
´La provincia no puede prescindir de la construcción´
J. E. M.
El empresario Enrique Ortiz hizo ayer extensivo al conjunto de la construcción provincial su alegato en defensa del controvertido Plan Rabasa: «Alicante nunca puede ni debe prescindir de la construcción porque no tenemos una alternativa para mantener el desarrollo y el crecimiento económico».
«Es cierto que es necesario hacerlo cada vez mejor y que no se puede edificar en cualquier sitio», concedió el constructor, «pero a esta provincia siempre le ha ido muy bien la actividad constructora y hemos sabido rentabilizar la venta a los extranjeros, que han acabado por instalarse en nuestra tierra y generar ingresos complementarios. No podemos dar la espalda a esa realidad».
El adjudicatario del mayor plan urbanístico en la historia de la ciudad de Alicante está convencido de que la provincia es «una excepción» dentro del mercado inmobiliario nacional y de que tiene más posibilidades que el resto para salir de la crisis. «Vivimos seguramente en la mejor zona de Europa y nadie, ni Valencia, ni Murcia, ni Almería disfruta de las condiciones climáticas y naturales que tenemos en nuestra provincia para seguir atrayendo al turismo nacional e internacional, tanto al residencial como al de alojamiento», indicó.
En su defensa de la construcción, Ortiz también resaltó la capacidad del sector para crear empleo y mantener un buen número de rentas familiares, toda vez que «hay muchos albañiles que no saben hacer otra cosa, ni siquiera llevar una bandeja, aunque tampoco es que haya mucha oferta laboral en el sector de la hostelería». «A nadie en su sano juicio se le puede ocurrir prescindir del sector inmobiliario como generador de riqueza», añadió el constructor. «Sería de tontos».
Sin embargo, Ortiz aún tendrá que escuchar bastantes voces críticas con la macroactuación del Plan Rabasa y su tramitación al margen del Plan General de Ordenación Urbana actualmente en revisión. El portavoz socialista Roque Moreno destacó que durante la tramitación del proyecto se han registrado «cambios de notable importancia» en los parámetros del proyecto respecto de la alternativa técnica inicial. «Consideramos que la actuación ha estado envuelta en un gran oscurantismo desde el principio y, por lo tanto, el PSOE de Alicante no podrá avalar nunca planteamientos como éste», agregó Moreno.
En la misma línea, la edil socialista Loles Fernández advirtió de que dejar el desarrollo de la ciudad en manos de «una iniciativa particular de tamaño gigantesco y desvinculada del Plan General dará lugar muy probablemente a una situación del mercado de la promoción y construcción, con el riesgo de perjuicios para el conjunto de empresas del sector».
Por su parte, la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas (PIC) considera «una burla a los intereses colectivos de la ciudad» que el Plan Rabasa se apruebe antes que el Plan General y critica que los planteamientos de la alcaldesa Sonia Castedo sean los mismos que los de su antecesor Luis Díaz Alperi. En última instancia, la PIC cuestiona la legalidad del proyecto y ya tiene decidido llevarlo a los tribunales «llegado el momento oportuno».
Mientras tanto, la primera edil coincide con Ortiz y considera que «cuanto antes comiencen las obras de Rabasa, mejor, y sobre todo las destinadas a viviendas de protección pública porque hay miles de personas esperándolas».
Ortiz agiliza los trámites para iniciar las obras del Plan Rabasa tras el verano
El urbanizador prevé la creación de 3.500 empleos y asegura que tendrá listos en tres meses los proyectos de urbanización y reparcelación.
J. . E. MUNERA
No hay tiempo que perder. Tras una larga y procelosa tramitación, el agente urbanizador del Plan Rabasa -Enrique Ortiz a través de su empresa Viviendas Sociales del Mediterráneo- agiliza los últimos trámites con el fin de poder comenzar las obras antes de fin de año. Una vez recibida la autorización definitiva de la Conselleria de Urbanismo, Ortiz calcula que en tres meses tendrá listos los proyectos de urbanización y reparcelación previos al inicio efectivo de los trabajos. Aunque el Ayuntamiento se marca un plazo de seis meses para conceder las licencias, el promotor del plan pretende recortar a la mitad ese periodo y anuncia la creación de entre 3.000 y 4.000 puestos de trabajo con la puesta en marcha del proyecto. «Tenemos que empezar enseguida porque Alicante necesita un impulso económico como el que generará este plan», destacó ayer el constructor.
Superados los escollos administrativos, Ortiz hace oídos sordos a los colectivos cívicos que rechazan el plan y a la caída de la demanda inmobiliaria, y apuesta por comenzar «cuanto antes» un proyecto que prevé la construcción de 13.503 viviendas -8.000 de ellas de protección pública- sobre una superficie de casi 3,7 millones de metros cuadrados. En todo caso, Viviendas Sociales del Mediterráneo cifra en un mínimo de tres años el tiempo que ha de transcurrir para que comiencen a entregarse las primeras viviendas, es decir, nunca antes de 2013. «En ese horizonte», argumentó el adjudicatario del plan, «es presumible que se haya reactivado la demanda de pisos porque, de lo contrario, apaga y vámonos». Ortiz confirmó que el sector provincial de la construcción ya ha comenzado a notar en las últimas semanas «un claro repunte» en la petición de información y en las visitas a las zonas de obras, si bien en muchos casos «a la búsqueda de chollos» y con el ahorro como principal premisa de los potenciales compradores.
«Es vital para Alicante que el Plan de Rabasa comience cuanto antes», recalcó el constructor, que añadió que el proyecto cuenta con la financiación necesaria para la ejecución de las obras -180 millones de euros- «y que tendrá un gran valor añadido por su capacidad para generar entre 3.000 y 4.000 puestos de trabajo en una situación como la actual de contracción del mercado laboral». Ortiz también remarcó que las cajas de ahorros están dispuestas a colaborar con los pequeños promotores interesados en la construcción de VPO en Rabasa.
Diario Información