Habrán oído ustedes hablar últimamente demasiado, por desgracia, de una canción  llamada Gangnam Style, cuyo autor es un rapero que se hace llamar PSY. Este individuo publicó su material en YouTube, alcanzando a los pocos días unos 29 millones de visitas al vídeo.  Actualmente se acerca a los mil millones y ya tiene el récord mundial de visitas.

No contentos con esto, también lo podemos sufrir ahora en televisión, radios comerciales, discotecas y hasta en carnavales. Y para el colmo del colmo, se está invitando a este individuo a dar conferencias en sitios como las Naciones Unidas o la Oxford University. En ellos, los funcionarios no dan abasto para atender a las miles de personas que asisten a estas conferencias, superando en participación a ponencias de varios presidentes de Estados Unidos, el Dalai Lama o Michael Jackson. Un éxito desorbitado para una canción hortera que, al parecer, critica la vida lujosa del distrito Gangnam de Seul.

Como siempre que algo se hace famoso aparecen teorías de la conspiración a su alrededor y ya se le ha relacionado con los Illuminati, con teorías relacionadas con el fin del mundo y hasta con Nostradamus. Dando una vuelta por la red he encontrado mogollón de información que relaciona los gestos que salen en este vídeo  con símbolos masonicos e Illuminatis. Por ejemplo; el cruce de manos que hace en el vídeo, lo relacionan con la pirámide Illuminati, o el baile del caballo, que es relacionado con la brutalidad policial. Porque en el vídeo sale gente a caballo que parecen ser policías. Hay un montón más de teorías que lo relacionan con los atentados del 11- S, con la pederastia, y el único rumor en el que tengo algo de fe sobre su veracidad, es uno en el que aparece este individuo tomando el sol medio atontado y bebiendo Coca-Cola. Hecho que relacionan con una incitación a que la gente siga consumiendo esos productos llenos de veneno.

La opinión de un servidor es que no hay ninguna institución que quiera destruir el mundo detrás de este vídeo, sino que la gente, incitada por el sistema, se ha convertido en adicta a la música basura.