
El cardenal Miguel Obando dio otro espaldarazo al presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, al exhortar a los nicaragüenses a trabajar en paz y reconciliación, los dos principales postulados del futuro gobierno sandinista.
«La reconciliación es el primer peldaño para ascender por la escalera del éxito y de la paz», afirmó el líder religioso, durante una misa este sábado en la Catedral de Managua por el 61º cumpleaños del dirigente sandinista.
Obando, quien entre 1979 y 1990 fue un feroz adversario de la Revolución Sandinista, se reconcilió luego con Ortega, e incluso ofició en su casamiento con Rosario Murillo meses atrás.
El cardenal hizo también una velada crítica a las políticas económicas implementadas por los gobiernos de derecha en los últimos 16 años, causantes del alto índice de pobreza y desempleo que padece el país.
«Cuando se da el desempleo en un país en tan alto porcentaje, es una señal cierta de que algo no funciona en el plano económico», aseguró Obando.
El líder religioso afirmó además que «los derechos humanos se violan no solo con el terrorismo, la represión y los asesinatos, sino por la existencia de condiciones de extrema pobreza y de estructuras económicas injustas que origina tantas desigualdades».
Llamó igualmente a buscar vías de comunicación y de entendimiento humano que conduzcan a una verdadera paz, la cual dijo, es condición indispensable para el verdadero progreso.
Ortega, quien asistió a la misa en compañía de su esposa e hijos y cientos de seguidores del Frente Sandinista de Liberación Nacional, se impuso en las elecciones del domingo pasado a sus dos candidatos de la derecha, uno de centroizquierda y otro independiente.
Luego de tres intentos fallidos por regresar al poder, el ex mandatario (1984-1990) logró finalmente derrotar las campañas del miedo y los ataques de sus adversarios, con una campaña electoral basada en la paz y la reconciliación.
El presidente electo ahuyenta fantasmas en Nicaragua
Por Néstor Marín
Managua, 10 nov (PL) Aunque asumirá la presidencia de Nicaragua dentro de 60 días, el sandinista Daniel Ortega no se duerme hoy sobre los laureles del triunfo, y mantiene una apretada agenda de contactos con todos los sectores de la sociedad nicaragüense.
El presidente electo intenta acabar de una vez y por todas con los temores que existen entre sus adversarios de la derecha, y ahuyentar los fantasmas del miedo.
Uno de sus primeros gestos es reunirse con todos y cada uno de los sectores empresariales, para asegurarles que el futuro gobierno sandinista no pondrá en peligro la iniciativa privada, la libre empresa ni la economía de mercado.
En tono tranquilizador, Ortega promete que no se realizarán grandes cambios dramáticos en las bases de la economía que se han venido asentando en últimos 16 años de gobiernos neoliberales en Nicaragua.
El precio de esa tranquilidad para inversionistas, banqueros y hombres de negocios en general será apoyar al mandatario en sus esfuerzos para sacar al país de la pobreza, problema que afecta al 80 por ciento de la población.
«Sabemos que tenemos una deuda muy grande con el pueblo nicaragüense, y que cuidando los elementos macroeconómicos, cuidando todo lo que se ha logrado avanzar en esta materia, podremos multiplicar esfuerzos para lograr erradicar la pobreza», afirmó.
Fiel a su promesa de gobernar en paz y reconciliación, Ortega llamó también a los cuatro candidatos perdedores a sumarse a su proyecto, y tampoco olvidó dar gracias a Dios por la victoria, ni dejar de visitar a los jerarcas de la Iglesia.
En su primer baño de pueblo después de la victoria del 5 de noviembre pasado, el líder sandinista aseguró a los miles de simpatizantes que lo aclamaron en la rotonda de Metrocentro que su gobierno también cumplirá con ellos.
Además de sacarlos de la pobreza y darles una vida digna, tampoco volverá la guerra ni el servicio militar a Nicaragua.
Los pobres son prioridad del gobierno sandinista, recalca una y otra vez Ortega, quien también envía señales tranquilizadoras hacia los distintos polos geopolíticos del mundo.
Su gobierno, dijo, honrará el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, pero tampoco desdeñará las ofertas ventajosas de la Alternativa Bolivariana de las Américas que impulsan Venezuela, Cuba y Bolivia.
También iremos al MERCOSUR, a la Unión Europea y a Asia, anuncia el líder sandinista.
La agenda actual del presidente electo y sus declaraciones conciliadoras son sólo un ensayo de la intensa labor negociadora que se avecina, ya que el Frente Sandinista de Liberación Nacional no tendrá mayoría parlamentaria para gobernar.
Ortega promete empleos en lugar de programas asistencialistas
Managua, 10 nov (PL) El presidente electo de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró hoy aquí a los sindicalistas nicaragüenses que su futuro gobierno sandinista pretende erradicar la pobreza mediante la generación de empleos, no con políticas «asistencialistas».
Ortega, quien ganó las elecciones presidenciales del domingo pasado frente a otros cuatro candidatos, se reunió este viernes con más de un millar de trabajadores en un hotel capitalino, como parte de su agenda de encuentros con todos los sectores de la sociedad.
El mandatario electo adelantó que en un principio se implementarían programas temporales de ayuda para acabar con el hambre que padece 1.500.000 nicaragüenses, pero luego se buscará el financiamiento necesario para generar fuentes de trabajo.
Nosotros tenemos un desafío enorme, y la clase trabajadora, que ha sido tan golpeada en los últimos 16 años, será determinante para que uniendo los esfuerzos de todos los sectores, podamos alcanzar esos grandes objetivos, afirmó.
En el intercambio, los sindicalistas hicieron propuestas, sugirieron cargos e hicieron públicas las expectativas que tienen cada uno de los sectores con el gobierno que tomará posesión el 10 de enero próximo.
Andrea Morales, del Consejo Sindical de Trabajadores, instó al futuro presidente a resolver de inmediato la aprobación de leyes complementarias que protejan a los obreros de los acuerdos y tratados comerciales.
Queremos que Nicaragua se abra a la inversión, pero no en detrimento de los trabajadores, advirtió.
El sector magisterial pidió, por su parte, acabar con las políticas neoliberales instauradas en los últimos 16 años.
Ortega ya se reunió con los representantes de la empresa privada, los banqueros y los inversionistas extranjeros, a quienes también pidió su cooperación para sacar a Nicaragua de la pobreza, que afecta al 80 por ciento de la población.
Mañana, día en que arriba a su 61 cumpleaños, según el mismo anunció al inicio del acto con los sindicalistas, se sentará a conversar con los trabajadores del campo.
Daniel Ortega ahuyenta los fantasmas de los empresarios y se deja bendecir por el ultraderechista cardenal Obando
Y digo yo porque en sudamerica abunda tanto lider populista izquierdista autentico de estos que arruinan paises enteros…