
Es pavoroso el recorte de libertades y derechos que los gobernantes junto a los poderes económicos están llevando a cabo en el estado español aprovechando los golpes mediáticos del telediario. Lo están consiguiendo no sólo sin oposición sino sin debate alguno, y sin que la mayoría de la población llegue a enterarse tan siquiera. A la mayoría poblacional la han convencido de que la cárcel y los castigos son la solución absolutamente para todo. Cuanta más cárcel mejor, cuanta más dureza mejor. Mano dura, mano dura y mano dura. El nuevo código llega a establecer condenas de hasta 60 años. El resultado de ello es que los problemas siguen estando exactamente donde estaban, ya que éste es el método menos eficaz para enfrentarlos, pero nosotr@s nos quedamos cada vez más a expensas de los límites y directrices del poder. No dejen de leer el editorial del equipo de la página «Derecho Penitenciario» de más abajo. Muy esclarecedor. Nota de Tortuga.
El Gobierno justifica la reforma en los sucesos que han «conmocionado» a la opinión pública.
NOTA DEL EQUIPO EDITOR: ¿La opinión pública es verdaderamente libre y está verdaderamente informada a la hora de conmocionarse o no por unos u otros hechos?. En nuestra opinion, estamos ante un terreno -el de la política criminal- en el que la opinión publica se conmociona por lo que la prensa quiere que se conmocione. Si el periodismo de este país hubiera dedicado a mostrar las consecuencias de los bombardeos a civiles en Afganistan una décima parte del tiempo que ha dedicado al caso «Mari Luz», la presencia española en dicha guerra «conmocionaría» a la opinión pública. Si se nos contaran las historias de la mayoría de las personas que están en prisión y si se permitiera al periodismo trasmitirnos la intensidad del sufrimiento que puede acarrear el cumplimiento de un pena privativa de libertad, también habría muchos conmocionados por esta reforma. Estamos en la era de la conmoción dirigida. Y está muy feo utilizar nuestras emociones -sólo algunas- y nuestra legítima solidaridad con quien sufre para dirigir y sustentar determinadas reformas penales.
El Código Penal más duro de la democracia
El Gobierno justifica la reforma en los sucesos que han «conmocionado» a la opinión pública.
Diario El País
JULIO . M. LÁZARO – Madrid
El Consejo de Ministros aprobó ayer una contundente reforma del Código Penal de 1995, el de la democracia, para dar respuesta a las demandas sociales de mayor dureza en todos los niveles contra la delincuencia y el terrorismo. La elevación de penas, junto a la aplicación de la doctrina Parot, que permite extender las condenas hasta el límite de 30 años de cumplimiento efectivo, juegan a favor de que el Código Penal pueda llegar a alcanzar niveles de dureza difícilmente superables.
La vicepresidenta el Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, presentaron el endurecimiento de penas y medidas postdelictuales para delincuentes sexuales y terroristas con un mensaje claro: «No habrá ningún resquicio para la impunidad».
Frente a los terroristas, «los ciudadanos estarán más protegidos frente a quienes hayan quebrantado la ley tan gravemente, aunque hubieran cumplido la pena principal», aseguró Fernández de la Vega. La vicepresidenta se refería a la pena estelar de la reforma, la «libertad vigilada», que equipara en tratamiento a los delincuentes sexuales con los violentos. Bermejo subrayó que la libertad vigilada tiene por finalidad «una reinserción paulatina en la sociedad» del que ya ha cumplido la pena de cárcel.
El Gobierno admitió que gran parte de la reforma ha estado motivada por «los acontecimientos que hace unos meses han conmocionado a la opinión pública». En realidad, buena parte de la reforma, concordada con el PP, parece moldeada a golpe de titular informativo y en el extremo opuesto a lo que predicaba el PSOE en la pasada legislatura: evitar legislar en caliente. Algunas de las líneas directrices de la reforma son:
LIBERTAD VIGILADA La influencia de De Juana
El caso de Juan Ignacio de Juana, la posibilidad de que el terrorista más odiado pudiera vivir junto a sus víctimas a la salida de prisión tras cumplir 18 años por 25 asesinatos, y el de Kandido Aspiazu, instalado en el mismo edificio que la viuda de su víctima, Ramón Baglietto, o la salida de prisión de violadores como el de Vall d’Hebron o Pedro Luis Gallego, están en buena medida tras la nueva pena de «libertad vigilada». El juez puede imponer que el ex preso esté siempre localizable, se presente periódicamente en el lugar que se establezca, comunique cada cambio de residencia, no se aproxime a la víctima o a aquellos de sus familiares u otras personas que se determine, no acuda o resida a determinados lugares… Esta pena, aplicable también a delincuentes sexuales, podrá ser impuesta por un periodo de 10 a 20 años en casos de delitos graves. El juez podrá en cualquier momento reducir la duración de la libertad vigilada o dejarla sin efecto.
Otra medida que refuerza la dureza en el tratamiento del terrorismo es la imprescriptibilidad de ese tipo de delitos cuando causen una muerte, lesiones con pérdida de miembros principales o consistan en el secuestro de una persona. No prescribirán tampoco las penas impuestas por dichos delitos.
PRESCRIPCIÓN La polémica de ‘los Albertos’
La prescripción de los delitos viene siendo objeto desde antiguo una fuerte controversia entre el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Pero la absolución por el Tribunal Constitucional de Alberto Cortina y Alberto Alcocer, Los Albertos, del delito de apropiación indebida de 25,4 millones de euros, aplicando una novedosa doctrina y revocando la condena del Supremo, provocó la reacción de este último, que reafirmó que seguiría aplicando su propio criterio. El texto facilitado ayer tras el Consejo de Ministros establece que «la presentación de denuncia o querella ante un órgano judicial y contra persona determinada, suspenderá el cómputo de la prescripción».
También queda interrumpida la prescripción «cuando el juez instructor lleve a cabo una actuación material sustancial, o bien cuando ordene a la policía judicial la práctica de diligencias orientadas a la detención de una persona determinada». El nuevo cómputo sustituye el antiguo criterio de interrupción de la prescripción «desde el momento que el procedimiento se dirija contra el culpable».
En materia fiscal, se eleva a 10 años el plazo de prescripción de los delitos contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social, que ahora es de cinco años.
PIRATERÍA Secuestro en el Índico
El secuestro del pesquero Playa de Bakio en aguas del océano Índico y los intentos fallidos de apoderarse de otros buques están, sin duda, en el origen de la creación del nuevo tipo penal de piratería, que se incluye dentro de los delitos contra la comunidad internacional. También comprende los eventuales actos ilícitos contra la navegación aérea.
El delito de piratería prevé una pena de prisión de 10 a 15 años al que se apodere, dañe o destruya una aeronave, un buque u otro tipo de embarcación o plataforma en el mar, o atente contra las personas o bienes que se hallen a bordo. La pena se impondrá al margen de las que correspondan por los delitos cometidos.
El Código también prevé una nueva pena de uno a tres años para el que se resista o desobedezca a un buque de guerra, aeronave militar u otros al servicio del Estado. La pena se elevará a entre 10 y 15 años si en la resistencia se emplease violencia.
ORDENACIÓN DEL TERRITORIO Contra el urbanismo salvaje
El urbanismo salvaje, las construcciones ilegales como la del hotel El Algarrobico en el Cabo de Gata (Almería), son el referente de la reforma en materia de delitos urbanísticos. Se elevan las penas para los promotores o técnicos que lleven a cabo obras de urbanización, construcción o edificación en zonas no autorizadas destinadas a viales o zonas verdes que tengan reconocido su valor paisajístico, ecológico, histórico o cultural.
Se extiende el delito al momento de la urbanización de las obras ilegales o clandestinas y se perseguirá expresamente a las autoridades y funcionarios que silencien las infracciones urbanísticas que observen en el ejercicio de sus funciones.
NUEVA DELINCUENCIA Asaltos a chalés
Los asaltos a chalés, como el del empresario José Luis Moreno o el de la familia Tous, y los frecuentes alunizajes en escaparates comerciales son nuevas formas de delincuencia a las que da respuesta el delito de asociación transitoria para delinquir. Castiga a quien se agrupa, aunque sea ocasionalmente, para cometer delitos, con una pena adicional de uno a tres años de cárcel además de la que le corresponda por el delito cometido. Los ataques a sistemas de información consistentes en borrar, dañar, deteriorar, alterar, suprimir programas informáticos ajenos se castigarán con pena de seis meses a tres años. Si se accede sin autorización a programas informáticos vulnerando medidas de seguridad la pena máxima será de dos años.
Otro de los nuevos tipos penales trata de perseguir a organizaciones que adoptan forma de personas jurídicas para intentar eludir sus responsabilidades. Se establece una doble vía para exigir esa responsabilidad: junto a los delitos cometidos por los gestores de sociedades, se añaden las infracciones por no haber ejercido la sociedad o empresa el debido control sobre sus gestores.
DELITOS SEXUALES El caso Mari Luz
El caso Mari Luz ha impregnado toda la reforma del capítulo de delitos sexuales y ha endurecido la práctica totalidad de los delitos en que las víctimas son menores, a veces casi duplicando las penas. Es el caso de los abusos sexuales básicos, que de estar penados entre dos y tres años de cárcel, pasan a estarlo de tres a seis años. El delito de abusos agravado, cuando la víctima es menor de cuatro años, pasa de entre dos y tres años de prisión a cuatro años y seis meses a 6 años. En el caso de que la víctima se encuentre en situación de total indefensión, derivada de su escaso desarrollo intelectual y físico, y en todo caso, cuando sea menor de cuatro años de edad, la pena alcanzará los 15 años de prisión en el caso de ataque sexual con penetración.
La reforma se complementa con la pena de privación de la patria potestad en abusos o agresiones cometidas por los padres. Se tipifica también la captación de menores para participar en espectáculos pornográficos, el ofrecimiento de pornografía infantil y el hecho de lucrarse con estos espectáculos.
Los principales cambios y novedades del Código Penal
– Libertad vigilada para violadores y terroristas. El juez podrá decretar que, una vez agotada la condena, se cumplan hasta 20 años de libertad vigilada, lo que incluye medidas especiales como la de estar siempre localizable, no poder acercarse ni comunicarse con su víctima, no desempeñar determinadas actividades, no acudir o vivir en determinados lugares, obligación de participar en programas formativos… El juez puede imponer también el seguimiento con dispositivos electrónicos.
– Imprescriptibilidad de los delitos de terrorismo más graves. Aquellos que han causado muerte, lesiones graves o secuestros no prescribirán.
– Endurecimiento de los delitos contra la libertad sexual. Se tipifican nuevos delitos como el de captación de menores para participar en espectáculos pornográficos y se incorpora la figura del cliente en el delito de prostitución cuando la relación afecte a menores. Además, se prevé la privación de la patria potestad y se endurece el acceso al tercer grado penitenciario. Y se agrava la pena cuando la víctima se encuentre en total indefensión o sea menor de cuatro años.
– Asociación delictiva de carácter transitorio. Esta nueva figura castiga a quien se agrupa, aunque sea de forma provisional, para delinquir.
– Piratería. Se introduce este nuevo tipo penal que se castiga con entre 10 y 15 años de prisión.
– Trata de seres humanos. Se tipifica como un delito autónomo que se castigará con penas de entre cinco y ocho años de prisión. Trata de penar la explotación de personas con fines laborales (incluida la esclavitud) o sexuales o para extraer sus órganos corporales.
– Corrupción entre particulares. Los directivos o empleados de empresas particulares que ofrezcan o acepten sobornos serán condenados con penas de cárcel de seis meses a cuatro años.
– Mayor pena por cohecho.Se eleva el mínimo de dos a tres años de prisión para los funcionarios que reciban o soliciten dádivas o retribuciones. El máximo sigue en seis.
– Estafa a inversores. En este nuevo delito incurrirán los administradores de sociedades que coticen en el mercado de valores y falseen sus balances o informaciones sobre sus recursos, actividades o negocios para captar inversores u obtener créditos o préstamos.
– Se eleva la prescripción de los delitos fiscales. Se incrementa de cinco a diez años el plazo de prescripción de delitos contra la Hacienda Pública.
– Mayor facilidad para el decomiso de bienes procedentes de actividades delictivas. En la nueva regulación se establece la presunción de procedencia ilícita cuando el valor del patrimonio sea desproporcionado con respecto a los ingresos legales.
– Nuevos delitos contra la ordenación del territorio. Se amplían las obras ilegales y clandestinas objeto de este delito a las obras de urbanización.
– Medidas contra la complicidad en infracciones urbanísticas. Se perseguirá expresamente a las autoridades y funcionarios públicos que silencien las infracciones urbanísticas que observen en el ejercicio de sus funciones.
– Nuevos delitos informáticos. Se castigarán las conductas consistentes en borrar, dañar, deteriorar, alterar, suprimir o hacer inaccesibles datos o programas informáticos ajenos.
– Acoso laboral. Contempla pena de prisión de 6 meses a dos años para quienes, en el marco de cualquier actividad laboral, realicen actos de grave acoso psicológico u hostilidad que generen en la víctima sentimientos de humillación.
El Código Penal más duro de la democracia
Todo esto es muy complicado a mi juicio. Sin embargo pienso que la prevencion es la mejor cura. El problema es que el analisis de la prevencion lleva sin lugar a dudas a formular la inequivoca ecuacion:
DESIGUALDAD = VIOLENCIA
Las estadisticas lo dicen claro: Los paises con mayor desigualdad son tambien los mas violentos. Tan estrecha es la relacion, que casi se puede decir que ambas cosas son dos caras de la misma.
Pero claro, el poder capitalista jamas va a admitir que lo mismo que permite su propia existencia es lo que tambien alimenta la violencia y el caos social crecientes. No: Haran lo que sea para «demostrarnos que el mal esta en el interior de cada uno de nosotros»…
La humanidad se encuentra en «fase de acoplamiento social», de forma que tenemos que dar el salto de ser individuos aislados, alienados e independientes, a ser individuos sociales LIBRESPONSABLES e interdependientes.
Solo hay que tener claro que UN NIÑO REPITE LOS ESQUEMAS QUE VE A SU ALREDEDOR…
Si los esquemas son de compasion y confianza, repetira la compasion y confianza. Si los esquemas son de violencia e injusticia, repetira la violencia y la injusticia.
De momento solo tenemos una funcion social: Trabajar y consumir para mantener el sistema, y ver peliculas y jugar a juegos violentos para que no olvidemos nuestro lado salvaje: Eso es lo que beneficia a este sistema promotor de la desigualdad-violencia por todos los medios.
Los experimentos sociales del ultimo siglo (URSS, capitalismo liberal, etc) son insuficientes para llegar a un estado de cosas que permita decir que la especie humana forma una sociedad estable y armonica.
Yo tengo esperanzas de que la internet permita experimentar con muchisimos mas modelos posibles, de forma que terminemos encontrando el mejor a base de ensayo y error. Y esto no se puede imponer desde arriba a la derecha, sino que tiene que surgir de abajo a la izquierda.
Pero antes tenemos que ser capaces de vaciar nuestra cabeza de estereotipos caducos, falsedades presentadas como verdades inmutables, y otras mierdas varias, lo cual no es ni mucho menos facil…
internete
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PD: En un mundo en el que la imaginacion es mas reprimida que nunca, es cuando mas imaginacion hace falta…
¡Viva Carlos Jesus, nuestro contacto de comunicacion con el planeta Raticulín!
Un planeta mucho mas avanzado que el nuestro…
¡Va en serio!
El Código Penal más duro de la democracia
El castigo es la peor solucion para frenar el delito. Mas bien lo perpetua.
internete
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PD: Estimular la compasion y la capacidad del verdugo de ponerse en la piel de la victima: Educar.
Esto no es posible hacerlo en un mundo tan desigual, porque uno no puede verse reflejado en alguien que tiene miles de veces mas de lo que necesita, si uno mismo no tiene ni lo que necesita.
El Código Penal más duro de la democracia
Si no fuese trágico pensaría que este artículo es de guasa ¿Recorte de libertades? ¿A los Albertos? ¿A de Juana Chaos? ¡Hay que ver, declarar la piratería (naval) un delito, desde luego, qué falta de tacto, pobres piratitas! Menos mal que Julián Muñoz y Roldán ya están en la calle, si no ¡qué país más injusto! pero para arreglarlo tenemos asesinos de 15 años sueltos por las calles, eso nos da un aire de libertad de lo más cool…
No me vale decir que un pirata un ladrón son un producto social. Yo no he tenido un duro jamás, mi padre está parado y arruinado desde hace un montón de años y en su día llegué a pasar hambre mientras veía a diario cómo otros a mi alrededor se pudrían a ganar pasta con subvenciones estatales que a mí me eran denegadas por ser hombren español de clase media y no estar en ningún programa de reinserción. Yo sí que he sido una víctima de la sociedad que a todo el mundo le ha importado un carajo y no me pongo a asesinar, violar ni me hago terrorista. No me vale ni como atenuante.
Creo que vivimos en el país que tiene el código penal más estúpidamente compasivo del planeta.
El Código Penal más duro de la democracia
Yo estoy a favor de que lo endurezcan
El Código Penal más duro de la democracia
Yo también pensaba que este artículo era de coña…¿no lo es? Pero si aquí viene todo dios a delinquir porque NO PASA NADA!!, penas más duras SI, por favor y que se cumplan íntegras. A mí ya me han robado 4 veces el coche y he ido a denunciar con nombres y apellidos y como son menores, me mandan una carta diciendo que no pueden hacer NADA!! PENAS MÁS DURAS YA!!
El Código Penal más duro de la democracia
Joder, lástima que no encarcelen también a los que escriben ¿artículos? tan tontos como este….¿reinserción? ¿educación? Llevamos 25 años con eso y mirad a vuestro alrededor…hace dos días asesinaron a un crío de 18 años saltándole encima del pecho….¿educación y reinserción para esos asesinos? El/los que habéis escrito este panfleto sois gilipollas, ¿verdad?
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
Hola. Después de leer los comentarios escritos por uds. siento vergüenza de pertenecer a la misma especie que uds. Una de dos, o son unas pobres víctimas completamente ignorantes a quienes el Pensamiento Único ha sorbido completamente el seso para no ver nada más que el mínimo espacio que es capaz de alcanzar a ver su visión limitada por orejeras, o es que uds. forman parte de ese pensamiento dominante, de los sectores que crean este pensamiento engañoso; es decir son fascistas o como poco ultraconservadores, partidarios de que el Sistema siga como está y si cambia sea sólo para acentuar las injusticias y las desigualdades.
Uds claman, incluso alguno de forma maleducada y violenta, por una sociedad de castigos cada vez más fuertes para todo aquel que viola sus normas. En su cerril irracionalidad se niegan a considerar ninguno de los argumentos que les proponen más arriba. Uds. no son dialogantes, no son racionales, sólo vociferan.
Si tuvieran un mínimo de interés REAL en que se resolvieran los problemas de delincuencia que uds. mismos proponen, tendrían interés en conocer datos, estadísticas y estudios sobre delito, criminalidad y seguridad ciudadana. Si tuvieran el interés que les digo sabrían que es España los datos de criminalidad no tienen que ver con el endurecimiento de las penas del código penal. Las sucesivas reformas de este código realizadas durante décadas, siempre endureciéndolo, no han hecho disminuir ningún tipo de delito, aunque sí han quintuplicado el número de personas en las cárceles. Llevamos años imitando la política norteamericana de meter a todo el mundo en la cárcel, y con penas cada vez más duras, política que la misma administración norteamericana está empezando a cambiar ya que –al igual que aquí- no sirve para frenar la criminalidad y sí para que las cárceles se colapsen.
Todos los estudiosos del tema (y no me refiero a políticos ni a periodistas) coinciden unánimemente en que la delincuencia no se enfrenta a base de penas cada vez más duras, sino con políticas sociales, con prevención, y con condenas basadas en el tratamiento terapéutico, seguimiento y rehabilitación de los delincuentes más que en su encierro permanente. Países como Canadá, Dinamarca, Suecia y otros llevan años sin endurecer sus códigos penales y ensayando todo tipo de medidas alternativas a la prisión, y son países en los que la delincuencia en lugar de aumentar disminuye.
Quizá no se parezca a lo que uds, pretenden, pero en nuestra sociedad hay también personas que apostamos por el ser humano, que creemos que las personas merecen oportunidades, y que -aunque la sociedad debe encontrar también medios óptimos para protegerse de sus individuos nocivos- apostamos por la justicia y no por el castigo, por la reconciliación y no por el odio, por el mirar hacia adelante y no a modelos oscuros del pasado.
Por supuesto puedo ofrecerles enlaces para que se documenten sobradamente en todas estas ideas, aunque sinceramente tengo poca fe en que les pueda interesar ampliar sus conocimientos en esta materia. Uds. parecen tener ya en su dogma monolítico el motivo para vociferar que buscan.
Buenas tardes.
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
Me resulta muy gracioso que alguien que empieza su intervención llamando a los que no piensan como el o tontos o fascistas, acuse a sus rivales de intolerantes y violentos :).
Pero mas gracioso me resulta aun que utilices para defender tus argumentos «estadísticas», sin dar el menor dato sobre de donde salen o como se han hecho. Como bien se dice en internet el 98,34% de las estadísticas se inventan en el momento.
http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_murder_rate
Hay tienes un enlace con estadísticas sobre la criminalidad en varios países del mundo, incluidos los que tu citas. Como puedes ver no se parecen en nada a tus «estadísticas» fantasma. Especialmente divertido el caso de Suecia, donde la criminalidad ha estallado en los últimos años.
Por favor, mentir en internet es muy difícil. Antes de abrir la boca, comprueba tus hechos. Así no tendrás que descalificar a todo el resto del mundo como capitalista mentiroso, como harás con los datos de la Wikkipedia (que incluyen sus fuentes para que las contrastes).
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
tienes toda la razon,pero, hay que endurecer las penas para ciertos delitos,la estadistica lo pide.Un saludo
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
Bien, utilicemos el cuadro de estadísticas propuesto (homicidios por cada 100 habitantes):
En el anterior comentario decía que países que endurecen y endurecen su código penal no consiguen con ello frenar los índices de delitos. Y proponía como ejemplo a España y Estados Unidos.
Según la tabla, España ha pasado de un índice de 1´25 homicidios por cada 100 habitantes en el año 2.000 a 3´35 en 2007. Es decir, casi ha triplicado su tasa.
Según esa misma tabla, el índice en Estados Unidos suma los siguientes datos desde el año 2000 hasta el 2007: 5´5, 5´6, 5´6, 5´7, 5´5, 5´6, 57. Es decir, a pesar de sus endurecimientos penales los homicidios se mantienen, y aumentan un poco.
Ahora veamos los países que citaba como ejemplo de una política opuesta en la cuestión punitiva.
Canadá: Cifras de 2000 a 2007: 1´59, 1´67, 1´67, 1´74, 1’95, 2´01, 1´85, 1´85. A pesar del aumento sostenido de su criminalidad, las políticas implantadas recientemente han conseguido frenar las tasas en los dos últimos años.
Suecia: De una tasa de 1´88 en 2001, tiene un repunte en un solo año que le lleva al 2´45 en 2002. A partir de ahí se ponen las pilas y a partir de 2004 consiguen estabilizar la tasa en un 2´39, cifra que mantienen en la actualidad.
Dinamarca: Sus tasas son (de 2.000 a 2007) de 1´09, 0´97, 1´04, 1´20, 0´79, 0´79. Sin comentarios.
También podemos hablar de estados con políticas penitenciarias similares como Finlandia (de 2’86 en 2.000 a 2´75 en 2007) o Noruega (de 1´09 en 2000 a 0´78 en la actualidad).
Nota también los diferentes valores de delincuencia. En EEUU no bajan nunca de 5´5. En España nos hemos disparado a 3´35 cuando antes teníamos unas tasas similares a las de los otros países. En todos los demás nombrados prácticamente nadie llega nunca a la cifra 2.
La mayoría de estos estados están aplicando políticas penales basadas en realizar seguimientos y censos de los delincuentes potencialmente reincidentes. A los presos con trastornos psicológicos se les trata para curar sus enfermedades, y se investigan todo tipo de alternativas a las penas de cárcel y novedades jurídicas como la mediación penal o la mediación penitenciaria. El objetivo que estas sociedades pretenden para sus presos es la rehabilitación y reinserción social, no el linchamiento, la venganza y el aniquilamiento. Las tasas citadas son la prueba de que el hecho de utilizar menos la prisión no hace que haya más peligro en las calles.
Salut.
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
Me importa un bledo lo que digan las estadísticas. A mi no me importan mil o dos mil muertos. Me importa mi muerto. A mi no me importan 5 o 10 robos. Me importa que me roben.
¿Se os ha muerto algún familiar o amigo en un accidente de tráfico? ¿Os acordáis de los 20 muertos del fin de semana u os acordáis de vuestro muerto?
¿Es para vosotros más importante el 0,0001% que es en la estadística o el 50% que es en tu mente y en tu corazón. La evolución y la tecnología nos hace llegar la información antes y de forma más exacta. Eso no quiere decir que una estadística vaya a resolver los problemas. Además, cada vez somos más agresivos, más egoístas y menos humanos, así que es normal que desparasitemos la sociedad castigando o encerrando más tiempo a los que nos sobran.
Antes si nos caíamos o tropezábamos es que éramos unos patosos. Ahora alguien tiene que tener la culpa de mis desgracias… y no todas son culpa de los demás, pero las que sí lo son, que paguen por ello.
No temo a un código penal más duro porque espero no sufrir sus castigos, por contra sí quiero que castiguen, y duro, a quien rompe mi paz, mi tranquilidad y la de mis amigos y familiares.
Panem et circenses
Claro, pero es que ese es el problema. De toda la vida las sociedades han buscado chivos expiatorios de sus males. La mayoría de las veces no se trata de resolver los problemas, sino de canalizar la rabia que se tiene a causa de un mal concreto (o muchos males).
Ahora estamos haciendo lo mismo: ante una muerte, ante un robo, ante una violación, ante un atentado terrorista sólo queremos que alguien nos asegure CASTIGO para los culpables, castigos que nos quiten nuestra rabia y nuestra sensación de impotencia.
Pero esa rabia y esa impotencia no nos dejan ver las causas de los problemas. El afán de venganza nos ciega, y nos nos deja ver ni cual es el problema ni cómo se podría arreglar.
Los poderosos de todas las épocas han aprovechado la rabia de la gente para crear sociedades autoritarias.
Las estadísticas que dices que dan igual lo único que pretenden demostrar es que endurecer el código penal no va a hacer que haya un sólo muerto menos, ni una violación menos ni un atentado terrorista menos. La solución de esos problemas no es esa. Simplemente.
Si queremos una sociedad mejor, con menos muertos, violaciones etc. lo primero que tenemos que hacer es evitar que nos engañen y nos guíen en rebaño por caminos que nada tienen que ver con las causas de los problemas ni con sus soluciones.
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
Es triste que en un país salga mas rentable ir a la carcel que ser pobre.
Tenemos un sistema judicial extremadamente blando, la gente no tiene miedo a la carcel, donde las penas se rebajan a golpde de talonario o a base de buen comportamiento. Poco importa que hayas matado a 1 que a 100.
La gente debería tener miedo y asco a la cárcel. Debería existir un respeto mas grande por la autoridad.
Y los reclusos tendrían que estar limpiando la mierda de los que respetamos las normas y nos sabemos comportar. Para aprender la lección.
No digo que no se les reinserte ni se les eduque, pero vamos tampoco se les puede regalar todo.
PENAS DE PRISION MAS DURAS YA! LEY DEL MENOR FUERA!!
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
Anda que me has puesto fino. A mí no me da ninguna vergüenza compartir genes contigo, al contrario, me parece estupendo, aunque uno de nosotros esté equivocado.
La estadística tiene dos problemas graves: uno es que depende de quien la haga y de los intereses que le interese defender y el otro que es tan sesgada que siempre se puede mentir ¿qué es peor? ¿una disminución de los homicidios con incremento de robos, agresiones y violaciones o viceversa? El problema no es de datos.
El problema es de concepción: el castigo carcelario tiene, a mi entender, dos fines: uno es la reinserción social. En este tienes razón en que no se está haciendo absolutamente nada razonable, no hay sentencias eficaces ni se busca apenas arreglar los problemas que dan origen a la delincuencia. Lo poco que se hace es en mi opinión erróneo. No puedes dar un trabajo y un dinero a alguien para reinsertarlo, no es justo, si otra persona sufre las mismas privaciones e injusticias, pero aguanta el tipo estoicamente y respeta una ética social, nadie le da esas oportunidades. Aquí y en Cuenca el delincuente es el malo. Podrá no ser tan malo, de acuerdo, pero jamás podrá ser mejor que el que no delinque. Y no se le puede poner por encima por dos razones: la primera, porque no es justo; y la segunda, porque entonces no se tienen ningún miedo al castigo (luego hablaré de esto) sino que en ciertos círculos se ve la cárcel como una salida y hasta una bendición.
La venganza de la víctima y sus familiares no lo considero un fin de la política penitenciaria. Es algo que los afectados, fruto de la rabia, piden a gritos como un modo eufemístico para clamar venganza, pero el código penal no creo que esté orientado esencialmente a ello.
Lo que me ha repugnado del artículo no ha sido tanto el contenido en sí como los ejemplos. Si me pones a un delincuente toxicomano o un represaliado político podría entender una cierta defensa y una completa y firme voluntad de ayudarlo pero ¿por qué pones a De Juana Chaos, los Albertos o los asesinos de Mari Luz como ejemplo de lo que es un código penal excesivamente intervencionista? Sabes que son, junto con Roldán y Muñoz los personajes más odiados de la España Negra y que se han visto enormemente beneficiados por una ley muy laxa. Es lo que me duele, con el resto estoy de acuerdo a medias.
El problema está en que tú y yo tenemos una visión opuesta del mundo. Probablemente pienses que el hombre es bueno por naturaleza y que son las estructuras sociales y económicas los que le corrompen, pero para mí es al revés: el hombre, fruto de su naturaleza animal, es un ser que lucha por su supervivencia y tiende al egoísmo y al placer, siendo la sociedad y la cultura las que lo elevan y le hacen ético y comprometido con los demás.
De aquí mi defensa del miedo como método de represión. No creo que un asesino reincidente, un violador que odie al género femenino o un terrorista radical tengan el más mínimo deseo de reintegrarse. Los ladrones, véanse los Albertos, están más integrados que nunca (que les pregunten a Muñoz y Roldán por las entrevistas en Tele 5). Si por robar miles de millones a los huérfanos de la Guardia Civil te caen dos o tres añitos en una cárcel 5 estrellas y sales sin haber devuelto el dinero no creo que a nadie le dé mucho reparo pegar otro pelotazo similar. De hecho estoy convencido de que gran parte de los timadores inmobiliarios se han atrevido a dar el golpe después del ejemplo de este perla.
Lo siento pero hay gente que NO merece reinserción, y éste es el segundo fin de la política carcelaria: mantener aislada a la escoria. Sé que es duro, pero es lo que hay.
Y nos irá fatal mientras no sepamos distinguir la verdadera escoria: no son los ladrones toxicómanos ni la inmigración, son la mitad de los concejales de urbanismo, los Albertos, los etarras, los Roldanes y muchos delincuentes menores de edad. Justamente los que mejor trata esta porquería de código penal.
No te indignes de pertenecer a la misma especie que yo. Los dos buscamos una sociedad más justa en la que ojalá no hubiese cárceles porque no fuesen necesarias. Debemos trabajar juntos.
Un abrazo.
A las personas que piden mano dura y venganza sin cesar
Bueno, este mensaje me gusta más que los anteriores.
Efectivamente yo también siento odio hacia personajes como los que comentas: De Juana, el asesino de Mari Luz y todos los políticos y empresarios chorizos que se están cargando mi tierra para llenarse los bolsillos.
Pero por eso mismo me empeño en seguir aspirando a una sociedad mejor que la que tenemos y no peor. Ojalá «aislando la escoria» como dices los problemas se arreglaran. Pero es que la realidad que es tozuda, y la experiencia demuestran lo contrario. Enchironando a estos elementos nocivos de la sociedad atacamos los síntomas pero no el origen de la enfermedad, es como dirigir la manguera a la parte alta de la llama y no al origen del fuego, es como tomar medicamentos para bajar la fiebre sin ningún principio curativo etc etc.
Mi tesis no es que hay que dejar que toda esta gente campe a sus anchas y hagan lo que quieran. Lo que quiero decir es que con la excusa de estos cuatro casos mediáticos escandalosos aprovechan para apretarnos las tuercas y recortar poco a poco derechos y libertades. Lo hacen con engaño, ya que no es verdad el hecho de que nuestras renuncias a libertades van a redundar en menores tasas de delitos. Eso no se cumple.
Por último decirte que yo no creo que el hombre sea bueno por naturaleza. De hecho ahora está de moda pensar justamente lo contrario. Nos hemos ido de un extremo al otro. Yo creo que el hombre no es ni bueno ni malo. Tiene tendencias positivas para el resto y también puede tenerlas nocivas. El cómo la sociedad nos eduque y qué cosas se potencien y repriman es muy importante para que acabemos desarrollando más unas cosas sobre las otras. Y desde luego no parece que este modelo de sociedad esté sacando lo mejor del ser humano.
Aquí te dejo un enlace por si te interesa ampliar esta conversación sobre antropología humana.
Un saludo
El Código Penal más duro de la democracia
Julián Ríos Martín, especialista en Derecho Penitenciario «El castigo deshumaniza, se mire como se mire»
Julián Ríos Martín, doctor en leyes, abogado y profesor de Derecho Penitenciario en la Universidad Pontificia de Comillas, es una figura de referencia, tanto a nivel académico como para el mundo del asociacionismo, por su trabajo en el campo de la reivindicación de los derechos de los presos y de la necesidad de reformar las leyes penitenciarias y las medidas carcelarias. Sostiene un discurso en el que mezcla doctrina cristiana y principios revolucionarios como medio para hacer frente a la necesidad de impartir justicia ante el delito. En la raíz de lo que propugna está el convencimiento de que en el castigo ni el delincuente ni la víctima encuentran lo que merecen. Admite que la reinserción es una medida en la que pocos creen, y para la que la sociedad no está preparada, sin embargo, su fe en ella le llevó a invitar a su casa al primer preso del que fue abogado. “Yo le había ayudado a conseguir la libertad, no veía mucho sentido a no prestarle ayuda hasta que supiese o pudiese hacer uso de ella”. Desde entonces, y hace de ello casi dos décadas, no ha cejado en el empeño de ser coherente con aquello que predica.
En estos momentos lleva adelante una iniciativa vanguardista que, bajo el aparatoso nombre de justicia restaurativa, procura la mediación entre víctima e infractor. “Ambas partes son personas. Logramos que se miren a los ojos y exista empatía. Que uno pida perdón y el otro pueda perdonar. Esto es más beneficioso que tener un papel en el que conste una indemnización que, si llega, será a cuentagotas, o que cumplir con la obligación de dejar pasar los días de condena”.
Sobre cárceles no gusta leer y no gusta publicar. Sin embargo, es una realidad que afecta a la sociedad, cada vez en mayor medida. ¿Por qué ese ostracismo?
Todo lo que rodea a la cárcel es oscuro. Cruzar el umbral de un centro penitenciario es dar un paso hacia un espacio cerrado en el que la violencia está muy presente y eso, indudablemente, no gusta. Ese sitio, que se supone sirve para que las personas dejen de ser delincuentes, es un mundo en que la primera norma que se debe aprender es la desconfianza, porque resulta clave para sobrevivir. Y no me estoy refiriendo a que la muerte acecha, aunque los datos de suicidios y asesinatos no son halagüeños. Me refiero a que las personas tienen que aprender a funcionar en unos parámetros que sólo sirven para la vida en la cárcel, pero que no corrigen, enriquecen ni mejoran a nadie.
En nuestro sistema legal se admite que, aun con imperfecciones, la cárcel es la manera de castigar al culpable y resarcir a la víctima. ¿Se le ocurren otras formas?
En la actualidad todo está pensado para el culpable. La víctima no es escuchada. El objetivo es castigar sin analizar el porqué. Se dice que es para ofrecer justicia a la víctima, pero en el 80% de los delitos que se comenten, que son contra la propiedad de alguna u otra forma, la víctima no encuentra compensación en el procedimiento ni en la resolución, y si lo hace es a un nivel muy bajo y muy tarde, cuando ya había hecho un gran esfuerzo por olvidar y aprender a vivir superando aquel episodio. Tal como funciona el sistema judicial, la víctima tiene que pasar por el mal trago de acudir a un juzgado, en ocasiones incluso compartir sala con el agresor, soportar la burocracia que no es precisamente delicada, y pocas veces recuperar el bien sustraído. Así la víctima no ve reparado el daño que se le hizo.
También es muy crítico con el castigo.
El castigo deshumaniza, se mire como se mire y aunque se vea como inevitable o como única solución, que pudiera serlo. Pero la realidad es que en muchas ocasiones por este camino no se consigue el objetivo, si lo que se pretende es ir más allá del castigo, tal y como proclama nuestro Derecho. Además, el peligro de pensar que la cárcel es la solución a problemas sociales como la desigualdad, la exclusión y la precariedad, y que endureciendo las penas se va a lograr mayor seguridad, es que sólo consigue que cada vez haya más cárceles y más presos. Esto sin duda supone un mayor gasto, lo que obviamente motivará recortes en los presupuestos que repercutirán en una menor inversión en educación, la única vía que realmente puede hacer algo por que no haya más presos.
¿Qué es lo que debemos entender cuando la Constitución, los Códigos y las normas judiciales hablan de reinserción?
Si todos tomáramos conciencia de que terminar en la cárcel no es tan imposible como parece, los delitos no nos parecerían tan graves, no tendríamos tanta sed de ser vengados y nos gustaría tener la oportunidad de enmendar el error de otra manera que no fuera pasando por la cárcel. Seríamos más sensibles a lo que sucede detrás de los muros y nos daríamos cuenta de que la reinserción significa dar oportunidades, preparar a las personas que cumplen una pena para que no vuelvan a delinquir, darles razones para no hacerlo, y procurarles medios para evitarlo. Claro que si solicitamos que se haga una lectura en clave de reinserción, antes debemos preparar a la sociedad para aceptar y asumir que ésta es la fórmula que sirve para acoger a quien delinquió y cumplió su condena. Y esto no se hace. Nadie, en la propaganda política, en los medios de comunicación ni en los programas educativos incluye la explicación del significado y beneficio de la reinserción. Le puedo asegurar que las personas que están en la cárcel no quieren volver a ella. Un solo día en prisión es suficiente para saber que no se quiere repetir la experiencia. Imagino que si se les procura una alternativa, en muchos casos, eludirían la prisión para siempre.
Una visión un tanto utópica, ¿no le parece?
En absoluto, me tacho de realista. Las investigaciones y la realidad muestran que las cárceles son espacios en los que se consigue doblegar de forma transitoria la voluntad del recluso para imponerle una identidad estigmatizada y culpable. La cárcel le enseña muy bien tácticas de soledad y a olvidar por completo el significado de solidaridad y empatía por el otro. La violencia de una cárcel convierte a una persona, que es un ser social, en un individuo de mercado, solitario y calculador, indiferente a todo lo que no tenga que ver con su propia satisfacción. Si la pena no se basara exclusivamente en la cárcel y se usaran otras vías para recompensar a la víctima y a la sociedad por el delito, reformaríamos a personas y no perpetuaríamos delincuentes.
Cada vez hay más delincuencia, por lo que es lógico que la sociedad reclame más contundencia en evitarla.
Precisamente la seguridad sirve como arma arrojadiza en las elecciones, no importa de qué color sean los políticos. Hoy por hoy, automáticamente, se insiste en que se va a ofrecer más seguridad en las calles, lo que significa más presencia policial y más detenciones. Si los delitos aumentan, y están aumentando al mismo ritmo que aumentan las injusticias sociales, no va a haber suficientes cárceles. Y eso no habla muy bien de un país.
Las cifras revelan que cada vez es mayor el número de población reclusa de procedencia extranjera. Alcanza el 27,5% de las personas encarceladas, mientras que la comunidad foránea supone el 5,2% de la población total. Esto evidencia que la probabilidad de terminar en la cárcel siendo emigrante es seis veces superior a la que tiene un ciudadano autóctono. ¿Por qué?
Bastaría con acordarnos de nuestra historia para no repetirla. En la década de los 60 hubo también una fuerte migración, pero en este caso se trataba del mundo rural y de regiones más pobres a ciudades grandes. Parejas o personas solas buscaron futuro en las barriadas, en los extrarradios, en las zonas más desfavorecidas. Trabajaban de sol a sol para procurar a sus hijos lo que ellos no habían tenido. Muchos de esos hijos se engancharon a las drogas duras, y como consecuencia de la adicción, delinquieron.
Efectivamente, sus padres y madres, con la mejor de las intenciones, trabajaron muy duro para poder darles cosas, pero en el camino no pudieron dar a sus hijos lo más importante: su compañía, su educación, unas raíces y unos modelos a los que acudir. En la actualidad muchos hijos de inmigrantes se están criando solos o entre ellos porque sus padres y madres sólo quieren ganar dinero para darles lo mejor que puedan comprar. Habría que gastar más dinero en diseñar atención a estos niños y jóvenes, aunque fuera sólo por una cuestión egoísta: es mucho mejor que se conviertan en ciudadanos de primera que en personas conflictivas.
¿Hay alguna razón social, psicológica o de cualquier índole que explique por qué la proporción de hombres delincuentes (92,2%) es abrumadoramente mayor que la de mujeres (7,8%)?
Que yo sepa, ninguna. Es un hecho, pero no sé decir una razón exacta de por qué es así, pero ojalá la mujer mantenga los bajos índices. No obstante, se da la paradoja de que ese bajo índice repercute de forma negativa en la mujer que va a la cárcel, pues los recursos que se destinan a los módulos femeninos son los menos cuantiosos, en unos presupuestos limitados. Hablamos de hacinamiento o de escasez de espacios propios, de falta de guarderías y de recursos en general.
¿En qué consiste su proyecto de desarrollar la justicia restaurativa?
La justicia restaurativa humaniza y dignifica, porque ayuda a hacerse cargo de su error a la persona que erró y le permite reparar el daño causado. Considera innegociable la dignidad de toda persona al margen del delito cometido, y procura medidas que permiten restaurar el delito, de una forma dialogante y pacífica, no reivindicativa. Se lleva a cabo a través de la mediación penitenciaria, entre delincuente y víctima, introduciendo el diálogo en vez del castigo. En los casos en que la víctima se ha prestado a la mediación, es decir, a conocer a quien le convirtió en víctima, ha manifestado su satisfacción y recompensa.
Un poco de información
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«A España le gusta enviar a la gente a la cárcel». Entrevista con Andrew Coyle, consejero de prisiones de Naciones Unidas y redactor de las reglas penitenciarias europeas
«Se hacen leyes para meter a los pobres en las cárceles»
Entrevista a Sara Nieto, presidenta de «Madres contra la Droga»
Noruega crea la cárcel sin barrotes
Iñaqui Rivera: «La clientela de la cárcel siguen siendo los pobres»
¿Es posible la reinserción y reeducación de personas con conductas adictivas dentro de la prisión? Azucena Aja Maza, ex – psicóloga del Centro Penitenciario de El Dueso
Sobre los posibles tratamientos para pederastas
Un poco de información II
Profesores españoles de Derecho Penal reivindican alternativas a la prisión
España ya tiene la tasa más alta de reclusos de Europa, con 157 por cada 100.000 habitantes
El director de la cárcel de Alcalá Meco dice que al sistema no le hacen falta ni más policías ni más cárceles
El 80% de los agresores sexuales no reincide sin tratamiento.El 20% restante se reduciría si siguiese uno
Otro director de una prisión española reivindica medidas de cumplimiento de penas fuera de las cárceles
El Código Penal más duro de la democracia
y los menores que pasa con elles quien los para y los robos de coches y en el campo de frutos de los rumanos y no rumanos
El Código Penal más duro de la democracia
Creo que ya es hora de poner a cada uno en su lugar, si una persona es un peligro social ,la misma sociedad ha de aislarse de ese individuo,la carcel no reinserta pero por lo menos no esta por fuera robando,extorsionando,violando o asesinando,uno se siente mas seguro con los delincuentes y asesinos entre rejas,y no es licito que alguien decida quien muere porque le sale de los c…es y lo justifique con politica por poner un ejemplo y sabemos de quien hablamos,que a los asesinos por lo menos les pueden visitar sus familiares en las carceles pero sus victimas que los visiten los familiares en los cementerios.Creo en un codigo penal mas duro y con cadena perpetua.