Se cumplen 15 años del asesinato racista de Lucrecia Pérez en Four Roses

Rojo y Negro

Escribo estas líneas la
mañana del 24 de noviembre,
horas antes de
la manifestación convocada
por la Coordinadora Antifascista
de Madrid, que recorrerá las
calles de la ciudad desde Atocha
hasta Legazpi. Y leo en las noticias
que en Cáceres ha sido apuñalado
un antifascista más (está en el hospital)
por otro navajero de la extrema
derecha. Mucho se ha escrito ultimamente
sobre el asesinato de Carlos
el pasado 11 de noviembre, y sobre
el congoleño que quedó tetrapléjico
en Alcalá de Henares, las palizas
a inmigrantes en Pío XII y en Las
Rozas, y un sinfín de agresiones
que se están produciendo por todo
el estado provenientes de la extrema
derecha y los grupos fascistas…
Hay que agradecer que, entre toda
la basura que se ha vertido en la
prensa corporativa, haya todavía
mujeres como la periodista Cristina
Fallarás
, subdirectora del diario
ADN, que escribió recientemente
sobre las movilizaciones antifascistas
que

“han salido a manifestarse
porque cada vez hay más jóvenes
que se organizan en partidos y similares
de preocupante corriente neofascista. Porque en Europa ya se
está hablando demasiado contra los
inmigrantes, y hay chavales que
asimilan el racismo o lo contemplan,
con pasmosa facilidad. Porque
ha habido demasiados heridos
y muertos ya a manos de skinheads
y de neonazis, y palizas racistas, y
nos hemos quedado como estábamos.
Nos olvidamos de que ellos,
las bestias, están en un lado y nosotros
siempre en el opuesto. Si hace
falta, a gritos. Pero sobre todo, los
‘antifascistas’ se echaron a la calle,
y eran pocos. Algunos destrozaron,
sí, pero ellos salieron a protestar
contra todo eso, y usted no”.

Y para rematar la faena, el PP
de Madrid negándose a condenar el
crimen, ya que el origen del asesinato
de Carlos fué la violencia extremista,
sin relación alguna con el
racismo y la xenofobia. Inaudito,
¿pedimos la ilegalización del Partido
Popular? En toda esta vorágine,
casi se nos ha olvidado a todos
un triste aniversario, el del asesinato
de Lucrecia Pérez, un hecho
que relanzó de alguna manera
las movilizaciones antifacistas en
Madrid en 1992, movilizaciones
que llevaban realizándose desde
1988.

Recordemos: en el año ‘88,
un grupo de neonazis atacó el 20-N
los puestos políticos de Tirso de
Molina, con el resultado de varios
heridos -en los disturbios posteriores
acabaron también heridos tres
policías municipales-, varios nazis
apaleados y dos detenidos. El 13 de
noviembre de 1992, hace exactamente
quince años, una inmigrante
dominicana llamada Lucrecia Pérez
era asesinada en la discoteca okupada
Four Roses, a manos de un
Guardia Civil acompañado de tres
menores. Hay ahora en las calles,
después del asesinato de Carlos, un
clima de movilización popular muy
similar al que se produjo en esas fechas.
Esperemos que todas las movilizaciones
convocadas este fin de
semana del 24 y 25 de noviembre
sean un éxito, y que así tampoco olvidemos
ni miremos para otro lado
el resto del año, como pasa con
otros asesinatos; por ejemplo, esos
1.350 muertos en accidente laboral
que hubo en el 2006 -con una respuesta
en las calles mínima, casi
testimonial-, y los casi ya 1.000
muertos que llevamos el presente
año 2007, donde cada vez es mayor
el número de muertes de compañeros
inmigrantes, por culpa de subcontratas
asesinas y unas condiciones
de trabajo indignas y muchas
veces mortales. No son accidentes,
son asesinatos.

2 thoughts on “De Lucrecia a Carlos, pasando por el tajo”
  1. De Lucrecia a Carlos, pasando por el tajo
    «Escribo estas líneas la mañana del 24 de diciembre…»

    ¿Nos escribes desde el futuro?

    1. De Lucrecia a Carlos, pasando por el tajo
      24 de noviembre, está corregido…

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