efe / Murcia

La Policía se ha incautado de armas y munición, 12.000 euros en efectivo, además de documentos públicos falsificados o equipos informáticos.

Agentes de la Guardia Civil han detenido en Murcia, Molina de Segura y Orihuela (Alicante) a cinco personas que simulaban ser inspectores de policía o funcionarios judiciales para cometer robos en supuestos registros domiciliarios o inspecciones en locales amparados por autorizaciones judiciales falsificadas, informó este cuerpo.

Entre los detenidos en la «operación Agüelo» se encuentran dos policías locales de Aledo y Abanilla, un militar, y cabo 1º del Ejército del Aire, quienes se valían de su formación profesional y experiencia para desarrollar la actividad delictiva.

Una vez fijados los objetivos, la red criminal falsificaba mandamientos judiciales con sellos y membretes imitados para hacer más creíble su actividad delictiva. Para ello utilizaban equipos informáticos de última generación.

Diseñaban un dispositivo policial y judicial orientado a efectuar registros domiciliarios de forma ilícita a traficantes de droga o a cualquier otra persona que pudiera tener grandes cantidades de dinero.

Para realizar los registros domiciliarios ilegales se identificaban como inspectores de policía y secretarios judiciales, utilizaban inhibidores de frecuencia, scanners y efectos policiales como placas y carnets identificativos de policía, rotativos, grilletes y bridas, así como pistolas y revólveres, y munición.

Las víctimas, a la vista de la documentación aportada y la apariencia de los integrantes de la organización, pensaban que la actuación policial era lícita, lo que les facilitaba la libertad de movimiento por el inmueble hasta que obtenían su botín.

En esta operación se han realizado cinco registros domiciliarios en los que se han incautado armas y munición, 12.000 euros en efectivo, documentos públicos falsificados, equipos informáticos y efectos policiales como placas y carnets identificativos, grilletes, rotativos y defensas eléctricas.

ABC