
El Carnaval de Alicante es muy especial, no porque sea el carnaval
de la millor terreta del món, sino por su gran variedad de
contenidos.
Esto lo convierte en una rara joya en la cultura popular.
No se trata de un mero baile de disfraces; es todo un racimo de
variados eventos que tienen lugar a lo largo de toda una semana plena de emociones que comienzan el jueves anterior al Miércoles de Ceniza con el DIJOUS DE GRAS, en el que se festeja la llegada de
DON CARNAL a nuestras calles con la consabida salchichada popular.
Todo un rito en el que ungidos con la grasa de los embutidos
e iluminados con la chispas de un correfoc la ciudad queda autorizada
a disfrutar de la fiesta de los locos.
Pero no os perdáis el día siguiente, el DIVENDRES DE PREGÓ: Son los
pregones carnavaleros pequeñas obras de teatro satíricas en
las que a golpe de octosílabo se le da un repaso a lo acontecido en el
año. Efímeras obras de teatro cómico-trágicas y burlescas que no dejan
títere con cabeza, creadas para la ocasión y en las que intervienen
actrices y actores que tras horas de ensayo se dejan la piel en un
escenario callejero. Estos textos no vuelven nunca a interpretarse.
¿Qué decir del SÁBADO RAMBLERO? Primero en su versión infantil y
vespertina, luego la nocturna, en el que Alicante se ve tomado
por millares de personajes de cuento. Viva la fantasía.
Ahí no acaba la cosa, en el martes de carnaval sucede el JUÏT DEL
PELELE. Juicio de Don Cranal en el que, también en verso, se
exponen los alegatos que acusan y defienden la alegoría del
desenfreno, personalizada en el REO, que será ajusticiado y sobre sus
cenizas bailarán las máscaras como si con ellas no fuera la cosa.
Y hay más: el SOTERRAMENT DE LA SARDINA. El Miércoles de Ceniza, en
el que toda la cristiandad comienza la Cuaresma,
en Alicante, no se sabe prqué bula papal, se incinera al símbolo del
antruejo, la SARDINA, que es velada por las calles entre llantos,
versos y ORA PRO NOBIS para acabar con su cremación y el último baile,
baile negro en señal de duelo.
No hay reposo, todavía queda un hermoso día dedicado a la infancia.
El DOMINGO DE PIÑATA , lleno de juegos, talleres lúdicos y
manualidades y, por supuesto, las piñatas. Tras ellas queda la «OLLETA
DEL REO», y es que las peñas carnavaleras comparten
un enorme guiso de Cuaresma, a base de legumbres y verduras, con
todos los presentes. No se crean que sobra, no. Faltan carnavales
como este.
Ah, se me olvidaba que todos los actos son aderezados con la
presencia de los PENDONES DE CARNAVAL, lienzos de gran formato
que tratan de manera estética y mordaz temas de actualidad (Forges o
El Roto en nuestras calles). Y contamos además con la amable
sombra de las ARQUEOLOGÍAS URBANAS. Esculturas, avenidas, glorietas,
mobiliario urbano, edificios disfrazados también con un toque
burlésco y crítico que en nigún lugar del mundo, ni en Río ni en Cádiz
ni en Pego se ve.
Ni que decir tiene que en cada uno de estos días hay música en
directo: dolçaina, tabalet, rock, folk, rap y hasta algún espontáneo
como
los que cantan saetas desde los balcones.
Pues este carnaval que se lleva a cabo en Alicante ciudad desde que
murió el Caudillo (antes era de otra manera) es el que el AYUNTAMIENTO
quiere enterrar. Y si no que se lo pregunten.
Sopa Juliana. Ribonucleicos. Carnaval 2013: a ver si crece.