
Profesor en la Dartington Hall School
(Londres) durante 30 años y cofundador
de Sands School, David Gribble ha dedicado
toda su vida a la educación no autoritaria.
En 1992 participó en la creación
del Movimiento Internacional de Educación
Democrática que agrupa a un número
creciente de escuelas basadas en la
libertad de aprendizaje. Es autor de
Educación auténtica. Diferentes formas
de libertad (1998), Los niños no empiezan
las guerras (2000) y Lifelines (2004).
ENTREVISTA // DAVID GRIBBLE, PROFESOR Y EXPERTO EN EDUCACIÓN NO AUTORITARIA
Al principio de su carrera enseñó
durante tres años en una escuela
convencional. Según Gribble, fingió
todo el tiempo intentando imponer
en sus clases valores en los
que no creía. Desde entonces, ha
visto una gran diversidad de escuelas
democráticas en todo el mundo.
DIAGONAL: ¿Qué entiendes por
“educación democrática”?
DAVID GRIBBLE: Es tan sólo el
nombre de moda para lo que hace
50 años se llamaba “educación
progresista” y ahora la gente que,
por ejemplo, lleva Butterflies (una
organización de niños y adolescentes
trabajadores y de la calle en
Delhi) llama “educación no-formal”.
Cubre una gran variedad de
formas de educación, pero el elemento
más importante es una relación
de respeto mutuo, afecto e
igualdad. En una escuela democrática
los niños y los adultos toman
decisiones juntos, deciden qué clases
deben darse, qué normas son
necesarias, qué profesores nuevos
deben contratarse y, a nivel individual,
cada niño decide si desea
asistir a una clase, qué ropa vestir
y cómo emplear su tiempo libre.
D.: ¿Qué aspectos consideras positivos
y cuáles problemáticos?
D.G.: Una de sus fuerzas es que los
niños que son tratados con respeto,
confianza y cuidado, mantienen
su natural autorespeto, confianza
en sí mismos y preocupación
por los demás. Los niños que
son dominados, a los que se trata
con desconfianza y hostilidad,
tienden a volverse rebeldes, deshonestos
e impredecibles. Los niños
a los que se ha permitido elegir
lo que desean aprender suelen
mantener su interés por el aprendizaje.
Un problema es que los niños
que han disfrutado de una educación
democrática, a veces encuentran
difícil entrar en un mundo
en el que las opiniones de la
gente joven no se toman en serio.
Esto me parece un problema, pero
es el mundo el que necesita cambiar,
no las escuelas democráticas.
D.: La mayoría de las escuelas democráticas
son privadas, ¿qué clase
de alumnado puede beneficiarse de
este enfoque?
D.G.: Muchas de las escuelas democráticas
en occidente son, en
efecto, privadas; a los gobiernos no
les gusta la idea de dar libertad a
los niños, pero hay muchas excepciones:
por ejemplo las escuelas en
Kleingruppen en Suiza, la escuela
elemental Prestolec en el Reino
Unido, la escuela de la autodeterminación
en Rusia y la Urban
Academy en los Estados Unidos.
La crítica de “ghetto” para gente rica
me preocupó tanto en el pasado
que estuve algunos meses investigando
lugares como una residencia
escocesa para evacuados altamente
problemáticos durante la segunda
guerra mundial, un instituto
de Chicago para gente joven inmerso
en la cultura de las bandas mafiosas,
un pueblo de niños en
Tailandia para huérfanos y víctimas
de abusos, y la organización
Butterflies en Delhi. Esta es mi conclusión
después de la investigación,
recogida en Lifelines, el libro que
escribí sobre ellos: “Los niños para
los que la educación no-formal es
más importante son los despojados,
los aplastados, los abandonados
y los desesperados. Para los
ricos, esta educación es deseable;
para los pobres, es esencial”.
D.: ¿Piensas que sería posible democratizar
la escuela pública?
D.G.: Es muy difícil cambiar una escuela
una vez que ha sido creada.
El Instituto por una Educación
Democrática, en Israel, ayuda a las
escuelas que ya existen a democratizarse,
siempre que niños, madres,
padres y equipo docente estén de
acuerdo. Estos procesos suelen llevar
cuatro años. No es posible cambiar
una escuela anunciando repentinamente
que a los niños se les
concede un lote completo de nuevos
derechos. En la Highfield Junior
School, en Plymouth (Inglaterra),
cuando a Lorna Farrington,
la nueva directora, se le permitió
hacer todo lo que quisiera porque
la escuela estaba teniendo problemas,
empezó por preguntar a cada
grupo qué reglas quería poner en
sus clases. Algunos años después
los niños participaban en la selección
de nuevos profesores, manejando
los problemas de disciplina
y llamando a los padres para hablar
con ellos cuando pensaban
que era necesario. Es posible democratizar
una escuela autoritaria,
pero lleva mucho tiempo.
D.: ¿Crees que la educación democrática
podría ser una de las respuestas
a la crisis actual?
D.G.: Mi impresión es que la educación
democrática está avanzando
en dos frentes: cada año hay
más escuelas democráticas privadas
en países distintos, y además
los educadores de calle están siguiendo
una orientación democrática
aunque sólo sea porque
estos niños no aceptan la autoridad
adulta. También es cierto que
en el mundo industrializado occidental
la educación está fallando
en dos cosas: cada vez más niños
se niegan a ir a la escuela y muchos
están traumatizados por la
presión que reciben para que tengan
éxito en los estudios. Estos
problemas se están reconociendo
y hay movimientos hacia una mayor
democracia en las escuelas
estatales, incluso en Inglaterra,
donde el Gobierno es aparentemente
hostil a la idea.
D.: En abril visitarás España para
dirigir un taller con madres, padres
y educadores, ¿cómo ves la situación
en este país?
D.G.: Es la primera vez que viajo
a España con este propósito, pero
por los contactos que he podido
tener, creo que existe un gran interés
en este tipo de educación,
tanto por tradición, como por lo
que se podría llamar un movimiento
emergente de renovación
que está tomando fuerza.
PASO A PASO. “No es posible cambiar una escuela anunciando repentinamente
que a los niños se les concede un lote completo de nuevos derechos”
Heike Freire
Londres
«Los niños que
son dominados, a los
que se trata con
desconfianza y
hostilidad, tienden a
volverse rebeldes,
deshonestos e
impredecibles”
Blair hizo a primeros de marzo
su apuesta más arriesgada
como continuador del ‘thatcherismo’
cuando presentó al Parlamento
una ley de reforma educativa
que incorpora criterios de
libre mercado a los colegios
públicos (podrán ser gestionados
por empresarios o grupos
religiosos, y fusionarse si tienen
éxito). La nueva ley de Educación
fue aprobada el 15 de
marzo con el apoyo de la oposición
conservadora y el voto en
contra de 51 laboristas por
considerar que “la educación
debe ser igualitaria”.
David Gribble: «En una escuela democrática niños y adultos toman decisiones juntos»
Primero para felicitar al autor y con la esperanza de lograr cada vez más una sociedad democrática donde prime el desarrollo humano, me tomo la libertad de escribir desde Perú para que podamos contactarnos y ver la posibilidad de aperturar aquí una escuela democrática.
con mucho aprecio
Soy Valerio Narvaes Polo
Profesor, 31 años de edad,
Huamachuco – Perú
valenp_10@terra.com
David Gribble: «En una escuela democrática niños y adultos toman decisiones juntos»
Primero para felicitar al autor y con la FE puenta en los NATs par lograr cada vez más una sociedad democrática donde prime el desarrollo humano y los NATs tengan una participacion activa dentro de lo social u esan autónomo e independiente y que luchen por el interés superior de otros niñ@s desde
una perspectiva de los Derechos unuiversal del Niño.espero que
desde el Perú podamos contactarnos y ver la posibilidad de tener capacitaciones y talvez la oportunidad de aperturar un escuela aqui en huamachuco.
GLMER R. RODRIGUEZ RIOS: «ya es una realidad nuestra escuela democrática en Huamachuco»
hola, despues de mucho tiempo vuelvo a escribir; para decir que estoy muy feliz por que nuestra escuela democratica de huamachuco ahora ya es una realidad y se esta costruyendo en huamachuo Y decir que la esperanza nunca se pierde , siempre se debe de seguir con la mirada en los suenos que muy pronto se pueden hacer realidad sigan adelante y no desmayen. para lo cual siempre seguiremos en contacto
MI NOMBRE ES: GILMER ROBERTO RODRIGUEZ RIOS
GLMER R. RODRIGUEZ RIOS: «ya es una realidad nuestra escuela democrática en Huamachuco»
Hola Gilmer como estas
Te saluda Consuelo Sanchez Rdoriguez, de Trujillo, y por intemedio de ésta pagina, tuve conocimiento de tu motivación de las Escuelas Democraticas, y la posibilidad de hacer realidad este sueño en Huamachuco.
Me gustaría conocer de tu experiencia, e intercambiar puntos de vista sobre la factibilidad de implementarse. Agradeciendo tu atencion, y esperando tu pronta respuesta, te dejo mi correo:
consuelos25@hotmail.com