El ejército británico utilizó por casi 20 años un filtro para impedir la entrada a sus filas de reclutas de las minorías, afirma la cadena de radio y televisión BBC, la cual cita a materiales desclasificados.

La jefatura militar marcaba secretamente, bajo la denominación ‘D factor’, a los nuevos llamados a filas de procedencia asiática, mediterránea e incluso de alguna zona de Francia, cuando acudían a los exámenes médicos, afirma la BBC.

De esa forma el ejército británico podía conocer qué reclutas podían quedar fuera de sus filas por motivos raciales. Los médicos recibieron amplios poderes a la hora de determinar quien clasificaba como ‘D factor’.

Archivos develados hoy, después de permanecer fuera del alcance del escrutinio público por al menos 30 años, demuestran que ese filtro estuvo en vigor desde 1957 hasta 1972, cuando la Junta General del Ejército emitió un memorándum confidencial.

Ese documento puso fin a la selección por razas dentro de las fuerzas armadas británicas, aunque antes la jefatura militar mintió al Instituto de Relaciones Raciales, cuando negó en ese mismo año la existencia de discriminación de las minorías.

La dirección del ejército indicó en ese entonces que nunca creó datos para determinar la composición racial entre sus filas.

Sin embargo, en 1968 sólo existía un soldado no-anglosajón en la Policía Militar Real y otro en los cuerpos de inteligencia.

Tal situación llevó al entonces ministro de Defensa, Denis Healey, a expresar su preocupación por la baja representación de las minorías entre los uniformados de algunos regimientos.

Los documentos desclasificados salieron a la luz bajo el Acta de Libertad de Información, aprobada hace cuatro años.