
Fast and Furious, operación secreta de EEUU que permitió la entrada ilegal de armas a México
Reuters
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) solicitó al gobierno de los Estados Unidos la explicación de un operativo conocido como «Fast and Furious» que la Oficina de Control de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF) del Departamento de Justicia de los EEUU, iniciaría para combatir el tráfico de armas.
Los medios tanto estadounidenses como mexicanos, así como la ATF propagaron información sobre un plan para detener el tráfico de armas entre estas dos naciones.
La SER solicitó información detallada sobre este asunto y confirmó que seguirá con especial interés las investigaciones anunciadas por la ATF y el Departamento de Justicia.
El pasado 3 de marzo, la organización a favor del periodismo e información veraz, Public Integrity informó que la ATF está permitiendo que cientos de armas estadounidenses caigan en manos de traficantes de armas mexicanos.
Buscando avanzar en la persecución de los jefes del narcotráfico mexicano, la ATF permitió deliberadamente que cientos de armas fueran compradas y poseídas por cientos de supuestos traficantes esperando que estos crucen la frontera y sean incluso utilizadas en crímenes para construir más pruebas a favor de las investigaciones.
Conocida como «Fast and Furious», la operación planeada en Phoenix, Arizona, ha sido duramente criticada por algunos agentes fronterizos que temen que el permitir que algunas armas como las AK-47 lleguen a manos de estos delincuentes, esto incremente el peligro en la zona.
«Estas armas se traducirán a décadas de crímenes concretados en ambos lados de la frontera,» dijo John Dodson, agente fronterizo de 39 años de edad. «Con el número de armas que dejamos pasar, nunca sabremos cuanta gente será asesinada, violada, asaltada… no hay nada que podamos hacer para recuperar esas armas. Están perdidas.»
El Senador Charles Grassley, republicano que está encabezando la presentación de pruebas sobre la ATF, dijo que «es tiempo de dar marcha atrás» y examinar las políticas. Informó que dos de las armas involucradas en la operación salieron a la luz después de haber sido utilizadas en el asesinato de un agente estadounidense.
La operación fue puesta en práctica después de que durante años de esfuerzos de la ATF por detener el tráfico de armas, la institución buscara una nueva estrategia para desmantelar a las principales organizaciones culpables del delito.
«Cuando nos fijamos en la complejidad de las organizaciones y en su operación en la frontera de México, el estar tratando con el comprador más bajo en la jerarquía, esto no te lleva a encontrar al que se encuentra hasta arriba, al organizador, a la gente que tiene el dinero ni a las personas clave para terminar con estas bandas,» dijo Mark Chait, asistente del director de operaciones de campo de la ATF. «Es obvio que si no te acercas a las personas de mayo nivel, las que están haciendo las llamadas, las armas continuarán cruzando la frontera.»
La operación «Fast and Furious» inició en octubre del 2009 con permiso de la oficina de Washington, el equipo conocido como el Grupo VII tuvo luz verde para otorgar licencias a tiendas de armas con el propósito de que algún producto fuera vinculado con alguna operación de tráfico de armas.
Alrededor de mil 998 armas fueron liberadas durante 15 meses, 233 de ellas fueron compradas por sospechosos antes de que la investigación iniciara; 797 de ellas han sido recuperadas como resultado de actividad criminal en ambos lados de la frontera, 195 de ellas en México.
«A la fecha, más de mil 500 armas han sido compradas desde octubre del 2009 por más de un millón de dólares en efectivo en algunas áreas de compra en Phoenix,» informó un memorándum recibido por el Departamento de Justicia. «Pero no ha pasado nada, estamos monitoreando a los mismos compradores comprando las mismas armas a los mismos vendedores con una misma tasa de crecimiento pero no estamos deteniendo a ninguno de ellos,» dijo Dodson.
En diciembre del 2010, dos armas recuperadas de la escena del crimen del asesinato de un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, Brian Terry, fueron analizadas y se concluyó que pertenecían al conjunto de armas liberadas por la operación «Fast and Furious», dijo el Senador Grassley a pesar de que la agencia negó que la evidencia forense hubiera hallado información que vinculara la muerte del agente con las armas.
Los esfuerzos de Estados Unidos por detener el tráfico de armas hacia México no dado los resultados que se esperaban después de que este se enfocara en combatir este crimen de forma más rigurosa.
El pasado 3 de marzo, el presidente de México, Felipe Calderón y el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, celebraron una reunión en Washington para ratificar la prioridad que tienen ambos países por detener el tráfico de armas.
Ese mismo día, la ATF informó que pedirá a un panel multidisciplinario de profesionales en materia de ley, la revisión de las estrategias recientemente aplicadas por la organización para el combate del tráfico de armas. La revisión daría la oportunidad a la ATF de incrementar la efectividad de sus operaciones.
http://mx.ibtimes.com/articles/10658/20110306/fast-furious-operacion-atf-mexico-eeuu-trafico-armas.htm
djtrti