
Puedes escuchar el disco aquí
Artículo original y letras en Rebelión
Living with War es el varapalo musical más reciente que ha
recibido el inquilino de la Casa Blanca por haber invadido y masacrado
Iraq conculcando así todas las leyes internacionales, antes y después
de la guerra preventiva. El osado protagonista de esta serie de
canciones no ha sido ninguna de las aguerridas componentes de las Dixie
Chicks, sino un rockero de la talla del canadiense Neil Young, quien
por otra parte se muestra harto moderado a la hora de pedir cambios
radicales en la política agresiva del gobierno del Imperio, ya que
declara públicamente su apoyo a Colin Powell como posible sustituto de
George W. Bush en un verso sorprendente de uno de los temas -“Let’s
Impeach the President”-, verso que enfría un poco el resultado final,
pues aunque uno se alegre por la repercusión que puedan tener los
restantes temas de este nuevo trabajo del músico de Toronto, no deja de
comprobar que las personalidades usamericanas que en Europa pasan por
“progresistas” son poco más que liberales con un gramo de ética
personal. Menos mal que entre los actores y actrices del Hollywood más
glamourosos existen mujeres cuya rotundidad despeja cualquier duda al
respecto. Me refiero a Susan Sarandon, cabeza visible de ese tímido
movimiento antibelicista que impregna algunas áreas donde el séptimo
arte se hace realidad.
No obstante, mi profesor de Filosofía,
el nunca bien ponderado y tristemente desaparecido Luis Martín Santos,
me enseñaba que “el sentido optimista de la historia debe ser una de
las características del marxista militante”, por lo que debo aplaudir
la existencia de esta obra musical que puede escucharse tranquilamente
a través de internet. El lector hispano, además, puede pinchar en la
imagen de aquí abajo y disfrutar al mismo tiempo de las magníficas
traducciones que han hecho mis compañeros Sinfo Fernández, Caty R., S.
Seguí, Carlos Sanchis, Bárbara Maseda y Manuel Talens, de los
colectivos de traductores de Rebelión y Tlaxcala. Ese optimismo me
acompaña hoy, incluso si en diciembre del año 2001, tras la aprobación
de la llamada Acta Patriótica (subterfugio del terrorista George W.
Bush para recortar gravemente los derechos fundamentales del pueblo
usamericano), nuestro querido Neil Young pronunciase estas terribles
palabras: “Si para defender la libertad hay que sacrificar parte de la
nuestra, habrá que aceptarlo”.
Pero, incluso a pesar de tamañas salidas de tono (disculpables tras el
ambiente de terror que se desató cuando los atentados de las Torres
Gemelas), debo declarar mi simpatía por la obra musical de Neil Young,
un personaje dotado de una sensibilidad especial, capaz de servir de
nexo entre autores que venían de grupos tan señeros como Buffalo
Springfield, The Byrds y The Hollies, integrantes de aquella superbanda
que primero fuera CS&N (David Crosby, Stephen Stills y Graham
Nash), a la que más tarde se unió Young para añadirle su apellido, su
guitarra y su voz. Juntos dieron lecciones de cómo el rock, el folk y
el country pueden reunirse para no sólo deleitar a una audiencia con
temas de contenido sentimental, sino también enervar los ánimos de los
más pusilánimes y concienciar a millones de jóvenes, denunciando
masacres como la que tuvo lugar en la Universidad de Kent el 4 de mayo
de 1970, en la que la Guardia Nacional, enviada por el entonces
presidente Nixon, asesinó a cuatro estudiantes que protestaban contra
la guerra de Vietnam. Menos de tres semanas más tarde, Young y sus
compañeros de banda grabaron la canción “Ohio”. “Muchas personas que a
causa del miedo no habían dado antes su opinión [sobre la guerra en
Vietnam] se expresaron por fin públicamente sobre ésta y la respuesta
fue que les dispararon a quemarropa de forma repugnante y asesina”,
dijo Young en una entrevista tras los sangrientos sucesos. Hoy, las
muertes son tan inútiles y brutales en Iraq como hace 36 años en
Vietnam. Y la Hanoi de entonces es la Bagdad de nuestros días.
Living with War
es una obra valiente que está censurada en el 80% de las emisoras
usamericanas. Se trata de un puñado de canciones malditas que quizá
puedan ayudar a que los salvajes asesinatos de iraquíes, las torturas
contra los resistentes, las muertes de miles de ancianos, mujeres y
niños disminuyan hasta esos límites humanos en los que la sangre corre
por las venas, no fuera de ellas. Ojalá estos poemas ayuden también a
concienciar a millones de personas que aún dudan de la eficacia de las
palabras y del arte por encima de la violencia. Living with War es,
en pocas palabras, un arma de reconstrucción masiva creada desde la
armonía, la paz y la cordura, desde la inteligencia y la sensibilidad,
para poner freno a ese loco homicida que hoy, tristemente, rige los
destinos del gobierno y la nación más poderosa del mundo. Con ella,
Neil Young recupera para el rock la decencia que esta música rebelde
había perdido a manos de las multinacionales discográficas y de la
comercialización capitalista.