
Cárcel para el «ciberamante» chantajista
El acusado, un guardia civil destinado ahora fuera de Asturias, exigió 6.000 euros a la mujer, a la que había conocido por internet, a cambio de no revelar la relación al marido.
Oviedo, L. Á. VEGA
«O me das 6.000 euros o le enseño las fotos a tu marido». Quien se expresó más o menos así el 2 de febrero del año pasado no era un vulgar delincuente de la calle, sino todo un agente de la ley, concretamente un guardia civil que cumplía servicio en Asturias. La destinataria de esta grave amenaza no era otra que la que había sido su «ciberamante», una mujer a la que había conocido a través de internet y con la que había mantenido un romance. La mujer había dado por concluida la relación, pero el hombre intentó reanudarla con constantes mensajes. Como la mujer cortó todo contacto con él, borrándole incluso del «Messenger», al hombre no se le ocurrió otra cosa que chantajearla. La mujer decidió denunciar los hechos e hizo de cebo en una trampa que tendieron al agente sus propios compañeros.
A. M. G. se enfrentaba ayer, en el Juzgado de lo penal número 2 de Oviedo, a una acusación muy seria. El fiscal solicitaba un año de cárcel, pero la acusación particular, ejercida por la víctima, bajo la dirección letrada de Ana Isabel Prieto Torices, elevaba esa petición a cuatro años de prisión. Ante la posibilidad de una dura condena, el agente, defendido por Luis Zaragoza, decidió reconocer los hechos y aceptar un año de cárcel. El guardia, que ahora está destinado fuera de la región, no ingresará en prisión a menos que vuelva a delinquir o incumpla sus obligaciones económicas para con la víctima, a la que debe pagar una indemnización de 3.000 euros en el plazo de diez días. Además, no podrá comunicarse con la mujer ni acercarse a ella durante dos años y medio.
Esta historia se había iniciado a comienzos de 2008, cuando el guardia y su víctima contactaron a través de internet e iniciaron una relación. Más tarde, sin pantalla de por medio, se citaron varias veces en Oviedo. En septiembre de 2008, la mujer decidió romper la relación. Al hombre no le sentó bien. Siguieron manteniendo algún contacto esporádico a través de internet, hasta que en enero del año pasado la mujer decidió cortar por lo sano. Incluso le borró del «Messenger», para no volver a recibir sus mensajes.
El guardia comenzó entonces a acosar a la mujer con constantes mensajes desde su terminal móvil. En ellos le insistía en que reanudasen la relación. El 2 de febrero fue cuando el guardia dio un paso más allá y amenazó a la mujer, a través de internet, con difundir fotos íntimas de ella y con contarle a su maridos, familiares y allegados detalles de la relación que habían mantenido.
Al día siguiente, después de que la mujer denunciase los hechos ante la Guardia Civil, los dos quedaron en la cafetería «Peña Tú» de Oviedo. La víctima entregó al guardia un sobre en el que había un billete de 50 euros y varios papeles del mismo tamaño, simulando un fajo, y éste picó el anzuelo. Cuando el hombre se marchaba, tras decirle a la mujer que no había traído las fotos comprometedoras, le echaron el guante.
http://www.lne.es/asturias/2010/03/02/carcel-ciberamante-chantajista/880348.html