
El silencio de los crímenes de Ciudad Juárez
La madre de una de las jóvenes asesinadas en Ciudad Juárez pide justicia
31-03-2005 ANA ALBERCA
En Ciudad Juárez, ser mujer es casi tan peligroso como cruzar la frontera que separa a esta ciudad mexicana de Estados Unidos. Sólo en el último mes, cuatro jóvenes han sido asesinadas en pleno centro de Ciudad Juarez, en la provincia de Chihuahua. La cifra asciende ya a más de 370 víctimas asesinadas, según los datos oficiales, y 4.000 las desaparecidas.
Enviar noticia Imprimir noticia Estadísticas de noticia
¿Le interesa? Si
Norma Andrade es la madre de Alejandra, joven mexicana que apareció muerta y violada en febrero de 2001, tras ser secuestrada. Norma es también la presidenta de ‘Nuestras Hijas de Regreso a Casa’, una asociación civil de familiares y amistades de mujeres que han sido víctimas en Ciudad Juárez.
En una entrevista en la Cadena SER, Norma Andrade ha explicado los pormenores de este fenómeno de asesinatos que ocurren desde hace 10 años en esta ciudad fronteriza con Estados Unidos.
Andrade ha afirmado que siempre se ha preguntado los porqués del asesinado de su hija y ha reconocido que algunos investigadores «manejan un lista 10 nombres». Sus sospechas apuntan a un grupo de «gente poderosa, con dinero y poder político, porque siendo tan importante el número de víctimas, esto sigue ocurriendo y no se encuentra a los culpables, y además, muchas son secuestradas a plena luz del día y nadie ve, ni nadie oye», ha afirmado.
Esta profesora de 44 años ha denunciado una falta de interés político en este problema, e incluso ha acusado a la policía de su país de ocultar pruebas y expedientes. «Lo que hacen es ocultar a un asesino, hay personas detenidas, pero nosotros cuestionamos estas detenciones», afirma Andrade.
Según Norma, las autoridades mexicanas no han aclarado las causas de estos sucesos y se han limitado a afirmar que «eso les ha ocurrido porque eran prostitutas», aunque, Norma afirma que «eso se ha demostrado que no es cierto».
Pero ha habido una única superviviente de estos sucesos, que afirmó, según Andrade «que fue atacada por un grupo de seis personas y éstos fueron juzgados, pero el juez dictó que eran un grupo enviado por otro delincuente ya detenido, Sharif, y que éste les pagaba».
Según ha informado Norma, de las casi 400 víctimas asesinadas, aunque las cifras se contradicen, «al menos 140 han aparecido violadas brutalmente y estranguladas, y el Gobierno sólo dice que ‘las chicas buenas a casa y las malas a calle'».
Sólo en el último mes han sido cuatro las jóvenes que han aparecido muertas, la verdad sigue sin salir a la luz y las hipótesis sobre la autoría de estos sucesos siguen multiplicándose a mismo ritmo que se cometen los asesinatos.
400 crímenes sin castigo
La madre de una de las estranguladas en Ciudad Juárez reclama ayuda
FRANCISCO PEREGIL – Madrid
EL PAÍS – Última – 31-03-2005
Alejandra García Andrade salió el 14 de febrero de 2001 de casa a las seis de la mañana en dirección al trabajo. Le pidió dinero a su madre para el autobús. Trabajaba para una empresa maquiladora (de las que importan materias primas para tratarlas y exportarlas) en Ciudad Juárez, población mexicana de dos millones de habitantes fronteriza con Estados Unidos, en el Estado desértico de Chihuahua.
Alejandra tenía ojos de color café; la nariz, respingona; medía un metro y 65 centímetros, y era de complexión delgada. Le gustaban las canciones de Paulina Rubio, y posaba como modelo junto a las secadoras y las bañeras de hidromasaje de su empresa. Quería ser periodista. La policía la encontró, siete días después de su desaparición, en un descampado frente a la empresa donde trabajaba. El forense dictaminó que su asesino la violó antes de asfixiarla de frente y presionando con los dedos pulgares en el cuello.
No hay cifras oficiales al respecto. Pero la Asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa, que agrupa a 11 madres, calcula que en los últimos 10 años han muerto en Ciudad Juárez unas 400 mujeres, de las cuales 140 fueron estranguladas también de frente y con los pulgares.
La presidenta de Nuestras Hijas es Norma Andrade, profesora de 44 años. Esta semana visita España invitada por Coordinadora de la Marcha Mundial de las Mujeres en la comarca de Bergantiños, en A Coruña.
«Nuestro objetivo es que se conozca la verdad. El Gobierno mexicano ha negado y desvirtuado lo que sucede. Ahorita, en 15 días, acaban de encontrar a cuatro jóvenes. Y el Gobierno no lo ha dado a conocer. Nos hemos enterado por la prensa o por las familias», indicó Andrade mediante entrevista telefónica.
Existen hipótesis sobre la autoría de los asesinatos para todos los gustos. Pero los familiares de las víctimas apuntan sobre todo a 10 nombres, los 10 personajes con más influencia y dinero de Ciudad Juárez. «Nosotros creemos que la misma policía judicial del Estado participa en estos hechos», indica Andrade.
Nuestras Hijas de Regreso a Casa es una de las tres asociaciones de mujeres muertas que hay en Ciudad Juárez. Imparten charlas de concienciación en los colegios, reparten gas pimienta entre las jóvenes para defenderse de los agresores y ofrecen asistencia psicológica. «En mi caso, cada hombre que veía por la calle me parecía que era el asesino de mi hija», recuerda Andrade.
Los miembros de la asociación se manifiestan por las calles cada vez que aparecen nuevos cadáveres de mujeres. Pero apenas suman unas cincuenta personas. «Muchos no acuden por indiferencia y otros por miedo. Cuando se encuentra algún cadáver, la gente se impresiona, pero pasan los días y parece que no ocurrió nada», indica Andrade.
La asociación de Norma Andrade ha colocado en la página de Internet www.mujeresdejuarez.org las direcciones de correo electrónico del presidente de México y del gobernador de Chihuahua. «Queremos que en el Gobierno sepan que ya no somos la minoría que éramos», indica Andrade.
Sobre las mujeres de Juárez hay siete obras de teatro, tres documentales, cuatro canciones y al menos tres libros; uno de ellos, Huesos en el desierto, de Sergio González Rodríguez, en la editorial Anagrama. Pero no dejan de caer mujeres.
«Hacía tiempo que no se localizaban cadáveres. Pero este año ya llevamos diez». Norma Andrade ha relatado la historia de su hija y las otras cientos de veces. Y asegura que no va a dejar de hacerlo. «Cuanto más la cuento, mejor me siento».
Ciudad Juárez: continúa el infierno
Esto es vergonzoso. Esta clarisimo que se trata cerdos ricos y poderosos. Seguramente son americanos que pagan cualquier miseria a los policias coruptos y analfabetos de esa ciudad. Ojala lo pagen muy caro en el infierno. Ke cerdos todos ellos.
Ciudad Juárez: continúa el infierno
K PASA ? CON TODOS ESTOS ASESINATOS A LAS MUJERES YA PONGAN UN ALTO PORFAVOR PONGAN VIGILANCIA EN CADA CALLE ¡YA BASTA CON TODO ESTO¡ AUNK YO NO VIVA ALLA SI LO SIENTO PORK YO SOY MUJER Y LA VERDAD NO SE VALE ¡KE MALA ONDA¡