Del seis al ocho de febrero de 2004
en Munich, Alemania
Cada segundo fin de semana de febrero, los altos cargos de todo el mundo,
que planifican guerras, se encuentran en Munich, Alemania. En este
«conferencia para política de seguridad», generales y políticos de los
países de la OTAN y otras fuerzas militares como Rusia y China se encuentran
para asesorarse sobre la parte militar de la división capitalista del mundo.
El anfitrión no es nada menos que Horst Teltschick, antíguamente experto a
la política exterior bajo de Helmut Kohl (ex-canciller de Alemania, un
político muy conservador y reaccionario), hoy trabaja por la fundación
Quandt. La Familia Quandt la accionista principal de BMW, y naturalmente l@s
amig@s y competidores/as de la industria de armamento están invitad@s a esta
ocasión ilustre.
Desde hace algunos años ha surgido más y más resistencia contra la
conferencia de guerra. En febrero de 2003, unos meses antes de la última
guerra contra el Iraq, 20.000 personas participaron en la
contramanifestación de l@s Izquierdas. Simultáneamente, en la manifestación
del primer alcalde Ude participaron sólamente unos miles. Contra la
cuadragésima conferencia de seguridad, que tendrá lugar del seis al ocho de
febrero de 2004, exhuertan muchos grupos de gente burgués a gente de la
Izquierda a resistencia. El día viernes, el seis de febrero, que es el día
en que los participantes de la conferencia van a llegar, muchas acciones en
contra están planificadas, el siete de febrero habrá una manifestación
grande de todos los grupos.
Vete Gobierno !
Hace dos años, en 2002, fue la primera vez que hubo resistencia contra la
conferencia de seguridad, que sobrepasó la frontera alemana. Por un lado, un
movimiento con capaz de actuar apareció con las protestas contra la
globalización, que ya había sabido política anticapitalista. Pero sobre todo
el Estado mundial de guerra que empezó después del 11 de septiembre,
movilizó la resistencia. A pesar de una prohibición total de manifestación,
miles de personas se manifestaron en contra del encuentro.
La situación fue diferente la última vez. La ofensiva de los EEUU contra el
Iraq estuvo muy próxima e indudablemente esto fue una razón muy importante
que unos 10.000 personas se manifestaron en contra de la conferencia de
seguridad en 2003. Si la guerra se correspondiera con los intereses alemanes
no sería tanta gente, quizás.
En vez de prohibiciones, el primer alcalde del SPD (PSA – Partido
Socialdemocrática de Alemania) intentó recibir a l@s manifestantes con los
brazos abiertos pero funcionó sólamente parcialmente. La mayoría prefirió
cantar las cuarenta al gobierno por la manifestación de l@s Izquierdas. Pero
los medios de comunicación reportaron como si las 20.000 personas sólamente
habían llegado a Munich para aclamar al gobierno.
Muchos de los desarrollos entre los últimos dos años, se han transformado en
realidad : que Alemania se defiende en Afganistán y en otro lugar se había
hecho una práctica normal antes de que se estableciera esta normalidad de
ataques militares mundiales en la ley. Y el conflicto de intereses
transatlanticos latidos estalló con la cuestión de la guerra contra el Iraq.
Es importante que se distingan dos niveles con respecto al proceso nuevo del
orden mundial, que no empezó el 11 de septiembre de 2001. Por un lado, los
países industrializados de ambos lados del Atlántico tienen el interés
común, controlar las colónias antíguos económicamente – la parte más grande
de la planeta restante. Si se explotan materias primas o si la industria
quiere aprovechar «capital humano» en la producción, lo importante para eso
son condiciones estables. Y a veces hay que crearlas por poder militar.
Entre la última década la OTAN o por aprobación de sus Estados miembros, la
lema «Guerra es factible» se realizó. Una tendencia se desallorró, o sea
controlar países y regiones militarmente y permamente – ejemplos son
Ex-Yugoslavia, Afganistán o el Iraq (el ejemplo último no fue un proyecto
común de los Estados miembros de la OTAN). Esto es el momento, en que el
segundo nivel aparece. Finalmente también Alemania se transformó en un país
que está en guerra contra varios países por este desarrollo. Así la UE se
puso en camino para desarrollarse en una organización militar con mucha
importancia, que no sólamente trata de realizar sus intereses cuando
corresponden con los de los EEUU, sino también más y más en contra del
aliado. Finalmente el capitalismo se funda en competencia, y cuando se trata
del aseguramiento de las propias cosas, ahí se acaba la amistad.
La primera lucha por el poder que se puede tomar en serio entre los EEUU y
los países industrializadas estalló por la cuestión del Iraq, esto no fue
sorprendente. Por el ataque los EEUU esperaron más influencia en toda la
región y naturalmente más acceso al petróleo – Alemania y Francia perdieron
mucho : no sólamente contratos comerciales lucrativos fueron cuesta abajo
hundirse – por una participación en la guerra también las relaciones
económicas y diplomáticas habrían sido amenazadas, que mantiene «Old Europe»
con países como el Irán.
La competencia creciente de los EEUU y «Old Europe» por más influencia
mundial, que se manifiesta en la creción de una potencia militär europeo, es
un desarrollo alarmante. En breve no se cuenta con una acción bélica directa
de los EEUU y Europa, pero la confrontación termina en una lucha por una
división del mundo, que es puesto en claro en un nivel económico,
diplomático y aun militar en todo el globo. Así hay que contar que «Old
Europe» va a desarrollar una iniciativa propia militar. Consecuentemente la
creación de una central de mando para la tropa de intervención de la UE
figura en el orden del día de la conferencia de seguridad de 2004. La UE
acabó de tener que atenuar el plan de crear la tropa independiente de la
OTAN y también tuvo que prometer a los EEUU que la alianza del Atlántico
norte va a tener prioridad. No obstante, en la conferencia de guerra de 2004
las relaciones atlánticas tensas van a estar sobre la mesa. La Izquierda
radical en Alemania, que se puede familiarizarse sólamente a duras penas en
el nuevo orden mundial, pone la constelación de intereses delante de
problemas concretos. La resistencia anticapitalista y antinacionalista
contra la guerra contra el Iraq tuvo que pensar algo, para que no juegue un
papel de comparsas involuntarias en los actos de publicidad de la política
exterior alemana. En un nivel local funcionó en todas partes donde la
Izquierda extraparlamentaria todavía tiene un papel importante. Por ejemplo,
en la ciudad Göttingen la resistencia radical de Izquierdas está
caracterizada por el eslogan » Vete gobierno ! » y estuvo redondeada por una
ocupación de la oficina del partido SPD. También en la ciudad Nürnberg hubo
acciones directas. Medianamente fue el balance de las acciones contra la
conferencia de seguridad : l@s Izquierdas fracasaron a causa de marcar la
pauta propia en los medios y crítica contra el gobierno se redujo a
exigencias pacifistas con los representantes gobernamentales del chovinismo
europeo. La Izquierda radical no tuvo ni voz ni voto en las concentraciones
gobernamentales, donde unos diez mil personas ovacionaron a Fischer,
Schröder etc. (jefes de gobierno) – así palabras críticas se pidieron en el
júbilo.
Esta vez no se puede contar con una aparición en masa de aficionados del
gobierno durante las acciones en contra de la conferencia en Munich.
Finalmente el Sr. Teltschik obtiene la mayor parte del dinero por la oficina
de prensa alemana para hacer la fiesta de guerra en que especialmente la
tropa de intervención de la UE que lucha por la paz va a ser elogiada. Pero
esta tropa pertenece al punto de ataque principal en las acciones en contra.
Old Europe piss off!!
El ejército de la UE no encuentra a entusiasmo entre los grupos burguéses de
la alianza contra la conferencia de guerra, pero muchos exigen un Europa
mejor como modelo contra los EEUU. Aquí se plasma el origen de grupos como
«Attac» del movimiento contra la globalización. En este círculo predomina el
equívoco que el Estado es una estructura independiente del capitalismo cuya
intención de existencia está en la compensación entre los intereses
individuales que retozan en ello. Aquí resulta el próximo error de lógica:
gobiernos son considerados como «corrompido» por el capital. Como «Bad Guy»
los EEUU tienen que pagar el pato aquí como un refugio del «capitalismo
desatado». Por el contrario, los propios gobiernos europeos y autoridados
supranacionales como la ONU son tomados por destinatarios oportunos, para
mencionar propuestas de mejora para limitar hambre, guerra y otras perdidas
colaterales presuntos del capitalismo.
Pero el Estado no es un aparato eléctrico, que se deja regular sin etapas
entre «cero capitalismo» y «neoliberalismo». Más bien la función estatal
normalmente está en que se preocupa del mantenimiento capitalista. Los
métodos varian según la situación económica y política. Cuando exista el
peligro de que la producción de la mayor valía, que es indispensable para el
» capital humano «, puede morir de hambre o peor que esto, hacer revolución,
aun a un Bismarck se le puede ocurrir establecer un seguro social.
Por el momento, trastos sociales de este tipo no son necesarios. El progreso
tecnológico hace superfluo mucha gente dentro la lógica capitalista, y no se
puede contar con una revolución en breve de los que ya no dejan aprovecharse
o sea los que dejan aprovecharse más y más barato. Finalmente unos pedazos
sobran del saqueo imperialista al colectivo nacional y cuando las raciones
se pondrán más pequeñas se deja despachar con hacer un sacrificio para
Alemania o Europa como es sabido: El canciller acabó de decir claramente en
su arenga del Año Nuevo, que la «responsabilidad internacional» de
Alemanania sólamente funcionará cuando «todos nosotros» nos aprentaremos el
cinturón con el objeto del fortalecimiento del emplazamiento y tropa.
Así los Estados europeos pueden dedicarse a su papel proprio sin ser
estorbado: crear condiciones mejores para el capital. Tanto reducciones en
el sector social como guerra pertenecen a esto – el «acceso libre a las
materias primas mundiales» están muy arriba en las Instrucciones políticas
de Defensa de Alemania y en los planes de la Política de Defensa y Seguridad
de Europa. Así los grupos izquierda-liberales y grupos socialistas que son
fijados al Estado no se eqivocan cuando notan una relación entre reducciones
en el sector social y gastos crecientes para el ejército. Pero lo consideran
como prioridades que están establecidas en manera falsa, que se puede
corregir por un gobierno «razonable». Lo más que les gustaría es que la UE
opone el modelo del » capitalismo justo » a los EEUU – y que lo exporta
naturalmente. Ni realizan que la competencia capitalista no funciona como
una competición de una vida buena ni dudan de la suposición fundamental que
los países industrializados no están designados ordenar sus reglas al resto
del mundo.
Ya hace un siglo, cuando la Izquierda reformista abrigó ilusiones similares
sobre un Europa pacífico y socialmente unido, avisó un pequeño Señor ruso en
exilio suizo: «Los Estados Unidos de Europa serán reaccionarios, o no
serán.»
Lenin tuvo la razón. Bien es verdad que los EEUU actualmente son la fuerza
militar más grande y lo demuestran – a pesar del desarrollo en el Iraq que
no funcionó como estaba previsto – una y otra vez en el mundo. Esto no
resulta de una mentalidad guerrera de los yanquis como piensa mucha gente y
tampoco resulta de que su presidente es de Texas, sino de que los EEUU son
la fuerza económica más grande: Propriedad obliga – sobre todo obliga a
protegerlo y multiplicarlo y cuando sea necesario también por guerras. El
mundo no se transformaría en un mundo mejor cuando la UE trate de igualar
los EEUU. Lo que ofrece el «Old Europe» al mundo no son un Goethe ni un
Sartre, sino inversiones en «Sweat Shops», exportación de armas, «guerras
humanitarias» y fronteras contra los que son hechos refugiados por el
capitalismo.
Así no es sólamente falso, sino también peligroso apostar por el modelo de
Europa que sólamente tendría que ser organizado un poco más justo – a saber
para el objetivo de seguir con la competencia de la división del mundo. La
resistencia en Munich – y no sólamente allá – tiene que dirigirse
directamente contra la UE y no debe restringirse a la política exterior y
militar. Porque se puede entender esa política sólamente en relación con las
otras medidas, que deben hacer Europa en forma para la competencia
capitalista: la lucha contra l@s pobres, rearme interior y racismo estatal
son unas pocas lemas para lo que representa «Old Europe». El desarrollo a
combatir la guerra mundial de «baja itensidad» sólamente puede significar en
consecuencia cambatir Estado y capitalismo.
Así la conferencia de guerra en Munich es un motivo ideal para demostrar la
resistencia contra acciones militares actuales y rearme militar en el
público de medios internacional – y escupir al menú caro de l@s
representantes del gobierno, del ejército y de la economía. La Izquierda
radical debe sacar provecho de la oportunidad de establecer su crítica
anticapitalista amplia en el movimiento que todavía se pidió en gran parte
en las protestas contra la guerra contra el Iraq. Mientras las fuerzas de la
Izquierda fueron mayoría sólamete numéricamente el último año, deben
aprovechar la conferencia de seguridad de 2004 para mostrar su posición que
salta a la vista en el público.
La oportunidad para esto es participar en el bloque de l@s Izquierdas
radicales el día de acciones (el 6 de febrero) y el día siguiente a la
manifestación grande.
Combate el nuevo orden mundial!
No pasarán!!
Antifa Autónoma [M],
Enero 2004.