Publicado en la revista Tiempo, adjuntamos la versión íntegra.

“Gastos militares para escuelas y hospitales”. Con esta consigna, unida a una pancarta con el lema “Desobedece al Gasto Militar” presentó el Movimiento de Objeción de Conciencia de Madrid (MOC) la campaña de Objeción Fiscal 2005, coincidiendo con el inicio de la campaña de la renta, como hacen desde hace más de 10 años. En la delegación especial de Hacienda de Madrid se repartieron folletos y se resolvieron dudas de los contribuyentes que en ese momento hacían cola para entregar sus declaraciones. La curiosidad y las preguntas fueron la nota dominante y, bajo la atenta mirada de la Guardia Civil, durante una hora se corearon consignas como “No a la guerra, no con mi dinero” ó “Desobedece a las guerras”. Esta presentación mediante una acción directa noviolenta, como se denomina en argot antimilitarista, se realizó esa misma semana en otras ciudades como Sevilla, Valencia, Bilbao o Zaragoza.

La campaña de Objeción Fiscal o, de Objeción al Gasto Militar como prefiere llamarla Carlos Pérez Barranco, del MOC-Valencia, es impulsada no sólo por el Movimiento de Objeción de Conciencia, el colectivo que protagonizó la campaña de insumisión que inició el camino para la supresión de la mili obligatoria, sino también por sindicatos como CGT, colectivos como el SIOF (Servicio de Información para la Objección Fiscal a los gastos militares, entidad que apoya todas las campañas que anualmente se realizan en Cataluña y vinculada a la ONG Justicia y Paz) o la Coordenadora Galega pola Obxección Fiscal.

¿Qué es la Objeción Fiscal?

Es, básicamente, un acto de desobediencia civil que en España ya realizan unas 4.000 personas anualmente. Como todo acto de desobediencia, supone el incumplimiento consciente, público y colectivo de una ley que se considera injusta. Para CGT, “la objeción fiscal es un acto de desobediencia civil por negarnos a colaborar con el Estado en el gasto de preparación de las guerras y del mantenimiento del ejército.” Como señala el SIOF, “la Objeción de Conciencia a los Gastos Militares u Objeción Fiscal es la no disposición a colaborar con el Estado en los gastos de preparación de guerras y mantenimiento de la estructura militar, desobedeciendo activamente en el momento de realizar la declaración de renta.”

Para Maripy, objetora fiscal desde hace 8 años, “es una acción de desobediencia civil que propone apoyar un proyecto (internacional o local) que construye una sociedad basada en valores antimilitaristas como la justicia, la solidaridad, la creación de alternativas a la guerra”. Además, considera que es “una acción propositiva que sirve para abolir los ejércitos y las guerras y empezar a pensar de qué y cómo queremos defendernos”.

Ese acto desobediente se concreta en desviar la parte destinada a defensa de la declaración de la renta a un proyecto alternativo social y pacífico. Siguiendo al SIOF, “técnicamente, la objeción fiscal consiste en desviar del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas el porcentaje que corresponde al Ministerio de Defensa de acuerdo con los Presupuestos del Estado o una cantidad fija”.
Sus objetivos van desde la la total eliminación de los ejércitos y el entorno militar industrial, promover el trabajo por la paz, la justicia social, la cooperación para el desarrollo, los derechos humanos, o aportar dinero a proyectos que no reciben subvenciones hasta crear un debate o promover una sociedad desmilitarizada.
Como señala Almudena, que realiza la objeción fiscal desde hace 20 años, “ mi primer encuentro con la objección fiscal fue un 1º de mayo, en una mani. Me pareció una forma práctica de intervención contra el sistema. Me acercó a las formas de desobediencia civil y no colaboración, que seguramente serán las que acaben con el militarismo”.

¿Cómo se hace?

En el momento de hacer la declaración de la renta, cuando se rellena el impreso de la Agencia Tributaria y se llega al apartado de “cuota líquida”, se tacha una de las casillas no utilizadas escribiendo encima “por objeción fiscal a los gastos militares” y el importe objetado.
Esa cantidad puede ser la que elija cada uno, pero hay diferentes posibilidades:

a) Una cuota porcentual: puede ser el 4,32% -presupuesto oficial del Ministerio de Defensa- o el 11,64%, gasto militar total, que incluye, según el MOC “la proporción del gasto militar total en los Presupuestos Generales del Estado, además del presupuesto oficial de este año del Mº de Defensa de la guerra, la globalidad de partidas ocultas repartidas entre varios ministerios: organismos autónomos, que el propio Ministerio ha empezado a incluir en las cifras oficiales, aportaciones OTAN, UEO, créditos encubiertos a la industria armamentista, investigación+Desarrollo (I+D) militar, clases pasivas militares.El cálculo del porcentaje es el resultado de un análisis en profundidad realizado por fuentes antimilitaristas.”

b) Una cuota fija: 84 €, cifra escogida simbólicamente en protesta por los 84 países empobrecidos por la deuda externa

c) Cuota simbólica: Por 1 € ó 84 céntimos. Lo importante es dejar constancia de la objeción

d) Cuota cero y objeción fiscal para quienes no hacen declaración: Se trata también de adjuntar un texto en forma de carta exigiendo el reconocimiento del derecho a la objeción al gaso militar, pero en este caso remitido por quienes no tienen obligación de declarar.
“Durante varios años he ingresado el dinero de la objeción fiscal en los proyectos internacionales de Objeción de Conciencia o antimilitarismo- señala Almudena-. Últimamente suelo destinarlo a proyectos locales que conozco de cerca, autogestionados”. Concha, objetora desde 1983, lo aporta, sin embargo, al proyecto colectivo de la campaña de su ciudad, en este caso Madrid. Los MOC de las diferentes ciudades proponen varios proyectos, normalmente uno internacional y otro nacional, al que dirigir el dinero. En Madrid este año se propone un proyecto de resocialización de niños y niñas soldado en Sierra Leona y el apoyo a la Plataforma contra el complejo Químico-Militar de la Marañosa. En el MOC Valencia este año proporcionan información de hasta 13 proyectos con los que colaborar.

CGT también propone varios proyectos anualmente. Este año han optado por la construcción y equipamiento de un hospital en el municipio autónomo Ricardo Flores Magón en Chiapas, México, y un proyecto de plan de reconstrucción y desarrollo democrático para el Rif, en Marruecos, tras el terremoto de febrero del 2004.

Maripy prefiere decidir cada año. “Veo los proyectos que se proponen en la campaña y los valoro con otros que conozco y voy decidiendo. Así he apoyado 5 años los proyectos internacionales, dos años una cooperativa de empleo para un barrio marginal de aquí de España y un año a los grupos antimilitaristas de Madrid”.

Junto al impreso de la declaración, es muy importante que se adjunte un recibo de haber ingresado la cantidad decidida en el proyecto social alternativo elegido para dejar claro que se trata de un “desvío” no de un fraude (ese dinero no se lo queda el objetor) y una carta dirigida al Director o Directora de la Agencia Tributaria alegando los motivos de la Objeción a los Gastos Militares. En ella se comunica el total del dinero desviado y el proyecto social escogido como alternativo al Gasto Militar. Además, se exige que el derecho a la Objeción de Conciencia sea reconocido en los siguientes ejercicios.

El MOC-Navarra propone también enviar una carta a los parlamentarios de cada comunidad con el fin de que se admita la objeción fiscal legalmente para lo que aportan un modelo de carta:

Sras. y Sres. Parlamentarios:
Soy …….., que vivo en …… y mi DNI es el nº….. Como
contribuyente que soy vía impuestos a los gastos generales del
estado veo como parte del dinero que aporto se gasta en una
partida, los gastos militares, con los que en conciencia no puedo
colaborar. Un avance social importante de finales del siglo
pasado fue, sin duda alguna, el reconocimiento del derecho a la
objeción de conciencia al servicio militar. Sin embargo, está
demostrado que los ejércitos hoy en día necesitan más que un
servicio militar físico un servicio militar económico, que les
nutra de su armamento. Con ello no sólo se preparan para la
destrucción de otras personas, sino que detraen medios
económicos necesarios para la superación de los muchos
desequilibrios sociales sumamente injustos que se dan en nuestro
planeta.
Por todo ello, les quiero expresar mi reivindicación de que se
reconozca el derecho a la objeción de conciencia fiscal en el
pago de los impuestos para conseguir que de ninguna forma me
vea implicado en el gasto militar. Y mi objeción deberá suponer,
ineludiblemente, una reducción del gasto militar estatal.
Agradeciendo su atención.


¿Cuánta gente hace objeción fiscal?

Según el Ministerio de Hacienda, “oficialmente no se puede contabilizar”. Sin embargo, los colectivos que promueven la objeción fiscal tratan de conseguir unas cifras lo más exactas posibles por lo que piden que también se les haga llegar una encuesta que permita saber exactamente cuánta gente realiza este acto de desobediencia civil. Como señala Carlos, del MOC, “ la objeción al gasto militar -yo prefiero llamarla así- no es una campaña centralizada sino todo lo contrario” lo que dificulta el recuento. Además, “existe una objeción oculta que no deja rastros ni en nuestros buzones, ni en los bancos. Es toda esa gente que aún no ha entendido el carácter colectivo y púbico de lo que les proponemos y se lo toma como un gesto privado y de su conciencia individual. Así que hace objeción en la declaración e ingresa el dinero objetado a la asociación que le parece y, por supuesto, no nos envía ni una línea”. De ahí que, “los datos que tenemos siempre serán una cota mínima”.

Para Antonio, de CGT, “ en cuanto a la contabilización del dinero desviado a proyectos, en la actualidad es complicado establecer un cálculo veraz, al menos por nuestra parte, por el simple motivo de que son variadas las cuentas y proyectos que los y las objetores fiscales financian”. Según lo contabilizado por los diferentes colectivos, la cantidad de gente que realiza objeción fiscal se acerca a las 4.000 personas, a las que habría que añadir una cantidad similar que no reporta a ninguna organización su objeción. De los datos contabilizados, es Cataluña la comunidad autónoma donde se realiza más objeción fiscal (llegando a las 2.000 personas), seguida de Madrid (con casi 1.000), Valencia, País Vasco, Navarra, Andalucía, Aragón y Galicia.

Y el número crece. Maripy lo confirma: “A lo largo del tiempo más gente me ha preguntado cómo se hace y se ha animado a hacerla”. Almudena señala que “durante las protestas contra la guerra de Irak, se interesaba mucha gente. Pero lo difícil es que la información llegue a la gente que no está involucrada en algún colectivo social o político. Pero en cuanto la gente oye algo que le involucra contra las guerras, enseguida pregunta”. Concha no es tan optimista. “Considero que es una campaña que interesa a las personas cercanas ideológicamente. El resto de la gente pienso que no lo entiende”.

La respuesta de Hacienda

Después de hacer la declaración, puede ocurrir que Hacienda no detecte la objeción, la admita de hecho y no reclame, lo que sucede con el 90 % de los casos. Si Hacienda lo detecta comunicará el error, ya que la Agencia Tributaria contabiliza la objeción como error en la declaración. Según el MOC-Navarra, “’Es legítimo, pero no está en el reglamento’ es lo que te contestarán en Hacienda”.Si la declaración es positiva reclamará el dinero; si es negativa, informará de que devolverá una cantidad menor.
Hacienda enviará una declaración paralela con un recargo del 7% y del 20 % más tarde si no hay respuesta. En este caso, existen dos alternativas:

1.- Aceptar la declaración paralela

2.- No aceptar su propuesta y presentar un escrito de alegaciones. Este proceso sigue ante el Tribunal Económico Administrativo, el Tribunal Superior de Justicia de tu Comunidad Autónoma, en el Supremo, en el Constitucional y en el Europeo.

Carlos señala que “una mayoría, muy mayoría, no recibe ninguna noticia de Hacienda; alguna gente recibe declaración paralela, de los cuales la mayoría paga lo que le reclaman y solamente alguno intenta algún tipo de reclamación. Hace años hubo un caso de un objetor al que unos tribunales le dieron la razón pero otro se la quitó. Lo que más hay es la gente que paga si Hacienda lo reclama, aunque ofrecemos asesoramiento legal para quien quiera aventurarse por el mundo de lo contencioso-administrativo.”

Ejemplo de todo ellos son los propios objetores. Mientras que Maripy no ha tenido nunca ningún problema -“siempre me ha salido a devolver y siempre ha venido la cantidad desviada”-, Almudena recuerda que “en una ocasión vinieron a mi casa con una orden de apremio para embargarme (hoy ya no se hace). Teníamos un grupo de barrio de objetoras y a más de una nos llegó el embargo. Fuimos a recurrirlo entre todas. Finalmente tuvimos que pagar la cantidad de nuestra objeción con un pequeño recargo, nada más. Pero dimos que hablar”. Concha, en cambio, ha tenido difentes respuestas de Hacienda: “con silencio, delvolviendo el dinero que reclamaba, con paralelas, en las que mostraban otras cantidades distintas a las que yo aportaba”.
Cualquiera que sea el resultado, los objetores españoles siguen desafíando la estructura fiscal del país. Pero no están solos en esa desobediencia al sistema.

La objeción fiscal en el mundo

Según el SIOF, “desde hace años, en Estados como Alemania, Holanda, Canadá, EE.UU., Francia, Italia etc.., se organizan campañas de objeción fiscal. El tipo de campaña depende mucho de las realidades del Movimiento Pacifista de cada estado: en unos, la objeción fiscal está orientada a la lucha antinuclear, en otros, en cambio tiene un fondo más antimilitarista. Por esto nos encontramos campañas que objetan sobre instalación de misiles (Alemania); en Francia se relaciona con proyectos concretos del gobierno, como un campo de tiro o construcciones de submarinos nucleares; en Italia es bastante amplia la relación de proyectos como contra una base de misiles; en EE.UU. como protesta de la política del gobierno en América Central.”
No son sólo diferntes los fines, también la forma de hacer la objeción fiscal. En Alemania, por ejemplo, se realiza una objeción fija de 5,72 marcos, mientras que en Italia el porcentaje será igual al presupuesto del Ministerio de Defensa.

La tendencia europea, al menos, es tratar de conseguir que se reconozca como un derecho. El SIOF señala que “en la V Conferencia Internacional de Campañas de Objeción Fiscal e Impuestos por la Paz se presentó el borrador de lo que será la Objeción Fiscal como Derecho Fundamental, en el futuro. Aunque tímidamente, los estados ven que el antimilitarismo crece dentro de la sociedad, y comienzan a dar los primeros pasos a un reconocimiento formal de la Objeción Fiscal. Así el día 2 de diciembre de 1993 se aprobó una resolución en la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo, la cual dice textualmente:
” El derecho fundamental de objeción de conciencia también se refiere a la contribución en los impuestos y por lo tanto hace un llamamiento a los estados miembros a preparar una respuesta a las objeciones de conciencia de personas que son obligadas al sostenimiento del sistema militar mediante el presupuesto nacional”.

Para más información:

CGT:
http://www.rojoynegro.info/2004/IMG/pdf/OF2005-CGT.pdf

MOC:
www.nodo50.org/tortuga
www.nodo50.org/objecionfiscal
http://www.nodo50.org/tortuga/IMG/pdf/ODM2005-enviar.pdf

Coordinadora Galega: www.nonaogastomilitar.org

SIOF:
www.pangea.org/juspau/siof/eguiarapida.htm