
Se cachondean utilizando como gracia la marca de sus gafas de sol.
Aparte del mismo enfoque de la información, donde lo ocurrido es definido como “altercados”, dado que es la primera noticia sobre el tema que aparece hoy en su edición escrita (que copiamos a mano abajo), cabe deducir que para el diario conservador español lo noticioso del asunto no es la legalidad o no, o la legitimidad o no de los derribos, ni la respuesta de vecinos y colectivos, ni la contundente actuación de la policía, ni las heridas y lesiones provocadas por la violencia pública. Sobre todo interesa saber de qué supuesta marca eran las gafas de sol que llevaba uno de los vecinos apaleados por la policía hasta perder el sentido. Véase también en la segunda noticia de ABC que adjuntamos, la potente campaña de desprestigio que ha emprendido este periódico contra la plataforma “Salvem El Cabanyal”. Nota de Tortuga.
Cabañal: de “mani” con gafas de Armani
El pasado martes, día en el que en el barrio valenciano de El Cabañal se produjeron los primeros altercados por la oposición a los derribos de los integrantes de la plataforma “Salvem El Cabanyal”. El portavoz de esa plataforma, Faustino Villora, acudió a “abrazar casas” –expresión con la que sus integrantes se refieren a la resistencia contra los planes del Ayuntamiento- con unas fabulosas gafas de Armani. Dos días después, el jueves, cuando se produjeron los disturbios más graves, Villora lució otro modelo de gafas, algo menos sofisticado, quizá con la certeza de una jornada movida. Sin embargo, antes de “perder el conocimiento” y caer al suelo tras la carga policial, tuvo tiempo de quitarse las gafas, plegarlas y protegerlas perfectamente en una de sus manos, incluso cuando estaba tirado en el asfalto.
Diario ABC

Críticos del Cabañal compraron casas en el barrio para especular
El «jefe» de la resistencia ha adquirido cinco inmuebles en seis años.
ABC | VALENCIA
Sábado , 10-04-10
El Ayuntamiento de Valencia denunció ayer, a través de su primer teniente de alcalde, Alfonso Grau, que el portavoz de la plataforma «Salvem el Cabanyal», Faustino Villora y algunos miembros de su familia han adquirido cinco inmuebles «a bajo coste» en la parte del barrio valenciano afectado por el Plan de Reforma que ejecuta el Consistorio con la intención de «especular» con ellos.
Según Grau, las adquisiciones se habrían realizado con la intención de revenderlas a un precio mayor si finalmente consiguen su objetivo de paralizar la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez -que obligaría a demoler esos inmuebles- o con la de «hacer negocio» si el Plan continúa adelante, ya que el precio que paga la sociedad «Cabanyal 2010» -encargada de negociar con los propietarios la compra de los inmuebles- es, en el caso más bajo, «el doble de las cantidades satisfechas por la familia Villora».
Lo que determine el TC
Además, la familia Villora es también propietaria de una «magnífica» casa rehabilitada situada fuera del ámbito de la prolongación y dentro de la zona protegida cuya imagen es la que se difunde para denunciar las «bárbaras intenciones» del Consistorio.
Por otra parte, Grau aseveró que el Ayuntamiento suspenderá la ejecución del Plan del Cabañal si el Tribunal Constitucional así lo determina tras el recurso que presentará el Gobierno tras ser aprobado en el Consejo de Ministros de ayer. «Si el TC dice que hay que suspenderlo todo, pues lo suspenderemos todo. Siempre hemos acatado las decisiones judiciales sobre este asunto», aclaró.
El primer teniente de alcalde dijo estar de acuerdo con el delegado del Gobierno en la región, Ricardo Peralta, en cuanto a que las demoliciones «las paran los tribunales, no los ciudadanos», así como en que las actuaciones del Cuerpo Nacional de Policía se debieron a la necesidad de «garantizar el orden público». Según denunció Grau, lo sucedido es la consecuencia de que la plataforma «Salvem» se haya rodeado de «violentos».
´Me han dado palos por todos lados y me han dejado inconsciente´
El dirigente de Salvem Faustino Villora, contusionado – Alborch pide sosiego a la policía ante «una mayoría de gente pacífica»
EFE/LEVANTE-EMV.COM
La portavoz del PSPV en el Ayuntamiento de Valencia, Carmen Alborch, ha suplicado hoy a la Policía Local que colabore en lo posible para «dejar de dar una imagen de violencia» en el barrio del Cabanyal, donde «la mayoría» de los vecinos que se oponen a los derribos es, según ha dicho, «gente pacífica».
Alborch se encuentra en las inmediaciones de la calle de Francisco Eiximenis, donde agentes de la Policía Local, apoyados por el Cuerpo Nacional de Policía, intentan garantizar la ejecución de un nuevo derribo dentro del plan municipal de reforma interior del barrio ante una fuerte oposición vecinal, comandada por la plataforma Salvem el Cabanyal.
Los enfrentamientos entre la Policía y los vecinos han incluido una carga policial que según testigos presenciales han dejado varios contusionados, aunque el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) aún no tiene confirmación oficial de las atenciones realizadas en la zona por la ambulancia que ha acudido al barrio.
Entre esos contusionados se encuentra el portavoz de Salvem el Cabanyal, Faustino Villora, quien ha relatado a EFE cómo la carga policial le ha dejado «inconsciente» durante unos momentos en el suelo, así como que ha recibido «palos por todos lados».
«Me han quitado los zapatos de forma premeditada y me han pegado en los pies y en los codos», ha denunciado para tachar de «brutal y desproporcionada» la citada carga policial, que se ha llevado a cabo cuando varias personas intentaban saltarse el cordón de seguridad establecido en las inmediaciones de la casa a derruir ante los primeros avances de la pala excavadora.
Por su parte, Alborch, visiblemente emocionada tras las carreras y la carga policial, ha insistido en la necesidad de que la «imagen de violencia» que se está dando estos días del barrio «es contraproducente» para los objetivos «pacíficos» y legítimos de los vecinos y políticos que se oponen al citado plan municipal, sobre el que pesa una orden de paralización del Ministerio de Cultura al considerar que supone un expolio del patrimonio histórico.
Asimismo, la senadora ha señalado que algunos miembros de la protesta de hoy «no representan» a los vecinos ni a Salvem, y ha añadido que este conflicto debe resolverse «con la fuerza de la palabra».
«Hay mucha gente mezclada y no todo el mundo está en la misma línea, pero la mayoría es gente pacífica que viene a defender el barrio», ha declarado para calificar nuevamente de «provocación» la intención del Ayuntamiento de «venir a destruir estas casas» cuando existe tal nivel de «contestación social».
Por su parte, la presidenta de Salvem el Cabanyal Maribel Domenech ha valorado la eficacia de la «red vecinal de vigilancia» puesta en marcha desde ayer, que ha permitido a la entidad ponerse en alerta en cuanto ha recibido los primeros avisos de «movimiento policial y de máquinas» en el barrio, sobre las 07.15 horas.
Diario Levante
Respuestas de Villora a quienes le acusan de especular con viviendas en El Cabanyal
Grau intenta dejar como especulador al líder vecinal con un informe de sus casas
El concejal asegura que fueron compradas entre 1997 y 2003 a precios muy bajos y el líder vecinal acredita que él sólo tiene una
JOSÉ PARRILLA VALENCIA
El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valencia, Alfonso Grau, lanzó ayer durísimas acusaciones contra el portavoz de Salvem el Cabanyal Faustino Villora, al que acusó de estar comprando, él y su familia, viviendas en el barrio con la intención de especular. Habló de hasta seis propiedades que fueron adquiridas a unos precios muy bajos y que tanto si son expropiadas como si son revendidas les reportarían importantes beneficios. Villora, por su parte, respondió con un dossier de todas sus propiedades, la mayoría de las cuales son herencia de sus padres y sus abuelos. «Señor Grau, hágaselo mirar. Usted no está bien», le espetó.
En el documento del Ayuntamiento, basado en datos del Registro de la Propiedad, se atribuye al líder vecinal y a su familia seis propiedades compradas entre los años 97 y 2003, cuando ya estaba en marcha el Plan del Cabanyal. Estas casas, de entre 20 y 235 metros cuadrados, fueron adquiridas por precios que oscilan entre los dos millones de pesetas y los 72.000 euros, un precio muy inferior, dijo Grau, al que cobraría si se expropian para derribarlas y por supuesto del que cobraría si no se hiciera el plan y se vendieran a precio de mercado.
«Esta acción repetida de compra sólo tiene dos explicaciones -precisó el concejal- especular, si paraban la prolongación de Blasco Ibáñez, o hacer negocio si no lo lograban». «Y que no me digan que se pagó de otra manera porque eso sería fraude fiscal», añadió Grau, quien irónicamente aseguró que «estos son los honestos ciudadanos que están defendiendo el barrio».
Como réplica, Faustino Villora hizo público un dossier con todas sus propiedades y las de su familia, muchas de ellas adquiridas a principios del siglo pasado por sus padres y sus abuelos y luego cedidas, vendidas o traspasadas a sus hermanos, hijos y nietos. En estas casas, de las que él sólo posee una, viven, por ejemplo, sus padres, de 94 y 99 años; dos tías de 97 y 92 años, su hermana, su prima, él mismo y una hija suya.
La única compra realizada fuera del ámbito familiar es una propiedad de 17 metros cuadrados que daba a la parte trasera de su casa y que un vecino le ofreció porque no podía pagarse una dentadura, asegura Villora, quien aseguró a este periódico, que las informaciones sobre sus propiedades lo único que vienen a acreditar es el arraigo de su familia y de él mismo en el Cabanyal.
Tanto en el dossier del Ayuntamiento como en el de Faustino Villora se detallan las direcciones de las viviendas, pero en esta información se han omitido por una cuestión de privacidad.
Fuente: http://www.levante-emv.com/valencia/2010/04/10/grau-especulador-lider-vecinal/694974.html
El Diario ABC se mofa de un vecino tendido inconsciente en el suelo por los golpes de la policía en el Cabanyal
Como puede verse, cuando quien tiene el dinero (empresarios especuladores) y quien tiene el poder (políticos normalmente corruptos), puestos de acuerdo, utilizan la violencia legal (brutalidad policial) de forma indiscriminada y antidemocrática, contraviniendo el deseo de la ciudadanía, tampoco tienen escrúpulos en utilizar su otra arma: la prensa.
Una mentira repetida muchas veces se convierte en verdad. Y cuanto más canalla es su actuación, más a coro y de forma más contundente salen sus periódicos y televisiones a mentir, calumuniar y descalificar a quien cuestiona su inmoral proceder.