Dos científicos de la Universidad de Londres descubren un nuevo método para crear medicinas e introducirlas en el mercado a un precio mucho más bajo que el impuesto por las multinacionales farmacéuticas. Esto permitirá que millones de personas en los países del Tercer Mundo puedan acceder a las medicinas y, potencialmente, posibilitará reducir los costes de la seguridad social en Europa en millones de euros. El revolucionario método ha sido bautizado con el nombre de medicina ética.

El descubrimiento de los científicos Sunil Shaunak y Steve Brocchini, recogido ayer por la Prensa británica, consiste en la posibilidad de crear nuevas medicinas a través de la introducción de cambios en la estructura molecular de medicamentos ya existentes, patentados por grandes empresas farmacéuticas. El nuevo medicamento, al ser diferente del original, no requerirá el pago de la patente y será posible fabricarlo y comercializarlo a precios asequibles.

La diferencia de coste entre uno y otro fármaco puede ser abismal. Por ello, el invento supondrá, según dicen sus creadores, una amenaza para el monopolio de las grandes empresas farmacéuticas. En palabras de Shaunak, «la industria nos ha hecho creer que tenemos que gastar billones de euros para la creación de cada medicina, nosotros hemos gastado sólo unos pocos millones, ya es hora de demostrarles que no dependemos de ellos».

La primera medicina en desarrollarse bajo el nuevo método será una variante de un medicamento contra la Hepatitis C patentado por los laboratorios Roche y conocido con el nombre de interferón pegilado. La medicina original tiene su precio fijado en unos 10.000 euros, un coste inasequible para los países en vías de desarrollo, donde más necesidad tienen de ella, y muy elevado para la seguridad social europea. Shaunak y Brocchini han introducido mejoras a la medicina original, que la hacen más adecuada para los países con clima cálido.

Copias exactas

Unos laboratorios de la India, Shantha, elaborarán la nueva medicina y el gobierno de la India pagará los costes de los ensayos clínicos. El Colegio Imperial, perteneciente a la Universidad de Londres, tendrá la patente de este nueva fórmula para impedir futuros intentos de bloquear su desarrollo. Las «medicinas éticas de Shaunak y Brocchini recuerdan a los genéricos contra el sida que se comercializan en África a bajo coste, pero con una diferencia fundamental: los genéricos son copias exactas de los medicamentos originales.

(Noticia aparecida en el diario «La Verdad»)

2 thoughts on “Dos británicos descubren la fórmula para fabricar medicamentos baratos”
  1. Dos británicos descubren la fórmula para fabricar medicamentos baratos
    Hackeo de medicinas…

    ¡Buena idea, que ya esta bien de tanto espabilado contando los millones por patentes que matan!

    internete
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    1. Un Humano nos descubrió la que la formulación del amor es la medicina más accesible y Universal.
      Esta sensacional noticia ha acaparado rápidamente mi atención, pero me ha sorprendido comprobar que la técnica que estos «descubridores» han divulgado es más una manera de
      esquivar legalismos técnicos sobre la propiedad intelectual, que una auténtica novedad para la ciencia.
      La adición de polietilenglicol (PEG) a determinados fármacos y extractos proteicos purificados obtenidos a partir de técnicas de ingeniería genética, (como el recientemente notorio G-csf que el profesor Antonio Bru promocionó indirectamente tras su autoproclamación), es un método barato y efectivo de aumentar la estabilidad de un fármaco y mejorar su farmacocinética.
      Se pueden administrar así preparados más eficientes, que aumentan su biodisponibilidad y disminuyen o hacen más cómodo su régimen de administración.
      Pero esta práctica no es nada nuevo, de hecho se emplea extensamente por aquéllos laboratorios que hoy poseen las
      más importantes patentes en el ámbito de la biotecnología y farmacéutica avanzada.
      En el progresivo proceso de «responsabilización social corporativa»,
      que muchos entes supranacionales están adoptando, (eso sí, desde la lógica del capitalismo),se están dando fenómenos muy curiosos.
      Uno de ellos es el enmascaramiento de profundas maniobras de especulación y reventa sobre las actuales patentes en periodo de vencimiento…
      Después de haber obtenido los supuestos retornos sobre la inversión científica-tecnológica que supone la comercialización de un fármaco en el primer mundo «transnacionalizado», y ante
      el riesgo de que el «segundo-neoindustrial» se apropie de un patrimonio intelectual que
      cada vez resulta más difícil defender, se producen rentabilizaciones más sofisticadas y auténticas maniobras
      de despiste global.
      Ahora nos enfrentamos a un mundo globalizado que también necesita encontrar nuevos modos de globalizar el
      dominio, la información, y la percepción
      del público-masa.
      Detrás de estas informaciones siguen habiendo poderosas y sutiles maniobras, donde el flujo de capitales e influencias informativas sigue siendo la gran maquinaria que mueve las ruedas del mercado.
      Recordemos que desde la aparición de un conocimiento científico hasta su plena comercialización pasan años en los que se especula intensamente.
      Todo ello con un alto coste humano y económico, pues cada novedad entra en el mercado-escenario bajo la sutil batuta de los planificadores de la estructura financiera. Son orquestados sus guiones
      bajo la mirada crítica de un público que también se erige en actor espontáneo y que con frecuencia participa a modo de «gran hermano», mediante binarios mensajes de «compra, vende» o «te quedas-te vas».
      Lejos de perjudicar a los arcaicos y denostados entes supranacionales, (más enraizados en el concepto de marca que unidad productiva), esta información tiene un tufillo similar a otras estrategias de desinformación que ya han generado truculentos réditos a especuladores bursátiles de guante blanco.
      Al final, lo que no se cuestiona como eje profundo es la medicalización de la ciencia y la «cientificación» a ultranza del conocimiento medicinal (que no médico), que destruye enfoques diversos y factualmente liberadores del acceso
      realmente libre a la terapéutica.. (etnobotánica, higienismo,terapias biológicas,y en general todo conocimiento ancestral y basado en la evidencia y en sentido común).Es típico encontrar entre las actuales formulaciones patentadas moléculas (disfrazadas) presentes en especies animales y vegetales, y aún en el propio cuerpo humano. Fomentar el acceso de la humanidad a esta tradicional «medicina autogestionada» sencillamente podría salvar millones de sufridas existencias.
      Es frecuente encontrar detrás de esta falsa neo-evangelización científico-técnica, una profunda desestructuración de los conocimientos y técnicas medicinales que el «pueblo» ya conocía de antaño, auténticas perlas de
      sabiduría popular hoy convertidas en el oro del rey Midas.
      El debate se traslada morbosamente a si debemos facilitar el acceso «de bajo coste» a «Clases-pueblos» enteros antes privados de ese «privilegio».
      Así nos olvidamos por completo de en qué medida el «tamiflu» o el nosequé viene directamente del consejo de una abuelita que curaba sus nenes con infusiones de anís estrellado y caldo de pollo, y luego de nenes grandes que curaban a sus abuelitas cuando de acatarraban…y de que las grandes pestes que asolan al mundo lo hacen sobre poblaciones enteras devastadas por los conflictos geopolíticos y la succión despiadada de recursos que estos operan, desarraigadas de sus tradicionales métodos de autoprotección SENI-colectivos
      y condenadas a la deprivación de sus mas elementales recursos higiénicos REALES, (y no hablo de higiene-desinfección, si no de Higienismo holístico).
      Sigo pensando que el auténtico «salto adelante» no será sin retroceder unos pasos atrás, y probablemente darte allí cuenta de que se esta mejor mirando una puesta de sol que dando brincos hacia no sé dónde…
      No obstante, no quiero ser nihilista y aplaudo todo intento bienintencionado, pero es importante seguir profundizando
      en la moral profunda detrás de cada acto, y que esta llegue a través de la compasión verdadera y la solidaridad como hecho y no como concepto, que sólo llega cuando la practicamos en cada acto
      vital, aún contra los dictados de la lógica-ilógica imperativa. Fortalecer el SENI-colectivo, desde el camino de la Vida y la Verdad (Que no es lo mismo que el camino de lo cierto!),ya que con frecuencia aquélla es una intuición y no un hecho «demostrable», sino «Mostrado»(!!).Salute!

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