L. H. / M. G. / Madrid

La soldado M. T., madre de una niña de 12 años, destinada en Melilla, fue sancionada por el coronel D. V. con 30 días de arresto por ausentarse menos de 24 horas del cuartel. Una semana antes había acudido a una clínica donde se le diagnosticó un embarazo. El motivo de la ausencia fue viajar a Málaga para someterse a un aborto. Llamó varias veces a su unidad para avisar de su falta, pero nadie le contestó. A su vuelta, el coronel no dejó que se excusase a solas, por lo que todos se enteraron de su interrupción del embarazo. La soldado volvió a ser sancionada con dos semanas de arresto por el teniente coronel C. V. porque se retrasó media hora en llegar al cuartel. El mando no admitió que la soldado fuese a urgencias para ser atendida de sangrado, fiebre y dolor abdominal posteriores al aborto. Pasadas varias semanas, la soldado solicitó la baja por un trastorno depresivo. Aunque el médico militar recomendó 15 días de baja, el coronel retrasó el parte durante cinco días y al final solo se lo dio por seis. La soldado se tomó una baja psiquiátrica de tres meses y el coronel modificó las normas de visitas a enfermos, impidiéndole salir a la calle para comprar comida o llevar a su hija al colegio. El fiscal reclamó hasta cuatro meses de cárcel para los dos mandos. El tribunal les absolvió.

El País


Ver casos de violencia machista en el ejército español: http://www.nodo50.org/tortuga/Violencia-machista-en-el-ejercito