
Tortuga
La comisión de defensa del congreso de los diputados rechazó ayer una proposición no de ley de CIU para que los PEAS (programas especiales de armamento) y los gastos de las misiones del ejército español en el exterior figuren, como el resto de partidas, en los presupuestos generales de cada año y no se tengan que aprobar, como es costumbre, mediante decretos a medida que avanza el año económico. Este recurso de opacidad para ocultar las verdaderas cifras que mueve el negocio de la defensa en España (entre gasto del estado y demás comisiones) viene siendo denunciada año tras año por diferentes colectivos antimilitaristas como el Centre Delàs, Utopía Contagiosa o Alternativa Antimilitarista-Moc.
La proposición fue derrotada, como no, con los votos del PP, el cual, como es sabido tiene como ministro de defensa a un traficante de armas (igual que tiene como ministro de energía a un testaferro de las empresas monopolísticas eléctricas, pero ese es otro tema). Los portavoces del PP sostuvieron como razón para oponerse a la propuesta que es imposible incluir esos gastos en los PGE por «factores macroeconómicos». Con un par.
En la misma reunión de tan patriótica comisión se debatió una propuesta de 2012 del grupo mixto para congelar los gastos en programas especiales de armamento en tanto
no se supere la situación de crisis económica, ya que hay otras prioridades que atender. Esta propuesta fue rechazada por casi todo el mundo, con 36 votos en contra y solo 3 a favor.
Como pueden ver, en este tema PP, nacionalistas moderados y PSOE (a pesar del cambio de actitud que dice apreciar Pablo Iglesias) se dan la mano.