El ejército estadounidense es, con diferencia, el mayor comprador de
simuladores de juego, y suponen aproximadamente la mitad de un mercado
valorado entre 2,000-4,000 millones de dólares (entre 1.534-3.068 millones
de euros).

Sin embargo, Dunnigan y otros analistas del sector dicen que estos juegos
pronto podrían tener una porción significativa de la industria de 10,000
millones de dólares de formación corporativa e industrial, a medida que
aumenta el nivel de sofisticación tecnológica.

El ejército estadounidense (http://www.americasarmy.com) tiene juegos
impresionantes con los que trata de reclutar a nuevos soldados, y es uno de
los más populares servidores de juegos, con casi cuatro millones de usuarios registrados.

Otros juegos militares se centran en habilidades de supervivencia, como
aprender árabe o modales de otros países.

«En vez de disparar a la gente, hablas con ellos e intentas ganar su
confianza», aseguró Hannes Vilhjalmsson, un científico del Instituto de
Ciencias de la Información de la Universidad del Sur de California que
ayudó a desarrollar el juego.

Buen rollito con estos juegos tan multiculturales y dialogantes. ¿Será que los ejércitos por fin van a dejar de lado la violencia y las armas y se van a dedicar a los intercambios étnicos y a la resolución noviolenta de los conflictos? (Nota de Tortuga)