
Más de una veintena de heridos y seis personas fallecidas. Este es el trágico historial de los accidentes que han tenido lugar en el campo de maniobras de Chinchilla, o en su entorno, desde 1988. Una mujer que perdió las piernas en la explosión de un proyectil cuando buscaba chatarra en el campo militar; dos cazadores alicantinos sorprendidos por el estallido de una bomba y el fallecimiento de un hombre que perdió la vida cuando buscaba restos de chatarra en 1997, son algunas de las víctimas civiles.
Accidentes con víctimas militares también los ha habido. La primera víctima oficial se registró en enero de 1989, un soldado murió al toparse con un artefacto explosivo. En 1997, el teniente Copete murió por la explosión de una granada que, además, causó tres heridos. En 1999 hubo otros siete paracaidistas heridos y, en 2001, dos militares fallecían y otros dos resultaban heridos a causa de una explosión.