Los hechos son de agosto de 2009. El ejército provocó uno de sus habituales incendios de verano, esta vez en San Gregorio (probablemente el lugar más incendiado por los ejércitos hispanos). El susodicho incendio “provocó daños a la cubierta vegetal de una finca privada” (bonita manera de eludir lo incendiario del asunto) y además “ocasionó un grave perjuicio medioambiental”.

Como no puede ser menos, ha sido un tribunal, en este caso la Audiencia Nacional, quien ha condenado al Miniserio de Defensa por el incendio. Deberá pagar a un señor por los daños 1,3 millones de euros.

Peor suerte ha tenido el hijo de éste, que además pedía otros 364.000 euros por pérdidas en productos forestales y daños, y a quien la Audiencia le ha quitado la razón.

En todo caso una sentencia que declara la responsabilidad del Ministerio de Defensa por sus desaguisados, aunque esto no supondrá merma del presupuesto que se destina a lo militar, sino que el millón y pico saldrá de nuestros impuestos como un suplemento. Lo peor es que haya hecho falta que los particulares se dediquen a reclamar para conseguir un fallo así.

Malo también es que nadie repare en que en San Gregorio se suelen dar misteriosos incendios año sí y año también. ¿Qué ocurre con su cubierta vegetal, con su suelo, con sus herbáceas, arbustos y árboles? ¿Qué ocurre con su fauna? ¿Quién es responsable de todos estos desastres ecológicos en la finca del Ministerio de Defensa? Parece que nadie. Otra vez que los militares y los militaristas que les dirigen salen de rositas sin asumir ninguna responsabilidad política y/o penal por la mala gestión de sus parcelas.

Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org/2015/02/24/condenado-el-ejercito-por-incendiar-unos-campos/