Nuestra campaña antimilitarista “Desobedece a las Guerras” comienza a dar sus frutos. El ejército se derrumba, y ya ha empezado a suceder en su punto más sensible, la economía.

Terriblemente necesitada de dinero debe estar la institución militar cuando todo un Ilmo. Sr. Comandante del Cuartel de la Fuerza de Acción Rápida de la OTAN se toma la molestia de colocarnos ante un juez (o jueza) con la intención de recuperar los 51’78 euros, que según sus propios cálculos, ha supuesto el gasto (mano de obra y materiales) de reparar el pequeño tramo de alambrada oxidada que los payasos y payasas antimilitaristas derribamos para ¡SALIR! de la base, a la conclusión de la acción.

El pasado 13 de diciembre de 2003, un@s 40 antimilitaristas pertenecientes a Alternativa Antimilitarista-MOC (con gente del Grupo Tortuga incluida), irrumpimos en el interior de la base de la OTAN de Bétera, València, ataviad@s con disfraz de payaso y con una serie de instrumentos circenses y juguetes, con la intención, cumplida durante una hora aproximadamente, de montar una pista circense de juegos en el interior del recinto militar (Ver acción en esta misma web).

Con esta acción directa noviolenta, AA-MOC realizó a nivel del estado español la presentación de su campaña antimilitarista “Desobedece las Guerras”. El estilo festivo y jocoso no quitó hierro a la denuncia antimilitarista. Nuestras acciones son divertidas y participativas, pero los ejércitos y las guerras no son cosa de risa, antes bien lo son de dolor y de muerte. Y ese era el sentido de la acción; exigir el desmantelamiento de un espacio destinado a la preparación del dolor y la aniquilación de las personas pobres que el sistema decide que sobran, y reconvertirlo en un lugar de disfrute y alegría, simbolizando así el tipo de sociedad a la que aspiramos. Una sociedad en la que el bienestar de TODAS las personas, es lo que hay que defender.

Cuando quisimos salir del recinto, una vez terminada la acción, decidimos echar abajo dos postes de la alambrada exterior (Postes de hierro oxidado, como la misma alambrada, rota en muchos puntos, que cedieron fácilmente) Lo hicimos, en vista de que los agentes de la Guardia Civil que en todo momento nos rodeaban no nos permitieron acceder a puerta alguna, y para evitar accidentarnos, ya que la entrada había sido peliaguda, y más de un@ se había hecho un cristo auténtico con las púas.

Tampoco vamos a negar que además de por estas razones prácticas y de sentido común, lo hicimos como acto de desobediencia y desafío a los inmorales derechos del ejército sobre el espacio en que pisábamos. Derribando este pequeño fragmento de alambrada vieja y casi ya caída, de todos modos hicimos simbólicamente realidad uno de los lemas preferidos por el antimilitarismo de todos los tiempos: ¡Abajo los muros de los cuarteles!

A continuación, un nuevo episodio de la cobardía típica de l@s militares: la represión selectiva. A pesar de haber identificado a la casi totalidad de las personas participantes, el capitán Rigoberto Pozas (el Rigo) decició denunciar solamente a dos de l@s identificad@s. Él sabrá porqué eligió esos y no otr@s: porque no le gustan las barbas, le molestan las personas de piel morena, porque le desagrada que alguien se dirija a su persona y le cuestione su conciencia….

El juez militar valenciano que tramitó la denuncia, según nuestras noticias, llevado de un resucitado ardor guerrero digno de los tiempos del Cid, además de lo de la valla intentó meterles el delito de “allanamiento de instalación militar”, penado con varios años de cárcel. Arrebato tan absurdo y surrealista que la mismísima Fiscalía del Tribunal Militar de Madrid intervino para tirarle de las orejas. “Adonde vas piraooooo” (esto último no es lo que le dijeron exactamente, pero igual se le parece).

Al final habrán de comparecer ante un juzgado de Lliria (València) el próximo 29 de julio para responder en juicio de faltas del terrible daño de 51’78 euros (según los cálculos del ministerio de defensa, seguramente asesorado por el de hacienda y quizá por el FMI), coste de la reparación de la ignominiosa cerca.

A continuación incluimos el informe de los hechos presentado por la Guardia Civil (¿lo habrá escrito el Rigo personalmente?) al Juez Togado Militar. Quien haya leído “Pantaleón y las Visitadoras” de Vargas Llosa, sabrá apreciarlo en su justa medida.

Seguiremos informando.


COMANDANCIA DE VALENCIA

1ª COMPAÑÍA PORT DE SAGUNT – PLANA MAYOR

NÚM. R.S.- 3093

ASUNTO: DANDO CUENTA DE UN SUPUESTO ALLANAMIENTO Y VULNERACIÓN DE LAS MEDIDAS DE
SEGURIDAD EN DEPENDENCIAS MILITARES, ASÍ COMO DE LOS DAÑOS OCASIONADOS EN EL
VALLADO DE LA MISMA.

18 de DICIEMBRE DE 2003

DESTINATARIO: ILMO. SEÑOR JUEZ TOGADO MILITAR DE VALENCIA..

El día 13 de diciembre a las 11.00 horas, se desplazó un grupo de unas 35
personas pertenecientes o afines a la asociación «ALTERNATIVA ANTIMILITARISTA –
M.O.C.», con razón social en la C/ Roger de Flor 8, bajo (local de CEDSALA),
46001 València y teléfono 96 391 67 02 (confirmado por las manifestaciones
efectuadas por los propios participantes a los medios de comunicación social
presentes en el lugar), hasta las inmediaciones del Cuartel de la Fuerza de
Acción Rápida de la OTAN a bordo de vehículos particulares.

En unos caminos próximos a la CV-331 frente a la base de helicópteros de la Base
Militar, se disfrazaron de payasos con pelucas y narices rojas y procedieron a
saltar e introducirse en el Campo de Instrucción y Maniobras, a través del
vallado perimetral compuesto por alambre de espino de aproximadamente 1 mts. de
alto y 1,80 de ancho, que separa la carretera CV-331 del mencionado
establecimiento militar; procediendo a desplegar, un grupo compuesto por 21
personas, dos pancartas que textualmente decían: «PAREM LES GUERRES» y
«DESOBEDECE LAS GUERRAS». En el exterior, otro grupo compuesto por otras 15
personas desde la cuneta de dicha carretera, mantenía una pancarta que decía:
«STOP OTAN», frente al grupo que se había introducido en el recinto militar y
que estaban en actitud circense.

Tras permanecer en el citado recinto en esta actitud durante casi media hora,
haciendo caso omiso de los requerimientos efectuados para que depusieran su
actitud y salieran de las instalaciones militares por parte del Oficial que
suscribe y otros componentes de la Guardia Civil hasta allí desplazados.

De este modo, a las 12:00 horas, salieron del interior del Campo de Instrucción
y Maniobras, tras cortar y derribar dos mástiles de hierro que sujetaban el
alambre de espino del vallado perimetral, así como del que limita la base de
helicópteros del mencion Campo; uniéndose al grupo que aún estaba en el
exterior y recorriendo todos juntos ocupando el ancho total de la vía y por
ende interrumpiendo la libre circulación de personas y vehículos que en ese
momento pretendían circular entre el km. 1,2 y 2 de la CV-331, que une la
CV-333 con Portacoeli y Serra.

Por todo lo expuesto, el oficial que suscribe da cuenta a su Autoridad por si
esta actuación de la asociación «ALTERNATIVA ANTIMILITARISTA – MOVIMIENTO POR
LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA (MOC)» pudiera ser constitutiva de delito o falta,
significándole que de la presunta manifestación ilegal se da unta al Excmo.
Señor Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana por si precediere su
sanción por infracción al artículo octavo de la Ley orgánica 9/1983, de 15 de
julio, reguladora del Derecho de Reunión y redactado nuevamente por la Ley
orgánica 9/1999, de 21 de abril, que modifica la anterior; ya que NO hay
constancia de que se hayan solicitado la pertinente autorización para la
realización de la misma.