inSurGente.- Dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía destinados en Barcelona y Camprodon (Ripollès) han sido detenidos en el marco de una operación contra una red internacional de narcotraficantes en la que también han caído un abogado de Barcelona y cuatro ciudadanos colombianos. Se valían de su condición de policías para traficar con mayor facilidad e incluso detener a miembros de bandas rivales para exigirles a cambio de la liberación un pago en efectivo o droga.

El Periódico/ inSurGente.- El detenido que prestaba servicio en Barcelona es miembro de las unidades de Extranjería de la Jefatura Superior de Policía de Catalunya.

Tiene unos 40 años y es conocido en el cuerpo con el apodo de el Tato. Durante un tiempo trabajó en el centro de internamiento de extranjeros de La Verneda. En otro destino anterior fue trasladado tras la desaparición de una cantidad de dinero depositada en el curso de unas diligencias judiciales.

El otro policía implicado, el destinado en Camprodon, ni siquiera había llegado a ingresar en el cuerpo. Se encontraba en prácticas en la comisaría de la población del Ripollès.

EL ABOGADO LOS RECLUTÓ

Los investigadores de la Brigada Central del Cuerpo Nacional de Policía, que han llevado a cabo la operación, están convencidos de que el abogado barcelonés es el que marcaba los objetivos de la organización y el que reclutó a los agentes. También era el que contactaba con la rama colombiana de la banda. Ésta no sólo se dedicaba a la importación y venta de cocaína, sino que amedrentaba a otros grupos con una especie de detenciones express.

Los policías arrestaban a delincuentes rivales y les exigían dinero o droga a cambio de su liberación. Si el pago era en droga, la propia organización se encargaba de distribuirla. En el registro domiciliario posterior a su detención, los agentes encontraron en la casa del policía de la unidad de Extranjería tres paquetes con una sustancia que podrían ser cocaína.

A DISPOSICIÓN JUDICIAL

El agente de Camprodon ha sido detenido en Madrid, mientras que el Tato, tras ser arrestado en Barcelona, pasó ayer a disposición judicial y se da por seguro que ingresará de inmediato en prisión provisional. No se descarta que en los próximos días se produzcan nuevas detenciones.

La policía nacional mantiene en Cataluña íntegras las unidades destinadas a extranjería, vigilancia de fronteras, delitos de bandas organizadas, terrorismo, delitos monetarios y cualquier otro hecho delictivo que afecte a otras comunidades autónomas, además de los agentes de zonas, como Tarragona, donde aún no se han desplegado los Mossos d’Esquadra.