
A menudo llegan al buzón de correo de Tortuga mensajes confundidos de gente que desea alistarse al ejército, o ser contratada por nosotras como vigilantes de seguridad y cosas similares. Solemos darles cortés respuesta aclarándoles su confusión, y si se tercia, dejando caer algún pequeño consejo sobre profesiones que a uno le humanizan o le destruyen como persona.
Nos resultó bastante curioso uno de esos correos, recibido hace un par de meses, que hemos decidido reproducir aquí, junto con nuestra respuesta, protegiendo escrupulosamente los datos de la persona que nos escribió.
Correo recibido en el buzón del Grupo Tortuga:
“Muy buenas me dirijo a ustedes para ofrecerles mis servicios e ideas.Mi nombre es
X X y tengo una gran capacidad en desarrollar ideas e inventos
propios.Actualmente estoy pasando una mala racha en el mercado laboral que no es
impedimento para seguir desarrollando mi imaginación,sino todo lo contrario. Pues
bien les ofrezco un sistema nuevo de ametralladora, cañón y munición no patentada.
que seguro revolucionara las armas del siglo XXI.Si tienen interés en ello en los
datos adjuntos les dejo mi curriculum y datos personales.”
(No vamos a copiar los datos del currículum, pero sí aportamos, por su relación con la propuesta, que el señor X X, ha trabajado en empresas relacionadas con ingeniería mecánica del sector de “la seguridad” y tiene conocimientos de electrónica industrial y similares.)
Respuesta del Grupo Tortuga
Estimado don X X, en respuesta a su misiva (e-mail) queremos transmitirle que
la hemos leído con gran interés y ha inspirado diversas reacciones en nuestro
colectivo. Una de ellas fue hacer caso omiso a su comunicado, pero la que
prevaleció fue la de intentar que cambie de objetivo respecto a su invento. Nos explicamos:
Somos un colectivo antimilitarista que con nuestras reflexiones y acciones
pretendemos un mundo mejor para todos/as y que entendemos que lo que sobra en el
logro de este objetivo son más armas. Así que, sin desestimar su valía y méritos
como inventor, le pedimos encarecidamente que dirija sus capacidades a
desarrollar ingenios que ayuden a la vida y no a la destrucción.
Comprendemos que un trabajador debe buscar su prosperidad y la de su familia
pero, por favor, que no sea a costa de otros trabajadores y otras familias.
Mírelo de otra manera, si no hace público su invento es como si lo hubiera
vendido a un precio que a la larga le dará muchos más réditos: la seguridad de
que no ha colaborado en la muerte de nadie, de que ningún niño ha quedado
huérfano por un disparo de una ametralladora que lleve su nombre, la certeza de que
usted hizo bien, la paz de su conciencia.
Dijo Gandhi que «cualquier cosa que hagas será insignificante, pero es muy
importante que tú lo hagas». Usted tiene la oportunidad de hacer algo muy
importante renunciando a la divulgación de su invento.
Gracias por su atención y no dude en ponerse en contacto con nosotros/as para lo que
se le ofrezca.