
Este macabro hallazgo ha tenido lugar en la ciudad estadounidense de Frederica, en el estado de Delaware, según informa The News Journal. La policía estatal investiga ya la muerte como un suicidio.
La mujer, de 42 años pero cuya identidad no se divulgó, aparentemente trepó a un árbol cercano a su casa y a la estación de bomberos de Frederica, y se colgó una soga al cuello el martes por la noche hasta quedar suspendida.
Pero nadie reparó en ella, porque creyeron que el cuerpo tambaleante en el árbol era parte de las decoraciones macabras que rodean la popular fiesta de la noche de las brujas o Halloween.
El lunes próximo, 31 de octubre, se celebra en Estados Unidos la fiesta pagana de Halloween, que conmemoraba antaño el final de las cosechas y ahora es una celebración fundamentalmente infantil y juvenil.
Con ese motivo, en estas fechas son populares en todo EEUU los disfraces y las decoraciones con temas tenebrosos, como espectros, fantasmas, monstruos, muertos, brujas y criminales, con toda su parafernalia de féretros, tumbas, telarañas, cuchillos ensangrentados, etc.
Por eso, hasta el miércoles por la mañana nadie se dio cuenta de que la mujer no formaba parte de la decoración, y fue entonces cuando un vecino llamó a la policía.
«Los técnicos forenses examinaron la escena y buscaron pistas para asegurarnos de que no fue un homicidio o que no hubiera algo sospechoso», han dicho fuentes policiales. «A esta altura creen que fue un suicidio».