Manifiesto de Mujeres Solidarias
por la Paz Contra la Guerra

Desde las tierras Palestinas hasta las Americanas, desde las Venezolanas hasta las Argentinas y desde la diversidad regional de Colombia, cientos de de mujeres nos dimos cita en Barrancabermeja para reflexionar sobre el impacto del conflicto armado y la violencia sociopolítica en la vida de las mujeres y los pueblos.

En estos tres días de Encuentro, hemos afirmado que:

# La guerra se convirtió para los Estados y los monopolios que se benefician económicamente de ella, en un medio eficaz para reactivar sus ganancias y apropiarse de recursos y territorios convirtiendo al ser humano en una mercancía que se vende, se compra o se caza, se mata y se muestra como trofeo mundial de la gobernabilidad, dentro de la denominada lucha antiterrorista.

# El hambre, la negación de derechos primordiales como la salud y la educación, junto a la falta de servicios públicos domiciliarios sumados a las escasas oportunidades para disentir, pensar y actuar de manera diferente, es decir la negación de la posibilidad de generar libertad, identidad y autonomía, son una constante en cada pueblo y nacionalidades aquí representados(as), que hace de la violencia socio-política una política transnacional en contra de la resistencia de los oprimidos y las oprimidas.

# Las mujeres sin importar su raza, credo, política y nivel económico siempre debemos ser portadoras de paz, ya sea en el mundo privado o en el mundo público. Porque somos nosotras las que más vivimos y sufrimos los impactos del conflicto político armado y de la violencia social y política, propiciado por un modelo basado en la ambición y la exclusión.

# Para el caso particular colombiano, los poderosos con la militarización y el autoritarismo han empujado el conflicto político armado a niveles de degradación que rayan en el mínimo respeto a la dignidad del ser humano, lo que hace de él un conflicto sin reglas, es decir un conflicto donde ningún actor reconoce al otro como interlocutor válido por sus ideas sino sólo por lo exagerado de sus acciones contra la persona.

# Cerca de un siglo de violencia política ha servido de medio al Estado y a sus sucesivos gobiernos para no dar cumplimiento a ningún derecho político, económico, social y cultural, tanto a nivel individual como colectivo, manteniendo a las comunidades en márgenes de extrema pobreza y permitiendo la corrupción, los negocios ilícitos del narcotráfico y el aumento del militarismo, siendo la MUJER la más afectada como sujeto social.

Por lo tanto el Seminario-Encuentro Internacional “Construcción de Paz desde las Mujeres” acuerda manifestarse en forma pública y permanente en desacuerdo con las políticas de guerra que las multinacionales, el capital financiero y los Estados imperialistas ejercen en contra de los pueblos, en nombre de la libertad de mercados y de la lucha antiterrorista, por ser indiscriminadas, estigmatizadoras, sectarias, denigrantes de los seres humanos.

Define la urgente necesidad de:

v Rechazar las políticas estatales que los Estados-gobiernos imponen contra los pobres, las pobres, los y las empobrecidas que día a día aumentan aceleradamente a lo largo y ancho de la geografía mundial, bajo los nombres de comercio global y guerra preventiva.

v Exhortar a las mujeres organizadas y no organizadas y a los habitantes de nuestros países a seguir manifestándose contra las guerras y continuar sembrando la paz desde su ser, en las familias, escuelas, universidades, barrios, campos, sindicatos, fábricas y en sus organizaciones políticas y sociales.

v Exigir a la insurgencia y al Estado colombiano que se reconozcan como interlocutores y abran un nuevo escenario para la solución política negociada al conflicto armado, con participación decisoria del Movimiento Social.

v Exigir al gobierno del presidente Álvaro Uribe, que pare su programa guerrerista de Seguridad democrática, que priorice sus obligaciones sociales y económicas aumentando la inversión social y disminuyendo el gasto militar y permitiendo el libre ejercicio de las libertades públicas, con el fin de que el Estado Social de Derecho sea una verdad realizable.

v Impulsar un proceso de integración de los pueblos Latinoamericanos y demás pueblos que luchan por la paz, para que en un espacio solidario nos movilicemos contra la guerra en todas sus manifestaciones.

v Exigir a los actores armados, la NO utilización de los espacios públicos, como colegios, universidades, sedes sociales, comedores populares, hospitales y espacios deportivos.

v Exhortar y promover en la mujer colombiana su afán de organización y servicio hacia la paz en contra de la guerra que tendrá manifestaciones públicas constantes, como la “Vigilia Nacional del 8 de marzo del 2005”.

Barrancabermeja – Magdalena Medio – Colombia
Octubre de 2004


DECLARACIÓN DE LAS MUJERES DE ORGANIZACIONES INTERNACIONALES PARTICIPANTES EN EL SEMINARIO ENCUENTRO INTERNACIONAL
¨Construcción de paz desde las mujeres¨

Ante la experiencia vivida en estos tres días como espacio de intercambio de expresiones y luchas que venimos desarrollando y gestando en nuestros países y especialmente en las diferentes regiones colombianas, para resistir a la opresión y la violencia a la que somos sometidos los pueblos y particularmente las mujeres, las firmantes hemos decidido:

1. Comprometernos a apoyar a la lucha que sostienen la Organización Femenina Popular y las demás organizaciones de mujeres campesinas, indígenas, afrodescendientes, populares por una vida digna y una sociedad en paz con justicia social.

2. Condenamos la arremetida paramilitar y del Estado que viene sufriendo particularmente la población del Magdalena Medio y sus organizaciones sociales; nos solidarizamos con su dolor y respaldamos la labor social, sindical y la defensa de los derechos humanos que legítimamente desarrollan a favor de una sociedad democrática, pluralista y justa.

3. Nos indignamos ante la sistemática violación a los derechos humanos que se presenta en esta zona que se hace evidente en los constantes ataques a la población civil y las diferentes agresiones a las mujeres como asesinatos, detenciones arbitrarias, desplazamientos forzosos, persecuciones, abusos sexuales, entre otras y exigimos el respeto a los derechos humanos.

4. condenamos el paramilitarismo, la llamada política de seguridad democrática, la criminalización de la protesta social, el estatuto antiterrorista; estrategias del actual gobierno que están generando la grave crisis humanitaria y la descomposición social en la que está sumido el pueblo colombiano.

5. Rechazamos las políticas nacionales e internacionales de neoliberalismo y globalización como el ALCA, los TLC y las privatizaciones de las empresas de servicios públicos y recursos naturales que están arrojando a los pueblos de América y el mundo y especialmente a las mujeres a una cotidianidad sumida en la pobreza, la miseria y marginalidad sin ninguna posibilidad de vida digna y desarrollo que les permita las garantías de los derechos a la educación, la salud, el trabajo, la vivienda, la seguridad alimentaria, etc. Saludamos las iniciativas sociales y populares que se vienen adelantando en beneficio del desarrollo de las comunidades y hacemos un llamado para que se creen condiciones y se construyan políticas públicas a favor de éstas.

6. Nos manifestamos en contra de la intervención y el apoyo militar norteamericano que atentan contra la democracia y la soberanía del pueblo colombiano y otros pueblos del mundo.

7. Reiteramos nuestra exigencia por los principios internacionales de verdad, justicia y reparación para todos los escenarios de diálogo y negociación y condenamos todas las iniciativas de perdón y olvido a criminales de delitos de lessa humanidad y de guerra. Reafirmamos nuestro rechazo por los asesinatos de líderes y lideresas sociales y políticos como el de la compañera Esperanza Amarís cometido hace un año y que sigue en la completa impunidad.

8. tenemos pleno convencimiento de la necesidad de continuar tejiendo las diversas luchas que mujeres del mundo desarrollamos a favor de la paz, la democracia, la justicia y verdad; nos comprometemos a iniciar un proceso de hermandad de los pueblos para juntar nuestros esfuerzos, deseos y esperanzas y seguir construyendo mundos de solidaridad y guerra.

Firmantes:

Argentina.- Taty Almeida, Madres de Plaza de Mayo.

Bolivia.- Clotilde Loza, CPMGA,
Maritza Sanjinez, Mujeres Alteñas

Brasil.- Nalu Faria, Marcha Mundial de Mujeres

El Salvador.- Rosa Menjívar, Las Dignas

Guatemala.- Sandra Morán, Sector de Mujeres Moloj.
Norma I. Santic, Mujeres Mayas

Honduras.- Bertha Cáceres, COPINH

México.- Marisela Ortiz, NHDRC

Nicaragua.- Gretel Sequeria, Corporación María Luisa Ortiz.

Palestina.- Manal Massalha, Ciudadana palestina de Israel.

Paraguay.- Hilda Alvarado, Mujeres por la democracia,
Martha Almada, SERPAJ.

Perú.- Isabel Suasnabar, Coord. Nacional de Comunidades desplazadas y reconstrucción de Perú.
Eutropia Medina, PROANDE,
Lucia Martínez, Asociación de mujer de la Cuenca.
Cecilia Reynoso,
Ernestina Quizpe

Venezuela.- Zuraima Martinez, COMPA CONAMUT,
Esther Rojas, Conexión Social de Venezuela.

Barrancabermeja, 5 de octubre de 2004.


Seminario – Encuentro Internacional
“Construcción de Paz desde las Mujeres”

Comunicado 06

Barrancabermeja, octubre 8 de 2004

El Seminario – Encuentro Internacional Construcción de paz desde las Mujeres se constituyó en un escenario internacional de multitudinaria participación. Mujeres de Colombia, Argentina, El Salvador, Méjico, Honduras, Paraguay, Guatemala, Perú, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Brasil, Bolivia y Palestina, junto a diez mil personas entre mujeres, hombres y jóvenes, con profundos contenidos políticos ratificaron la voluntad de avanzar en el empeño de parar la guerra a partir de acciones civilistas y exigiendo al Estado Colombiano salidas políticas al conflicto armado.

Las experiencias compartidas en los distintos conversatorios mostraron como las mujeres en el mundo, en su vida cotidiana, tanto en el ámbito público como el privado tejen la paz con hilos de resistencia. Así lo manifestaron las comunidades indígenas de todos los países participantes, las afro descendientes, las campesinas, las mujeres populares, las mujeres desplazadas, las mujeres académicas, de distintos credos y sectores políticos, quienes a una sola voz denunciaron la violación de los derechos humanos de las mujeres y las comunidades, denunciaron la pérdida de soberanía y el empobrecimiento de sus países por cuenta de los intereses de la economía global, para concluir exhortando a la globalización de la resistencia.

Por su parte, la gran Movilización de la Luz, que llenó las calles principales de Barrancabermeja y que terminó en una vigilia en el Parque de la Vida, fue una expresión contundente de la profundidad política con que los sectores sociales representados en este evento asumen la responsabilidad de decirle al mundo NO a la guerra, como un NO propositivo orientado y decidido a recuperar la paz.

El respaldo de la prensa, como garantía a la libertad de difusión del pensamiento, al acceso a los medios de comunicación también suma en el positivo balance que arroja este evento, así mismo el respaldo de la Comunidad Internacional expresado en las embajadas de Argentina, España, Canadá, Estados Unidos, Naciones Unidas y las agencias de cooperación Diakonía, Consejería en Proyectos, Kairos

Queda el reto de articular la infinita capacidad, creatividad y decisión de las y los participantes a este Seminario – Encuentro, en acciones que apunten al fortalecimiento del Movimiento Social de Mujeres Contra la Guerra.