Representantes de personas afectadas por actos violentos protagonizados por Falange y Tradición han denunciado hoy públicamente que para jóvenes abertzales se piden «penas de hasta 33 años de cárcel por destrozos en un cajero y a los miembros de Falange ni tan siquiera se les quiere juzgar».

EFE

PAMPLONA. Representantes de personas afectadas por actos violentos protagonizados por Falange y Tradición han denunciado hoy «las dos varas de medir» que tiene la justicia y en concreto la Audiencia Nacional según se trate de fascistas o de abertzales.

Para el teniente de alcalde de Arbizu Francisco Javier Balda, de ANV, «es lógico» que la titular del Juzgado de Instrucción 3 de Pamplona haya considerado que la Audiencia Nacional es en realidad la competente en la causa contra cinco detenidos de extrema derecha acusados de varias decenas de actos violentos y amenazas contra la memoria Histórica y cargos públicos vinculados a ésta o a la izquierda abertzale.

Sin embargo la Audiencia Nacional no ha compartido el criterio de la magistrada y ésta ha decidido plantear la cuestión al Tribunal Supremo ya que, según el sumario instruido, se trata de «una pluralidad de actuaciones violentas con clara intencionalidad subversiva, provenientes de un grupo de extrema derecha organizado, estable, armado, con vocación de permanencia y jerarquizado».

La causa se inició en realidad en el Juzgado de Instrucción 2 de la Audiencia Nacional pero más tarde se acordó el sobreseimiento provisional, por lo que María Santos Santa Quiteria, otra víctima de Falange y Tradición, ha subrayado que éste es «un tribunal especial» para «perseguir a los vascos».

Y al respecto ha apuntado en conferencia de prensa que mientras para jóvenes abertzales se piden «penas de hasta 33 años de cárcel por destrozos en un cajero, a los miembros de Falange y Tradición ni tan siquiera se les quiere juzgar».

Una situación y unos ataques fascistas que a su juicio hay que contextalizar «en la situación política que vive Euskal Herria» para «impedir que la sociedad vasca sea libre», a lo que ha sumado que además Navarra se encuentra «bajo el yugo de UPN, herederos directos de la derecha más fascistas y cuya obsesión es eliminar cualquier vestigio vasco» de esta comunidad.

Y de hecho han afirmado no tener dudas de que «las fuerzas policiales dejaron hacer a estos elementos hasta que vieron que el tema se les podía ir de las manos y decidieron detenerles» y que en la investigación practicada «hay puntos oscuros que la Guardia Civil no quiere esclarecer».

«Falange y Tradición ha contado con una gran impunidad y lo hecho, como hemos visto en otros casos, les saldrá barato si no gratis», ha afirmado, y ha pedido «otro tipo de justicia» que «respete el derecho de decisión de este pueblo», los «derechos humanos, civiles y políticos de su ciudadanía» y su «cultura, memoria histórica y lengua».

Y para conseguirlo Santa Quiteria, que ha tenido un recuerdo para Jon Anza, ha abogado por «levantar un gran muro popular» que haga frente a las «agresiones» y permita avanzar «en la consecución de un escenario democrático».

http://www.noticiasdenavarra.com/2010/03/15/politica/navarra/critican-distinto-rasero-en-la-audiencia-nacional-con-fascistas-y-abertzales


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