Estética de la «impertinencia»… estética del «trastorno».

Fernando Buen Abad Domínguez

*»…El papel pegado bajo tantos diferentes aspectos, marca la revolución de la pintura, el momento más poético, el más revolucionario, el conmovedor vuelo hacia hipótesis más viables, una más grande intimidad con las verdades
cotidianas, la afirmación invencible de lo provisional de los materiales temporales y perecederos, la soberanía del pensamiento *».

Tristán Tzara en l931

Visto de cierta manera el Collage es expresión directa del pensamiento y de la vida. Unidad dialéctica, desigual y combinada, de lo distinto, de los contrarios, de los contradictorios… ¿a caso todo es Collage? A diferencia de
esas nociones que predican la «perfección del universo», su «equilibrio exacto», su «unidad armónica» inmaculada bajo los designios de la «mano de
dios»; el Collage se regodea con lo accidental, lo errático y lo
«imperfecto» entre audacias de investigación. Economía política de las ideas
y las formas bajo los designios del azar objetivo. Como el pensamiento
mismo.

Ya la Historia del Arte
[1]abrió
su pecho a las emociones contemporáneas del Collage, unas veces para
«academizarlo» otras para sucumbir a sus encantos, lo segundo es lo mejor.

Arte de tijera, desgarro, pegamento y papeles de periódico Collage es toda
aquella obra compuesta con trozos de materiales diferentes pegados sobre
cualquier superficie… *coller* significa pegar en francés. Uno puede usar
materiales de todo tipo telas, cartón, papel, fotografías, recortes de
periódicos, plástico, etc. Pueden obras planas, curvas, fijas o móviles…
puede ser combinado con dibujos o pintura, grabados o la acuarelas. Uno
puede expresar emociones e ideas de todo tipo el Collage es una coartada
extraordinaria de la creatividad contemporánea un acertijo con el que juegan
entre sí las formas y los contenidos.

El Collage ha roto con la «perfección artística» burguesa armándose con
libertad radical y estimulante capaz de fructificar en vanguardias
expresivas de todo género. Cine, teatro, pintura, danza… el Collage se sirve
del sentido para dar sentido a todo lo que toca con su vibración
revolucionaria que es hallazgo decisivo del siglo XX. No hay limites en el
Collage, ni materiales ni intelectuales, todo es susceptible de ser Collage
como la realidad misma. Eso es el sentido de su dinamismo y ritmo contra la
rigidez de los formatos convencionales en el «arte». Eso es el método del
azar objetivo, el automatismo psíquico y la teoría surrealista de la imagen.
El arte al servicio de la revolución y de la imaginación al poder.

Es falso que el Collage no tenga «lógica», se trata de una lógica dialéctica
que no se complace con simplismos. Se trata de una «lógica» exigente y
juguetona que se toma en serio la tarea de encontrar sentido a la materia, a
las ideas… al mundo.

El Collage es una asamblea de la diversidad refinada y soberana privilegio
de cierta belleza desnuda y convulsiva que habita en todas las cosas. Es un
surgimiento empeñado en la espontaneidad, en la variedad de actitudes entre
parábolas formales reveladoras de rupturas ideológicas evidentes. Cada
Collage es una primicia del material que se vuelve extranjero de sí por
necesidad en la dialéctica de sus sintaxis nuevas. » El Collage ha hecho
volar en pedazos -a su manera-, las relaciones tradicionales del arte de la
realidad».

Es subversivo y peligroso… hace pensar y produce estallidos de felicidad.
» Todo hace pensar que existe un cierto estado de ánimo en el que vida y
muerte, lo real y lo imaginario, el pasado y el futuro, lo indirecto y
lo directo, la altura y la profundidad, ya no se perciben como
contradictorios». André Breton. Nadja. París. 1928.

El Collage es un poema codificado por el azar. Siempre es su propia primera
edición. El Collage hace notar que el poema es igual al de la revolución
socialista de la consciencia que toma de aquí y se allá lo necesario para
impulsarse dialécticamente. Pureza relativa del «hallazgo»; realidad
perfecta y hermosa… En el Collage habitan redenciones y caídas,
nacimientos y muertes, negaciones y afirmaciones. El Collage es, en primer
término, potencia poética revolucionaria de la comunicación basada en
imágenes para la asociación libre de ideas y la escritura automática de la
revolución.

¿Frankenstein es un Collage?

En el Collage la «inteligibilidad» (en el sentido simplón que suelen exigir
algunos) no es condición indisoluble, no es un privilegio histórico y
político. No espera ser comprendido. No puede ser obsecuente ni inclinarse
ante los simplismos «didácticos» de ciertos textos benevolentes. Un
Collage debe ser «encontrado» como una fruta, como un vuelo de sueños,
moviéndose en el tiempo mientras el asombro asciende y deja la lógica suelta
como la luna enredada en los galimatías de la luz. Los Collage suelen
parecerse al «recuerdo», al amor, al mar.

Cada Collage cunde multiforme y hay elementos más que suficientes para
justificar sus audacias al irritar y trastornar el «sentido» del que
participa lúdicamente porque, como se comprenderá, por su naturaleza
imaginativa e inconexa, el Collage es en sí mismo una estética del trastorno
mismo. Por eso puede restablecer la unidad entre el mundo de la vigilia y el
del sueño. Al despertar, de contemplar un Collar fulminante uno tiene la
certeza de reemprender algo que vale la pena. Se abre un repertorio amplio
de relaciones complejas que ahora nos ofrecen un acercamiento que se
enriquecerá en el futuro con experiencias nuevas.

No todo el mundo lo sabe pero si ha habido tanta gente adicta al Collage
es porque el proceso histórico que vivimos, además de ser un proceso
revolucionario en la comunicación, muy profundo, constituye uno de los
acontecimientos revolucionario más importantes en la liberación de las
fuerzas expresivas contemporáneas y plantea problemas a todos los que se
impulsan el socialismo en la comunicación toda.

El Collage suscita un interés especial por el *drama *semiótico que anida en
él y porque se ha vuelto es indispensable su comprensión filosófica en manos
de los amantes de la verdad. Dignidad, misterio y potencias veladas en el
lenguaje del Collage… integración y comunicación como fuerzas para propagar
los vapores de la imaginación, la fantasía y lo maravilloso al lado de lo
extraño, lo velado, lo no visible, en pleno mundo de los sentidos y la
experiencia cotidiana.

Así el Collage implica unión que alude a una integración que se excede a sí
misma más allá de lo «observable». Es hervidero de potencias expresivas
capaz de estimular la visión de lo secreto, de lo más oculto y verdadero.
Con el Collage la mirada ha ido levantando el nivel de nuestra conciencia,
poco a poco, y ha la necesidad de indagaciones más exigentes. Esta exigencia
cada vez más exclusiva se caracteriza porque se puede profundizar más y más
en la imagen, casi vacía de sentido, que muchas personas se hacen de la vida
y del mundo. Con el Collage entramos al corazón lúdico de los indicios y de
los signos.

Esta relación con las imágenes del Collage propone entregarnos al deseo, a
la solicitación por vía analógica de los intercambios misteriosos suscitados
por las combinaciones innumerables del Collage. Es un disturbio «paranoico»
de la mente. El método «paranoico crítico». Búsqueda emprendida tras las
calidades de sustancia o de estructura de elementos superpuestos que aun sin
parecido entre sí podrían encontrar aquello que una profunda necesidad
humana reclama, y esto incluso cuando esa necesidad sólo pueda satisfacerse
de manera enteramente simbólica.

Todo Collage parece tener una especie de conciencia. En el los elementos
yuxtapuestos llegan a hacer explicables, con símbolos, los resultados
últimos de fenómenos interiores incluso desconocidos. Como en la estética.
Unas formas revelan a otras. «De esto puede resultar los más perturbadores
«choques», y el mejor ejemplo de los mismos que puedo citar es la existencia
de una piedra en la que se abre el sexo de la mujer, supremamente descrito,
entre las circunvalaciones del cerebro».

El Collage tiene ese poder alusivo, si posee fulgor verdadero, cuya
característica esencial es la extra-lucidez que abarca e ilumina su
hallazgo. Tiende a suscitar una causalidad *mágica,* por la intervención de
elementos sin aparente relación lógica pero que en el Collage se ponen en
juego y desconciertan y confunden los hábitos de pensamiento, y eso tiene el
poder de subyugar a nuestra mente.

Si un Collage es capaz de llegar tan lejos, plantea en realidad un problema
que tiende a conferirle una posición clave entre el «capricho de la
naturaleza» y la del arte. El Collage penetra hasta el fondo de la
conciencia de los seres humanos eso parece fuera de duda, y además estimula
y libera muchas de sus más preciosas facultades que parecen hablarse una a
otra y que, acercándose a ellas, se las puede sorprender camino a la
«transformación del mundo». No cabe duda de que la obstinación en la
búsqueda de los fulgores y de los signos actúa sobre el espíritu a la manera
de un estupefaciente. «No voy a ocultar –dice André Breton en los
Secretos del arte mágico del Surrealismo- que para mí la imagen más fuerte
es aquella que contiene el más alto grado de arbitrariedad, aquélla que más
tiempo tardamos en traducir a lenguaje práctico, sea debido a que lleva en
sí una enorme dosis de contradicción, sea a causa de que uno de sus términos
está curiosamente oculto, sea porque de ella se derive una justificación
formal irrisoria, sea porque pertenezca a la clase de imágenes alucinantes,
sea porque preste de un modo natural la máscara de lo abstracto a lo que es
concreto, sea por todo lo contrario, sea porque implique la negación de
alguna propiedad física elemental, sea porque dé risa.»…, y, en el
manifiesto de 1924, cita a Reverdy: «La imagen no puede nacer de una
comparación, sino de un acercamiento de dos realidades más o menos lejanas.
Cuanto más lejanas y justas sean las dos realidades objeto de la
aproximación, más fuerte será la imagen, más fuerza emotiva y más realidad
poética tendrá». El Collage lo hace visible.


[1]
«Esta
técnica de creación visual
-papel pegado sobre el lienzo- que encuentra
sus raíces en China, Japón y Egipto y que la podemos enintrar también en las
amorfosis del barroco o en el *tromp l’oeil *manierista, alcanza en el siglo
XX, en el despertar de las vanguardias artísticas, su mejor afirmación.
Artistas como Juan Gris, Georges Braque, Kurt Switters, Diego Rivera o
Picasso, por mencionar sólo algunos, consiguen una hipótesis definitiva de
esta forma de expresión hasta elevarla a las alturas del gran recurso
artístico».

http://www.fitzia.com/libro-contenido.htm


Dr. Fernando Buen Abad Domínguez