
Más de 1.500 suscriptores apoyan ya la iniciativa
DIAGONAL sale a la calle el 3 de marzo
El periódico DIAGONAL, publicación quincenal de actualidad crítica, saldrá a la calle el jueves 3 de marzo en los quioscos de la Comunidad de Madrid y en librerías y puntos de distribución alternativa de todo el Estado. Tras una intensa campaña de presentaciones, que ha incluido la edición de dos números promocionales, DIAGONAL comenzará en esa fecha su labor como medio alternativo de información general, incisivo y crítico con los poderes a la vez que cercano a la realidad de los movimientos sociales.
DIAGONAL ya cuenta con más de 1.300 suscriptores, toda una muestra de apoyo que se ha desplegado en apenas cuatro meses. No obstante, esta afluencia debe aumentar en el futuro para garantizar la viabilidad económica y independencia política del medio. Treinta grupos de apoyo, pertenecientes a movimientos sociales de todo el Estado, colaboran ya con DIAGONAL en esta tarea imprescindible, y aseguran la presencia del periódico en sus respectivos territorios. El ritmo actual de recepción, cerca de 400 suscripciones al mes, invita al optimismo
Desde septiembre de 2004, fecha en la que se publicó el primer número de promoción, la discusión pública en torno a las líneas políticas y comunicativas del periódico ha acompañado a este proyecto. Se trata de que ese impulso continúe ahora para reforzar la naturaleza participativa de DIAGONAL. Para los movimientos sociales, el éxito de esta iniciativa abre una oportunidad de contrarrestar la hegemonía de los intereses empresariales y políticos en los debates públicos introducidos por los grandes medios de comunicación.
DIAGONAL, la oportunidad de construir un periódico distinto
Hace casi dos años que el proyecto de DIAGONAL echó a andar, como iniciativa del ya desaparecido mensual de contrainformación Molotov. La idea no era otra que la de editar un medio de información general que propusiera, frente a la agenda de las multinacionales y los grandes grupos de poder, unas prioridades informativas distintas que impulsen el cambio social. Y hacerlo, además, dentro de una apuesta comunicativa que implicara a los movimientos sociales en su diseño y desarrollo.
Esta salida por la tangente contaba con muchas dificultades para hacerse realidad. El mercado, la distribución, los costos de imprenta, la propia dispersión de los movimientos sociales… sin embargo, el convencimiento de que el esfuerzo podía dar frutos ha impulsado en todo momento a la asamblea editora de DIAGONAL.
Fenómenos como las masivas manifestaciones contra la invasión de Iraq o las concentraciones frente a las sedes del PP el 13 de marzo han reforzado la impresión de que una difusa y paradójica corriente de contestación y autoorganización social puede verse identificada en una propuesta como la presentada por este nuevo periódico.
A la llamada de Molotov respondieron individualidades procedentes del movimiento estudiantil -asambleas y asociaciones de la Facultad de Ciencias de la Información-, del sindicalismo combativo, de los centros sociales y colectivos de base madrileños, además de profesionales de los medios de comunicación deseosos de participar en una experiencia distinta y asamblearia. Dos años más tarde, este colectivo cuenta ya con una red de colaboradores y contactos en todo el Estado español, lo cual le permite un contacto privilegiado con distintas fuentes informativas, entre las que se encuentran de manera destacada los movimientos sociales.
La periodicidad quincenal del nuevo medio, así como su entrada en los circuitos de la distribución comercial -inicialmente, sólo en la Comunidad de Madrid- implican un salto adelante en cuanto a difusión y capacidad de influencia política. No obstante, DIAGONAL se plantea en un futuro extender la distribución en quioscos también al resto del Estado, para lo cual se están pensando fórmulas que permitan autogestionar este tipo de distribución. De momento, son los grupos de apoyo los encargados de distribuir DIAGONAL en los distintos territorios, a través de librerías, bares y centros sociales.
El carácter autogestionario del proyecto se ve reforzado por su financiación completamente descentralizada y popular: la idea es que las suscripciones funcionen como un auténtico accionariado de base que garantice la total independencia política de DIAGONAL y su viabilidad económica. Otras formas de ingreso, como los préstamos procedentes de la banca solidaria y la publicidad, se mantienen dentro de unos límites éticos y políticos imprescindibles para la credibilidad del medio. Estas formas de apoyo están convirtiendo lo que en principio era tan sólo una oportunidad en una realidad informativa que se debe ir afianzando poco a poco. Un paso adelante para la información alternativa Una información rigurosa y atractiva para contrarrestar la espectacularización de la realidad -cuando no directamente la intoxicación informativa- de los grandes medios: este el principal objetivo que persigue DIAGONAL como medio de comunicación. Sin caer en panfletarismos de ningún tipo, ni en complicadas disertaciones sólo accesibles para una minoría, DIAGONAL aspira a ser un medio asequible, de fácil lectura, con el humor y el diseño como señas de identidad.
La información alternativa debe reforzar su credibilidad y capacidad de influencia social, en una labor que no depende de ningún medio en concreto, sino que debe entenderse como una prioridad para todas las páginas web, radios y televisiones comunitarias, prensa y fanzines que se identifiquen con esta línea. DIAGONAL entiende esta tarea como una construcción colectiva que debe estar en contacto permanente con los colectivos de base, para superar la desgana y negligencia que con frecuencia definen a los movimientos sociales en su labor comunicativa.
Esto supone en la práctica definir unas redes de intercambio y colaboración estables, que aprovechen las posibilidades liberadoras de las nuevas tecnologías: bancos de recursos -textos, imágenes, ilustraciones, gráficos, bases de datos- que funcionen como auténticas agencias informativas descentralizadas y abiertas; redes de distribución alternativa genuinamente sociales y operativas, que permitan superar la dependencia con respecto a las grandes distribuidoras; proyectos editoriales conjuntos y multimedia que pongan en común los capacidades dispersas…
La autogestión en el terreno comunicativo resulta posiblemente uno de los campos más prometedores para los movimientos sociales, en términos de visibilidad pública y cohesión interna. DIAGONAL ha dado un paso, pero necesita trabajar en conjunto con otros proyectos para afianzar una verdadera alternativa al monopolio de los medios de comunicación de masas. Las posibilidades de desarrollar un tercer sector de la comunicación -tan alejado del Estado como de la lógica de la empresa informativa capitalista- están sobre la mesa.