Ya es conocida la postura de nuestro colectivo, contraria a la acción y la misma existencia de ETA. No obstante nos parece importante divulgar esta información, que de ser cierta, supondría la constatación de que las instituciones del estado español están a la misma altura criminal que dicha organización. Nota de Tortuga.


Euskal Herria: Un cuerpo policial español habría enterrado a Jon Anza en suelo francés

El secuestro del militante de ETA, gravemente enfermo, habría dado paso a interrogatorios ilegales en cuyo transcurso falleció, según fuentes de toda solvencia a las que ha tenido acceso GARA.

Gara

La Fiscalía reacciona ante los últimos datos sobre Anza

La información publicada ayer por este diario ha provocado una respuesta inusualmente rápida por parte del tribunal que investiga la denuncia por la «desaparición inquietante» de Jon Anza, depositada por la familia del militante de ETA el pasado 18 de mayo. La fiscal Anne Kayanakis convocaba ayer tarde a un nutrido grupo de medios, tanto vascos como franceses, para transmitirles -vía su adjunto, Marc Mariée- que toma nota de lo publicado y que seguirá todas las pistas.

Maite UBIRIA | BAIONA

La información publicada ayer por GARA corrió con rapidez por las redacciones de los medios de comunicación en Ipar Euskal Herria. Desde primera hora de la mañana, las principales radios, tanto las que emiten en euskara como las que lo hacen en francés, se hacían eco de la información y algunas de ellas buscaban a continuación una primera respuesta oficial en el tribunal en que se investiga la desaparición de Jon Anza.

A lo largo de la mañana, la fiscal que dirige la investigación, Anne Kayanakis, atendía telefónicamente a los distintos medios que demandaban sus explicaciones sobre una información que sitúa no ya sólo la desaparición, sino también la presunta muerte del militante de ETA en un territorio bajo jurisdicción de la República francesa.

Contactada por «Le Journal du Pays Basque», Kayanakis afirmaba con cautela: «No puedo creer a pies juntillas lo afirmado por el diario GARA, porque no dispongo de datos objetivos que avalen la explicación publicada, pero del mismo modo digo que esta fiscal está a disposición de todo aquel que pueda aportar informaciones fidedignas en relación al caso y a poner de nuestra parte todos los medios necesarios para proceder, si ello es posible, a la verificación de tales informaciones».
«La Fiscalía no descarta ninguna hipótesis» titulaba a las 17.22 la primera agencia francesa, AFP, su información sobre la reacción oficial a las nuevas revelaciones sobre la suerte corrida por el ex preso donostiarra residente en Ahetze (Lapurdi).

Entre la conversación telefónica mantenida por el citado diario con la procuradora y la nota de la AFP habían trascurrido cinco horas. Y lo que es más significativo, un fiscal adjunto, Marc Mariée, reunía a un nutrido grupo de periodistas en su despacho del Tribunal de Justicia de Baiona.

Una búsqueda infructuosa

Medios vascos, pero también franceses, acudían a una convocatoria informativa de urgencia y para nada habitual. A las 16.00, Marc Mariée, iniciaba, rodeado de cámaras y micrófonos, una declaración en la que remarcaba la idea de que, al igual que el 18 de mayo, cuando la abogada de la familia Anza, Maritxu Paulus-Basurko, depositó una denuncia por «desaparición inquietante» del militante vasco, «hoy seguimos sin disponer de datos fehacientes sobre lo ocurrido a esta persona».

El fiscal adjunto remarcó después que «se han puesto todos los medios necesarios para proceder a la localización de Jon Anza, pero todas las búsquedas han sido infructuosas».

El propio Mariée resumió la información publicada por GARA comentando que este diario «ha dado una explicación a la desaparición de Anza que implicaría a policías españoles», para afirmar de inmediato que «hoy por hoy esta Fiscalía no dispone de ningún elemento objetivo que nos permita ni confirmar ni restar fuerza a esta tesis».

En la segunda parte de su declaración, el fiscal adjunto de Baiona no sólo no desmintió la información, sino que puso de manifiesto el interés del Ministerio Público en profundizar en las revelaciones del diario para tratar de verificarlas. «Tanto la fiscal como yo mismo queremos mostrar nuestra disposición absoluta para recibir tanto esas informaciones como otras que puedan aparecer y que puedan servirnos para reorientar la investigación», añadió.

Para ello, la Fiscalía se pondrá en contacto con la abogada de la familia para «solicitarle su mediación» en un intento de acceder a las nuevas informaciones que han visto la luz trascurridos más de cinco meses desde la desaparición del militante de ETA.

«No me planteo tesis políticas, busco la verdad», respondía vía telefónica Kayanakis a la pregunta de si las revelaciones hechas por GARA refuerzan las denuncias sobre «un rebrote de la guerra sucia».
En la misma línea, su «segundo de a bordo» se mostrada ya por la tarde ciertamente incómodo al ser preguntado por los periodistas sobre las derivaciones políticas del «caso Anza».

«¿Cuáles serían las implicaciones para el Gobierno francés de demostrarse el secuestro y muerte en su territorio de esta persona?», le preguntó un periodista. El fiscal adjunto respondió tajante: «No hay respuesta». La misma fórmula le sirvió para eludir esta otra cuestión: «¿Los servicios policiales españoles están colaborando con ustedes para esclarecer este caso?».

Significativamente, la única mención a Madrid que realizó el ayudante de la fiscal Kayanakis fue al referir que la información de GARA «implicaría» a agentes de este país en la eventual muerte y entierro de Anza «en suelo galo».

Por la mañana, Kayanakis había hecho una encendida defensa de la honorabilidad de la Policía francesa y rebatió cualquier acusación hacia sus miembros. «No guardo duda alguna sobre la lealtad y el comportamiento en el marco estricto de la ley de la Policía francesa», manifestó.

Sin que se le preguntara expresamente por ello, Kayanakis restó valor a «cualquier hipótesis» que pueda apuntar a que agentes franceses hayan podido ser «testigos mudos» de un operativo ilegal en su territorio. «No contemplo en ningún caso, ni siquiera a título de hipótesis de trabajo -matizó-, que se haya podido producir una situación en la que policías franceses hayan mirado a otro lado, y por tanto, mucho menos que hayan podido colaborar en hechos como los que se apuntan» en la información referida por GARA.

Cae la «versión Rubalcaba»

La fiscal que conduce la investigación sobre la desaparición y eventual muerte de Jon Anza ha concedido en los últimos meses varias entrevistas.

La última de ellas aparecía en las páginas de «Le Journal du Pays Basque» el pasado 12 de setiembre. A preguntas de la directora del diario, Goizeder Taberna, la fiscal venía a cuestionar la «versión oficial» aportada por el Ministerio de Interior español tras la publicación de un comunicado en el que ETA revelaba que Anza era militante de la organización armada.

En aquel comunicado, ETA explicaba que el 18 de abril Anza cogió un tren en la estación de Baiona con destino a la localidad occitana de Toulouse. Allí debía acudir a una cita con miembros de la organización armada, a la que el ex preso político donostiarra iba a entregar una suma importante de dinero. Anza nunca llegó a ese encuentro.
Rubalcaba interpretó ese comunicado en clave de «delación» por ETA de uno de sus miembros que habría «huido con el dinero». En la entrevista concedida por la fiscal de Baiona, ésta expresaba sutilmente: «Por lo que tengo entendido, no es precisamente habitual que ETA denuncie a sus miembros para que los detenga la Policía».

Hipótesis abiertas

La Fiscalía no descarta ninguna hipótesis y anuncia que, por mediación de la abogada de la familia Anza, espera que se hagan llegar al tribunal «todos los datos que puedan aparecer» para ayudar a esclarecer la desaparición de Anza.

Familiares de Jon Anza y víctimas de la guerra sucia comparecen hoy en Hernani

Familiares de víctimas de la guerra sucia, acompañados por familiares, amigos, abogados y compañeros de prisión de Jon Anza, llevarán a cabo esta mañana una comparecencia pública en Hernani. La rueda de prensa, que se anuncia a las 11.40 en la Casa de Cultura del municipio guipuzcoano, contará con la presencia de familiares de Lasa y Zabala, según se adelantó en la convocatoria enviada a los medios. En ella también se concreta que se realizará una valoración sobre los últimos datos sobre la desaparición de Anza.GARA

… Los suyos

El adjunto a la Fiscalía no aclaró si Madrid colabora con Baiona para esclarecer el caso. Sólo mencionó una vez a policías españoles para decir que «la información de GARA les implicaría».

LOS NUESTROS…

La fiscal Kayanakis es tajante: no contempla que los policías franceses puedan ser «testigos mudos» y mucho menos colaborar con actos como los apuntados en la información de GARA.

Silencio absoluto en los medios españoles y movimiento en los franceses
Ante la información que ayer publicó GARA con nuevos datos sobre las pesquisas en torno a la desaparición del ex preso político donostiarra Jon Anza, un hermético mutismo fue levantado por parte de las autoridades y medios de comunicación españoles, así como por la práctica totalidad de las formaciones políticas vascas.

Salvo en la edición digital de «Berria» y en los boletines radiofónicos del grupo EiTB -también lo hizo por la noche en sus canales televisivos- los medios con mayor difusión en Hego Euskal Herria ni siquiera mencionaron la información.

En cambio, los medios de Ipar Euskal Herria y los de ámbito francés se hicieron rápidamente eco de lo publicado por este diario. Tanto, que el adjunto a la fiscal de Baiona convocó a los medios de comunicación en su despacho de la capital labortana. A esa comparecencia, abarrotada de periodistas, acudieron medios de París e, incluso, periodistas de más de un medio español. Sin embargo, ninguno de ellos se hizo eco en sus webs de los datos revelados por GARA .

La agencia de información Efe difundió un escueto teletipo a media tarde, en el que se recogían algunas de las respuestas que ofreció el adjunto del fiscal de Baiona en la comparecencia pero no la información publicada por GARA. La agencia informó de que la Fiscalía aseguró que no existe nada que indique que el cuerpo de Jon Anza pueda estar enterrado en suelo francés, aunque lo cierto es que también indicó que no cuentan con ningún elemento que sugiera lo contrario.

Lo que aún resultó más llamativo fue el hecho de que ninguna formación política vasca valorase una información en la que se implica a las Fuerzas de Seguridad del Estado español en el secuestro y la muerte de un ciudadano vasco, siguiendo así con la tónica en el que se mantienen la mayoría de ellas desde la desaparición de Anza, con la salvedad de las reiteradas interpelaciones realizadas por la izquierda abertzale o la que en agosto le realizó el jeltzale Joseba Egibar al ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Por su parte, el movimiento pro amnistía indicó, a través de un comunicado, que la desaparición de Anza se enmarca dentro de otro episodio de la guerra sucia, habida cuenta de que, según afirmaron, en los últimos meses se han repetido casos de secuestros, interrogatorios, torturas y amenazas sobre ciudadanos vascos. Además, emplazó a la clase política y a las instituciones a que rompan «el silencio en el que se han enrocado» y que tomen una posición clara ante la desaparición de Anza.GARA


La Fiscalía de Baiona se muestra abierta a investigar los nuevos datos revelados por GARA

El adjunto de la Fiscalía de Baiona, encargada de investigar la desaparición de Jon Anza, ha comparecido hoy en el tribunal de la capital labortana a raíz de la información revelada por GARA sobre el militante de ETA y, tras recalcar que la Fiscalía no descarta ninguna hipótesis sobre el caso, ha mostrado su disposición a investigar los nuevos datos en la medida en que sea posible.

GARA
DONOSTIA-.

El fiscal adjunto, Marc Mariée, ha comparecido esta tarde en su despacho del tribunal de Baiona para valorar la información publicada hoy por GARA sobre Jon Anza, que habría sido interceptado en el tren que tomó hace seis meses en dirección a Toulouse por agentes de un cuerpo policial español y habría fallecido en los interrogatorios a los que fue sometido posteriormente.

Con el despacho repleto de periodistas, el adjunto de la fiscal –que se encuentra de viaje– ha recordado que el pasado 18 de mayo recibieron en su despacho una denuncia por la desaparición de Jon Anza y que se puso en marcha una investigación en la que han puesto «todos los medios de su parte» para intentar dar con el paradero del militante de ETA. Ha lamentado que hasta ahora la búsqueda ha sido infructuosa.
Marc Mariée ha señalado a continuación que hoy GARA «ha dado una explicación» a la desaparición pero que el tribunal de Baiona «no puede ni confirmar ni desmentir la tesis que aporta ese diario».

Sin embargo, ha dejado claro que tanto la procuradora, Anne Kayanakis, como él están «plenamente implicados en esta investigación y estamos dispuestos y abiertos a que se nos facilite tanto esa información como cualquier otra para proceder a la comprobación de la misma en la medida en que sea posible».

Establecer la verdad, prudencia

El representante público ha afirmado que no descartan ni privilegian ninguna hipótesis en este caso y ha asegurado que «la única prioridad es establecer la verdad», por lo que ha insistido en que están «disponibles para recibir esta información y cualquier otra». Ha precisado que en cualquier caso hay que ser prudentes y avanzar «sólo con elementos estables», ya que «se trata de un artículo periodístico».
El adjunto de la fiscal no ha querido responder a la pregunta de si el caso está siendo investigado conjuntamente con las FSE españolas, y tampoco se ha pronunciado sobre la repercusión que tendría el caso si se confirma finalmente la tesis publicada hoy.

Comparecencia mañana en Hernani

Familiares y amigos de Jon Anza, su abogada, compañeros de prisión y víctimas de la guerra sucia en Euskal Herria comparecerán mañana por la mañana en Hernani para valorar los últimos datos.


Un cuerpo policial español habría enterrado a Jon Anza en suelo francés

El donostiarra Jon Anza habría sido interceptado en el tren que tomó en dirección a Toulouse, el 18 de abril, por agentes de un cuerpo policial español. Estas fuentes aseguran que decidieron entonces deshacerse del cuerpo sin vida, enterrándolo en territorio francés.

GARA
DONOSTIA-.

Nuevos datos sobre la desaparición del militante de ETA Jon Anza mientras se dirigía a una cita con miembros de la organización armada, el pasado 18 de abril, apuntan hacia un inequívoco desenlace: el fallecimiento del ex preso donostiarra. Según informaciones a las que ha tenido acceso GARA, facilitadas por fuentes que han tenido contacto con conocedores directos del caso, se confirma la autoría de un cuerpo policial español en la interceptación del donostiarra, hace ya medio año, así como en su secuestro.

Los datos existentes se pueden resumir así: Jon Anza, que aquella mañana se dirigía en tren desde Baiona a Toulouse a un encuentro con varios miembros de ETA -según reveló después la propia organización armada-, y que estaba aquejado de una grave enfermedad por la que se hallaba casi totalmente ciego, habría sido interceptado por agentes de un cuerpo policial español en el trayecto ferroviario. Tras hacerle descender del mismo, el militante donostiarra habría sido secuestrado por los policías y, acto seguido, sometido a interrogatorios ilegales, en cuyo transcurso falleció.

Estas fuentes aseguran que el cuerpo sin vida del militante donostiarra fue, además, enterrado en algún punto del Estado francés. Desconocen, sin embargo, si para todo ello los miembros del cuerpo policial español contaron con alguna connivencia o colaboración de las autoridades o los policías franceses, o si actuaron sin ella.

Emplazamiento a Rubalcaba

Ante estos nuevos datos, cabe recordar la interpelación pública que el dirigente del PNV Joseba Egibar realizó a finales de agosto al ministro español de Interior: «Sería bueno que Rubalcaba explicara si la Policía española detuvo a Jon Anza en territorio francés», preguntó.

Rubalcaba respondió con el silencio. En realidad, sólo una vez ha contestado a una interpelación sobre el paradero de Anza. En una rueda de prensa en Gasteiz, el ministro español respondió así la pregunta realizada por GARA: «Es evidente que las FSE no tienen nada que ver con esa desaparición. Más bien entiendo que forma parte de un problema de ETA, y así nos lo ha hecho saber ETA. Al final hay hipótesis por ahí que son fáciles de imaginar. Pero nada que ver con las FSE».

Los datos sobre este desenlace de Jon Anza cobran más fuerza aún si se atiende a los últimos casos de secuestros policiales o parapoliciales de ciudadanos vascos. Por ejemplo, el que padeció el refugiado político Juan Mari Mujika el 11 de diciembre del pasado año en Donapaleu, cuando fue interceptado por varios policías que se dirigieron a él en francés, pero que luego se identificaron como policías españoles. Lo tuvieron secuestrado dos horas en una chabola abandonada, donde fue sometido a interrogatorios ilegales, bajo amenazas contra su hija, entonces encarcelada en Madrid.

Aumento de secuestros políticos

En mayo llegó el caso del ex preso bilbaino Lander Fernández, secuestrado por agentes que se identificaron como ertzainas. Tras formularle la misma exigencia de colaboración, Fernández denunció que fue apaleado. Después de narrarlo públicamente, fue detenido y encarcelado por mandato de la Audiencia Nacional española.

Otro caso espeluznante fue el que denunció el ex preso de Arbizu Alain Berastegi, abordado en julio a punta de metralleta por doce encapuchados y secuestrado en un monte de difícil acceso durante al menos siete horas, después de que unos falsos clientes requeriesen de sus servicios como albañil.

Recientemente se ha sabido que, en este caso en Iruñea, fue retenido por la fuerza y bajo fuertes amenazas Dani Saralegi, de la plataforma Gora Iruñea!.


Jon Anza y el resurgir de la guerra sucia

Editorial Gara

Poco a poco, con cuentagotas, se van conociendo nuevos datos sobre el caso de Jon Anza que indican que la peor de las hipótesis es también la más plausible: Anza fue detenido por cuerpos policiales españoles en el tren en el que viajaba desde Baiona a Tolouse, murió mientras era interrogado y su cuerpo fue enterrado en algún lugar en suelo francés. Es la hipótesis que han mantenido sus familiares y compañeros desde un principio. Y es la peor de las hipótesis no sólo desde un enfoque humano, algo obvio, sino sobre todo desde el punto de vista político. Si finalmente se confirma la desaparición y la muerte del donostiarra, la guerra sucia se habría cobrado una nueva víctima mortal en Euskal Herria. Los estados habrían reactivado en ese caso una dinámica parapolicial con graves repercusiones, en tanto en cuanto no les es suficiente con retorcer la ley hasta desprenderla de cualquier tipo de garantía para las libertades y los derechos, sino que deciden además romperla abiertamente. Graves repercusiones que los responsables políticos españoles y franceses, así como otras instituciones internacionales, deberían tener en consideración prioritaria.

El caso de Anza se da en un contexto político en el que el Estado español ha propiciado un clima de impunidad total respecto a cualquier clase de ataques contra el independentismo vasco, que a su vez ha favorecido la inhibición de las autoridades galas hasta un punto sólo comparable con la época de los GAL. La República y sus mandatarios se jactan de su soberanía y sus valores, pero dejan que las fuerzas policiales españolas los violen sistemáticamente, con total permisividad y sin límites conocidos. Y precisamente las detenciones ilegales y los secuestros denunciados por ciudadanos vascos a uno y otro lado del Bidasoa dan la medida de hasta qué punto llega esa impunidad.
El silencio con el que los responsables políticos de ambos estados, los medios de comunicación y otros organismos responden a estas denuncias es el fértil caldo de cultivo en el que crece la, en este caso, fatal impunidad.

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