
O sea que, según la ministra, duplicamos nuestras tropas porque tras la llegada de Obama ha habido un cambio de estrategia en Afganistán, más afín con la sensibilidad española. Ya nos explicará cual es esa nueva estrategia, y qué cosas suceden en el país asiático que no estuvieran pasando en la época de Bush.
Por las noticias que nos van llegando, las cosas están como estaban y la estrategia de la coalición occidental es exactamente la misma que antes. Y si no que se lo digan a los familiares de los numerosos civiles afganos muertos esta semana en la enésima ofensiva de los marines.
Que todo sigue igual pueden comprobarlo en la información de más abajo, de hoy mismo, en la que se informa de víctimas amigas, enemigas, civiles, militares…
Además, si resulta que no se estaba de acuerdo con la “anterior estrategia” ¿qué hacían entonces allí nuestras tropas? Recordemos que en la etapa de Bush el gobierno PSOE no solo no redujo el contingente en Afganistán sino que lo aumentó.
Lo dicho, o Carmen Chacón es necia en grado sumo y no se entera de nada, o piensa que lo somos todos los demás. Nota de Tortuga.
La ministra admite que la operación se desarrolla en un «escenario de guerra»
MIGUEL GONZÁLEZ – Madrid
El Gobierno se anticipó ayer a desactivar las críticas del PP a la participación de las tropas españolas en Afganistán; consciente de que dicho partido -aunque apoya la operación de la OTAN- no pierde ocasión de utilizarla para desgastarle. Primero fue José Luis Rodríguez Zapatero quien, en respuesta al líder de la oposición, Mariano Rajoy, anunció que comparecerá en el pleno del Congreso para un debate monográfico sobre este conflicto, lo que sucede desde 2004. «Señor Rajoy, voy a satisfacer su petición y a comparecer en esta Cámara para hablar de Afganistán», le dijo Zapatero.
El PP llevaba meses intentando, sin éxito, que el presidente se sometiera a un debate y acusándole de no dar la cara en el Parlamento. «¡Así me gusta!», se escuchó comentar al presidente del Congreso y ex ministro de Defensa, José Bono, tras el anuncio.
Luego fue la ministra de Defensa, Carme Chacón, quien intentó zanjar el debate terminológico, al afirmar que la misión de Afganistán «se está desarrollando en un escenario altamente arriesgado de conflicto y guerra». Chacón no dijo que las tropas españolas «estén en guerra», como le reclama el PP, pero sólo le faltó un paso, similar al que ha dado desde que, en otoño, dijo que las misiones de imposición de la paz (en general y no sólo la de Afganistán) se desarrollan «en escenarios de devastación, de violencia y de guerra».
Para cerrar el último flanco, la ministra anunció que en marzo, cuando se incorpore el próximo relevo, «no habrá ni un solo BMR [Blindado Medio de Ruedas] en Afganistán», pues estos vehículos serán sustituidos por 34 Lince y 62 RG-31, «los blindados con mayor protección antiminas que hay en el mercado». Pese a ello, advirtió, «nadie puede garantizar la seguridad de las tropas al cien por cien».
Eso sí, en respuesta al diputado del PP Arsenio Fernández de Mesa -quien le pidió que «ningún soldado vuelva a subirse en un BMR»-, agregó que el Ejecutivo de Zapatero «está dando la vuelta a una decisión errónea del Gobierno de Aznar, que fue prolongar la vida útil de estos blindados, que ya entonces tenían 30 años de antigüedad».
En un BMR viajaba precisamente John Felipe Romero Meneses, el soldado colombiano del Ejército español que perdió la vida el pasado día 1 al explotar un artefacto, del tipo «plato de presión», que contenía alrededor de 12 kilos de explosivo.
Para justificar el hecho de que España duplique en un año su contingente permanente en Afganistán -de 780 el verano pasado a 1.551 el próximo-, Chacón apeló al «cambio de rumbo» de la operación «tras la llegada de la nueva Administración de Obama». Los principios de la nueva estrategia -limitar daños a civiles, impulsar la reconstrucción, acelerar la transferencia de responsabilidad a las autoridades locales y buscar la cooperación de países vecinos- responderían, según la ministra, a las demandas españolas. «Por esa razón», alegó, «no puede resultar extraño que España haya apoyado los esfuerzos para aprobarla y ponerla en marcha».
Entre otras medidas, confirmó que se ha levantado, a petición del mando de la OTAN, las restricciones para que los helicópteros españoles de transporte y evacuación médica puedan ser utilizados fuera de su zona.
Según lo previsto, la Comisión de Defensa del Congreso aprobó -con la oposición de IU-Iniciativa per Catalunya- el envío de otros 511 militares y 40 guardias civiles, lo que supondrá 100 millones anuales y elevará a 500 el coste de la misión en 2010.
La OTAN dice que necesitaría 30 días para tomar el control del bastión de los talibanes
Un bombardeo de la Alianza mata a siete policías afganos en la provincia norteña de Kunduz
REUTERS – Washington
Las tropas de afganas y de la OTAN que combaten a los talibanes en el sur de Afganistán aún se enfrentan a una dura resistencia en partes de Marjah, por lo que podrían necesitar entre 25 y 30 días para tomar el control de toda el área.
Según el general Nick Carter, comandante británico de las fuerzas de la OTAN en el sur de Afganistán, la enorme operación militar en la provincia de Helmand es apenas el comienzo y que les llevará por lo menos tres meses «tener una idea bastante aproximada sobre dónde han tenido éxito».
Aunque algunas de las áreas alrededor del bastión talibán de Marjah han sido liberadas de combatientes, el militar ha dicho a los periodistas en el Pentágono en una video conferencia desde Afganistán que «en Marjah mismo aún queda una dura resistencia de los insurgentes».
Carter ha citado señales alentadoras de progres en las fuerzas afganas y de la OTAN en partes de Marjah, pero ha agregado que «creo que pasarán algunos días antes de que podamos estar completamente confiados de que Marjah está segura».
«Creo que nos llevará otros 25 a 30 días antes de estar completamente seguros de que tenemos controlado lo que se necesita tener controlado y probablemente no sabremos por otros 120 días si la población está o no completamente convencida del grado de compromiso que su Gobierno le está mostrando», ha dicho el oficial.
Otro bombardeo errado
En tanto, militares afganos han informado hoy de que un ataque aéreo de la Alianza ha matado a siete policías afganos en la provincia norteña de Kunduz, en el segundo incidente de este tipo esta semana. El domingo pasado, 12 civiles murieron en un ataque con misiles, que según la OTAN también causó la muerte a tres talibanes.
En esta oportunidad, los policías fueron erroneamente el blanco después de que una patrulla de la coalición fuese emboscada por insurgentes talibanes, según han informado los militares afganos a las agencias de noticias.
Diario El País