Citas

George Bush jr., Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y próspero empresario del primer mundo

Aquellos que afirman que hay que corregir la diferencia entre los países desarrollados que contaminan mucho y los menos desarrollados que contaminan menos, incitan a la guerra de clases.

El rey Alfonso XIII, al general Fernández Silvestre, días antes del desastre de Annual, en el que murieron casi 20.000 reclutas conscriptos españoles

Haz lo que te digo, y no hagas caso del ministro de la guerra, que es un imbécil.

Charles Chaplin en el film «El Gran Dictador»

Soldados, no os entreguéis a esos brutos… hombres que os desprecian y os tratan como esclavos, hombres que regimientan vuestras vidas, imponen vuestros actos, vuestros pensamientos y vuestros sentimientos; que os amaestran, os hacen ayunar, os tratan como ganado y ¡os utilizan como carne de cañón!

Gioconda Belli

El tiempo nos ha vaciado de fulgor pero la oscuridad sigue poblada de luciérnagas.

Francisco García Pavón, escritor

Las guerras son enfermedades hereditarias, siempre en trance de recaída. No hay guerra sin guerra.

Francisco García Pavón, escritor, hablando de la guerra civil española

La guerra no produjo un millón de muertos. Dejó un millón de enterrados y nadie sabe cuántos millones de muertos andando, agonizantes o sin hombre dentro…

www.insurgente.org

La emigración es la escenificación de la lucha de clases que se da a escala mundial.

Mijail Bakunin, teórico ruso del anarquismo

La educación de los militares, desde el soldado raso hasta las más altas jerarquías, les convierte necesariamente en enemigos de la sociedad civil y el pueblo.

Mijail Bakunin, opinando sobre los rasgos del ejército

Incluso su uniforme, con todos esos adornos ridículos que distinguen los regimientos y los grados, todas esas tonterías infantiles que ocupan buena parte de su existencia y les haría parecer payasos si no estuvieran siempre amenazantes, todo ello les separa de la sociedad.

Mijail Bakunin, hablando del ejército

Ese atavío y sus mil ceremonias pueriles, entre las que transcurre la vida sin más objetivo que entrenarse para la matanza y la destrucción, serían humillantes para hombres que no hubieran perdido el sentimiento de la dignidad humana. Morirían de vergüenza si no hubieran llegado, mediante una sistemática perversión de ideas, a hacerlo fuente de […]