
Ecologistas en Acción de Navarra ante la incapacidad de gestión del turismo demostrada por la Junta de Bardenas, reclama la implicación del Gobierno de Navarra en la preservación de los valores naturales de Bardenas, la elaboración de un plan de turismo respetuoso con el Medio Ambiente y que los servicios e infraestructuras necesarias para los visitantes se ubiquen en los pueblos cercanos.
En las fotografías que aporta Ecologistas en Acción se recogen grupos de visitantes subiendo por las laderas del cabezo de Castildetierra, declarado Monumento Natural, o haciendo recorridos con motos todoterreno por barrancos y cortados, prohibido expresamente en el plan de ordenación de los recursos naturales. Según los ecologistas esto deja en evidencia que no existe control alguno.
Aseguran que las instantáneas en las que se basa la denuncia las recogieron en unas pocas horas de visita al Parque Natural y son imágenes muy frecuentes.
Afirman desde Ecologistas en Acción de Navarra que “no solamente se gestiona un territorio aludiendo a los “derechos históricos” como reiteradamente se hace desde la presidencia de la Junta de Bardenas, sino que hay que saber y poder hacerlo”.

Además desde la Junta siempre se han gestionado los aprovechamientos, pero ahora hay que proteger y preservar, y para eso es necesario profundos cambios en la concepción y gestión de este territorio.
Se refirieron tambien a la inhibición del Gobierno Foral, “que está haciendo una clara dejación del deber de gestionar este territorio. Esto hace que Bardenas en vez de ser considerada como una parte importantísima de Navarra, sea un territorio marginal gestionado por un “ente atípico” poco preocupado por el Medio Ambiente y financiado con el dinero de un polígono de tiro y bombardeo que sirve de lugar de entrenamiento para la guerra”.
Las Bardenas están declaradas como Reserva de la Biosfera, Parque Natural, y Lugar de Interés Comunitario, y además su interior acoge otras figuras de protección ambiental como tres Reservas Naturales (La Negra, el Rincón del Bu y el Vedado de Eguaras (pertenece a Valtierra pero está en el corazón de las Bardenas), un Monumento Natural (Castildetierra) y dos ZEPAS (zonas de especial protección para las aves).
Visitantes subiendo por las laderas del cabezo de Castildetierra, declarado Monumento Natural
El ecosistema bardenero es muy valioso, pero a la vez extremadamente frágil, por lo que necesita de un control riguroso de todos los usos y aprovechamientos que se dan en este territorio, para evitar que amenazas como la desertificación, la erosión, la desaparición de especies endémicas y protegidas, la degradación y alteración del hábitat, se aceleren por la acción del hombre. Esto debería ser la principal preocupación del ente que lo gestiona.
Si desde hace tiempo se hubiera trabajado en definir que tipo de turismo es el mejor para Bardenas ahora no encontraríamos esta situación de indefensión ante un turismo incontrolado. Según Ecologistas en Acción para eso se debe concebir una estrategia turística totalmente diferente a la adoptada hasta ahora, que ha demostrado estar obsoleta, y ser ineficaz desde su concepción, basada en un amojonamiento (señalamiento) de caminos lleno de prohibiciones y limitaciones, la ausencia total de vigilantes, guías y monitores ambientales. El futuro no es más alagüeño para los ecologistas que prevén que la creación de un macrocentro en la misma entrada de Bardenas, único proyecto turístico de la Junta de Bardenas, atraerá a más visitantes y generará un mayor descontrol si no se toman medidas eficaces en la regulación de las actividades recreativas.
Por otra parte denunciaron que sus propuestas, simplemente por el hecho de partir de su organización, han sido rechazadas reiteradamente por la Junta de Bardenas, como son el diseño de un plan turístico sostenible, la potenciación de las poblaciones cercanas con la ubicación de todos los servicios e infraestructuras para los visitantes, incluido el centro de interpretación y acogida, para preservar uno de los valores más importantes de las Bardenas, la casi total ausencia de infraestructuras en su interior, la ampliación y marcación correcta de itinerarios de paseo y observación, la potenciación de actividades respetuosas con el Medio Ambiente, el aumento de la vigilancia ambiental y la limitación de las actividades que degradan el frágil ecosistema bardenero.
“Desde Ecologistas en Acción siempre hemos trabajado por dar a conocer los valores naturales y hemos sido partidarios del disfrute universal de Bardenas, pero regulado para poder legarlo en las mejores condiciones a las generaciones venideras”, concluyeron.