Al menos la mitad de los agricultores y profesionales del campo de la provincia, representados por la organización Unión de Llauradors-Coag, salió ayer al paso del viaje que está girando la cúpula directiva de Asaja en Marruecos para alquilar fincas y proponérselo a empresarios alicantinos, tal y como informó ayer este diario.
El responsable de Coag en Alicante, Ernest Blasco, arremetió ayer con especial dureza contra el presidente de Jóvenes Agricultores-Asaja Alicante, Eladio Aniorte, y contra su vicepresidente, Francisco Amorós, los cuales encabezan la representación a la que el Gobierno de Marruecos está mostrando desde el pasado domingo miles de hectáreas de fincas sin cultivar o cultivadas sólo parcialmente para arrendarlas durante un plazo de entre 17 y 40 años a bajos precios.
Ernest Blasco alerta de que Asaja y Aniorte «están generando competencia desleal al agricultor alicantino, que es al que deberían de defender de verdad». Según él, el único objetivo de esta delegación alicantina es la «especulación y el negocio fácil a base de sueldos míseros y una situación de semiesclavitud» de los trabajadores marroquíes, que, según Blasco, suelen cobrar no más de 400 pesetas al día.
«Ya era hora de que esta organización fuera destapándose, porque es necesario que el pequeño y mediano agricultor vea a quién representan estos señores», añade. Coag denuncia que Asaja quiere «desmembrar y abandonar» al agricultor alicantino. «¿Para quién pide Asaja el agua del Ebro, para los 70 campos de golf que han en proyecto, según dijo el conseller Rafael Blasco?», se pregunta el responsable de Coag en la provincia de Alicante.
Esta organización, que representa más o menos la mitad de la afiliación del sector agrícola de la provincia, también alerta del fraude que se está cometiendo con el uso de productos fitosanitarios en Marruecos, que están prohibidos por su concentración de residuos y que se introducen en la Unión Europea por falta de suficiente control. Según Blasco, también este hecho contribuye a que se abaraten los costes del cultivo y se desplomen después los precios agrícolas en la Unión Europea con la entrada masiva del producto marroquí. Blasco considera legítimo que Marruecos trabaje por hacer crecer su economía, pero «hay que darles posibilidades a ellos por sí mismo, no que se enriquezcan los de aquí a base de mano de obra barata de allí», subraya. Blasco denuncia que Asaja está realizando una «huida hacia adelante» y que se despreocupa del pequeño y mediano agricultor de la Vega Baja y del resto de comarcas alicantinas.
Critica que Asaja busque para alquilar y fincas de cítricos «con los problemas que ha habido esta campaña». También acusa a la organización que preside Aniorte de «tratar de reventar los precios en el futuro en la viticultura, porque las bodegas están llenas y sin salida por la competencia». Además, cree que el plan de Asaja será la puntilla para el olivar tradicional alicantino.
(EL DATO)
Expedición: Eladio Aniorte y Francisco Amorós, presidente y vicepresidente de Asaja Alicante, y otros técnicos visitan estos días miles de hectáreas de fincas en Marruecos para explotarlas en alquiler.
Arrendamiento: el plan de Rabat consiste en arrendar 56.000 hectáreas para producir cítricos, vid, olivos y hortalizas.