Guerra Eterna

¿En qué se parecen Ahmadineyad y Clinton?

La reacción más cómica del día a la difusión de los papeles de Wikileaks viene de Ahmadineyad. El presidente iraní dice que todo es una trampa tendida por EEUU. El Departamento de Justicia dice que ha puesto en marcha una investigación, el fiscal general australiano se compromete a colaborar, algunos senadores norteamericanos quieren que se catalogue a Wikileaks como organización terrorista, los que no van tan lejos exigen que se cierre la web como sea… pero Ahmadineyad es el más listo de todos. Todo es una conspiración de EEUU para dejar mal a Irán.

En el mundo paranoico en el que vive Ahmadineyad, todo lo que perjudique a Irán es una conspiración. Y los documentos revelan que la mayoría de los países árabes llevan tiempo presionando a EEUU para que impida por la fuerza la culminación del programa nuclear iraní. Por lo que toca a la Administración de Obama, el veredicto no es malo. Un montón de regímenes autoritarios pretende que EEUU les resuelva el problema que tienen con Irán, al que temen profundamente. Al menos de momento, ha resistido la tentación.

Digamos que es una variante del Gran Juego que británicos y rusos disputaron en el siglo XIX por el control de Asia Central. Esta vez, norteamericanos e iraníes pelean entre las sombras y a plena luz del día, en el primer caso para mantener su hegemonía y en el segundo para arrebatársela. Irán tiene una nueva generación de políticos neoconservadores, agrupados en torno a su presidente, que quieren recuperar el cariz expansionista que tuvo la revolución iraní en sus comienzos. Su gran dificultad es que no son árabes y que son chiíes, y eso provoca la hostilidad de la mayoría de los países árabes, casi en su totalidad suníes.

Este combate se hace a veces a través de delegados. Los iraníes se han movido para que los partidos iraquíes chiíes impidan que su vecino se convierta en un aliado permanente de EEUU en la zona, como lo son Arabia Saudí, Egipto y Jordania. De momento, con bastante éxito, aunque es difícil llegar a una conclusión sobre el futuro estratégico de Irak cuando ni siquiera son capaces de formar un Gobierno.

Las herramientas de la confrontación no son sólo las negociaciones diplomáticas. Hoy mismo, un científico iraní ha sido asesinado en Teherán. Majid Shahriyari, profesor de física y relacionado con el programa nuclear iraní, se dirigía a una universidad donde da clases. Han colocado una bomba en su vehículo que ha hecho explosión. También por la mañana, otro científico ha estado a punto de correr el mismo destino. Abbasi-Davani sólo ha resultado herido. También da clases de física nuclear y es asesor del Ministerio de Defensa.
Y no son los primeros que caen eliminados.


Hillary Clinton ha dicho que la filtración de los papeles no es un ataque a EEUU sino contra toda la comunidad internacional. La última vez que dijeron eso empezaron a volar los misiles de crucero. Lo malo de este caso es que resulta complicado invadir Wikileaks. No sale en los mapas.


¿Cómo es posible que un analista de inteligencia militar en Bagdad tenga acceso a miles de mensajes diplomaticos de los últimos diez años? En parte, se debe a que desde el 11-S Washington ha tomado medidas para hacer que la información oficial sea compartida con más facilidad entre el Pentágono, el Departamento de Estado y los servicios de inteligencia.

La realidad es que muchos de los documentos ahora conocidos están calificados como «secretos». No digo que no lo sean pero los papeles realmente secretos son los que llevan la marca «top secret». Aun así, es ridículo que tanta gente pueda sacar de ordenadores oficiales toda esa información. Hace unos años, un estudio calculó que más de tres millones de personas podían acceder a material calificado como «secreto». Evidentemente, eso va a cambiar.

Y el Departamento de Estado tendrá que ahorrar menos en comunicaciones.

A former senior intelligence official said that over the past decade access to Siprnet has ballooned to about 500,000 or 600,000 people, including embassy personnel, military officials from other countries, state National Guard officials and Department of Homeland Security personnel. That is partly in response to calls for data-sharing and partly because agencies such as the State Department wanted a way to communicate classified information without going to the expense of setting up their own network, said the former official, requesting anonymity because Siprnet’s size and uses are considered a sensitive matter.


Todas las conversaciones entre diplomáticos de EEUU y gobernantes árabes componen un panorama fascinante sobre cómo se hace la política en Oriente Medio. Es como si nos hubieran dejado espiar por la mirilla durante los encuentros de los jefes de Estado de la región con enviados de EEUU. Al igual que ocurrió con la búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak y los últimos documentos sobre la guerra de Afganistán difundidos por Wikileaks, ahora hay muchos comentarios en la prensa conservadora según los cuales aquí no hay nada nuevo, todo se sabía ya y no hay motivos para tanto papel desperdiciado. Qué típico.

Sin querer decir que los gobiernos tienen siempre más credibilidad que los periodistas, no es lo mismo que una noticia aparezca en un periódico a que quede confirmada por una autoridad. Ya sabemos que los saudíes son enemigos declarados de los iraníes, pero no sabíamos que saudíes, egipcios y kuwaitíes estaban presionando a EEUU para que acabara con el programa nuclear iraní, y no precisamente con sanciones comerciales. Se sospechaba que aviones norteamericanos habían participado en ataques contra Al Qaeda en Yemen. Lo contó el NYT en agosto. Son el tipo de informaciones que el Gobierno puede desmentir o responder con el silencio. No es lo mismo leer que el presidente de Yemen continuará diciendo que los ataques son de su Fuerza Aérea, aunque sabe obviamente que no es cierto. Y tantos otros ejemplos.

http://www.guerraeterna.com/archives/2010/11/en_que_se_parec.html

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