
Pero no se preocupen, Rubalcaba ha arrancado a Marruecos el compromiso de “investigar” cualquier duda que tenga el gobierno español.
Como ya sucedió en el pasado conflicto de la flotilla de la libertad en Gaza, el agresor (Marruecos) contraataca. Defiende lo pacífico y ajustado a derechos humanos de sus métodos y busca formas de incriminar a las víctimas acusándolas de resistirse con violencia y, oh originalidad, de vínculos con el terrorismo de Al-Qaeda.
Aquí en el estado español la prensa oficialista como TVE y El País llevan todo el día dando pábulo a la versión marroquí y a las más que torpes maniobras del gobierno español para quedar bien con Marruecos sin que se note muchísimo.
Nota de Tortuga
Rubalcaba dice que Rabat se compromete a investigar cualquier duda que inquiete a España
El vicepresidente español dice que Marruecos ha hecho «un relato minucioso que refuta las graves acusaciones de los últimos días» en el desmantelamiento del campamento saharaui.- Jiménez: «Condenar a Marruecos sin pruebas tendría consecuencias» .
AGENCIAS – Madrid
El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado esta tarde que el ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, con quien se ha reunido varias horas, ha realizado un «minucioso relato que refuta las graves acusaciones de los últimos días» en torno al desmantelamiento del campamento saharaui próximo a El Aaiún.
Marruecos no quiere que nadie grabe lo que pasa en el Sáhara y prohíben el acceso a los medios de comunicación. Pero desde Rabat han difundido ahora sus propias imágenes, realmente espeluznantes. Muestran cómo se organizaron los saharauis para responder de forma violenta al desmantelamiento del campamento de protesta. Lo hacen armados con cuchillos, piedras y objetos incendiarios. El gobierno marroquí asegura que diez agentes fueron asesinados allí. Exhiben también unas imágenes en las que un hombre orina sobre varios cadáveres de soldados. En El Aaiún se grabó otra secuencia en la que un agente del orden es degollado en plena calle. – AGENCIA ATLAS
En una comparecencia en la que se ha presentado especialmente tenso, carraspeando al principio insistentemente, Rubalcaba ha asegurado al ser preguntado si entonces daba por buena la versión marroquí, que «el Gobierno ha recibido una sola versión, la versión del Gobierno marroquí y un compromiso de que cualquier duda, cualquier dato, cualquier información será investigada».
El vicepresidente también ha explicado que ha expuesto a su interlocutor la «gran preocupación que existe en amplios sectores de la sociedad española y en las fuerzas políticas por lo ocurrido en el campamento saharaui de protesta y en El Aaiún, «una preocupación que comparte el Gobierno».
Esos hechos serán investigados, así como las circunstancia de la muerte del saharaui español, ha dicho. «Hay una investigación y el ministro se ha comprometido a su esclarecimiento», ha añadido. No obstante, Cherkaui ya había ofrecido en su comparecencia ante la prensa, una hora antes, su versión sobre el fallecimiento: el hombre murió atropellado en un accidente.
Rubalcaba, que rehusó extenderse sobre las «detalladas explicaciones» dadas por su homólogo («El relato detallado lo conocen ustedes bien porque [Marruecos] lo ha expuesto ayer y lo expuso hoy [el ministro] en rueda de prensa»), comenzó su intervención «con una declaración de principios»: «España y Marruecos son dos países amigos y los países amigos se hablan con claridad y sinceridad».
Preguntado sobre si en la reunión con Cherkaui se había abordado la obstaculización a la prensa española para informar desde El Aaiún, el vicepresidente español ha subrayado: «No hemos tocado el tema de los medios de comunicación, ya saben cuál es nuestra posición. Ha sido expuesta por la ministra de Exteriores. Somos partidarios de que haya una libertad de trabajo para los informadores y lo hemos defendido y lo hemos hecho en las comunicaciones con las autoridades marroquíes». El ministro ha desvelado entonces que el Gobierno español ha hecho «una propuesta concreta» sobre esta asunto a los marroquíes. «Es una propuesta a la que esperamos una respuesta favorable en los próximos días».
También se ha referido a que la máxima del Gobierno en el conflicto saharaui es «la prudencia y el respeto, procurando el diálogo». Y ha asegurado que existe una vía abierta en la ONU, que es la vía que el Gobierno quiere estimular, «para encontrar una solución razonable».
Además de la crisis del Sáhara, en la reunión de ambos ministros del Interior se han abordado otros asuntos como el refuerzo de la lucha contra la inmigración irregular y contra el tráfico de drogas, sobre la que han suscrito cinco acuerdos.
Jiménez: «Tendría consecuencias»
El conflicto saharaui también ha sido el tema central de la sesión de control al Gobierno en el Senado. La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha asegurado que el Gobierno español no se referirá a lo ocurrido en el desmantelamiento del campamento saharaui hasta que no tenga en su poder suficiente información, ya que, ha dicho, condenar a Marruecos sin pruebas «tendría consecuencias».
«Sin confirmación de los datos, un Gobierno responsable no debe especular», por lo que ha recomendado esperar a los informes oficiales para saber lo sucedido y cuántas víctimas ha habido.»Los hechos tienen consecuencias, pero los pronunciamientos sin datos y desde la superficialidad también las tienen», ha advertido Jiménez, quien ha vuelto a pedir a Marruecos una investigación de lo ocurrido y que la prensa pueda informar desde El Aaiún.
En un duro enfrentamiento en la Cámara alta con algunos de los portavoces de la oposición, la ministra ha dicho que el Ejecutivo español «no comparte la política informativa» de Rabat. «Nuestra política informativa es diferente», ha asegurado Jiménez. La ministra ha reconocido que España tiene una «responsabilidad histórica» con el Sáhara, pero ha precisado que Naciones Unidas no considera a España como una parte en las negociaciones que auspicia entre Marruecos y el Frente Polisario, que cuentan en cambio con la participación de Argelia y Mauritania.
Jiménez también ha asegurado respecto al conflicto en El Aaiún que «la legalidad internacional no admite interpretaciones» y que Naciones Unidas no considera a España un parte del conflicto. «Marruecos es la administración de facto del territorio», ha subrayado.
Reunión «clandestina»
El diputado de IU, Gaspar Llamazares, se ha referido a la decisión de ambos responsables del Interior de no comparecer conjuntamente tras la reunión, que ha calificado de «clandestina». Llamazares ha denunciado que el pueblo saharaui está sufriendo «el olvido» del Gobierno, cuando lo que se merece es que España pida a Marruecos «de forma explícita» una investigación sobre «las muertes, torturas y todo tipo de vulneración de los Derechos Humanos que se están produciendo».
Por su parte, el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, criticó ayer que Rubalcaba, sea «incapaz de condenar lo atentados contra los derechos humanos» en el Sáhara Occidental antes de reunirse con Cherkaui, quien, según ha dicho, es el responsable de la Policía que «supuestamente está violando» los derechos humanos en el Sáhara.
«Rubalcaba es incapaz de condenar los atentados de los derechos humanos que se están produciendo en el Sáhara antes de recibir al jefe de la Policía marroquí, que está actuando en el Sáhara», argumentó González Pons este lunes, en declaraciones a TVE. En este sentido, argumentaba que «no tiene sentido» que Pérez Rubalcaba pueda recibir al «ministro responsable de la Policía de Marruecos, sin que España haya condenado todavía lo que está sucediendo en el territorio del Sáhara». «Que el Gobierno no condene las violaciones de los derechos humanos ahora mismo en el Sáhara y reciba mañana al ministro responsable de la Policía que, supuestamente, está violando los derechos humanos en el Sáhara, es de una falta de sentimientos tal que hace pensar que este Gobierno ha perdido completamente la sensibilidad», ha recalcado.
Finalmente, sobre la manifestación celebrada en Madrid este fin de semana en defensa de la causa saharaui, ha recalcado que allí vio «no sólo muchos saharauis que decían en Madrid en lo que no pueden decir en ningún otro sitio sino también al pueblo español volcado en apoyo de los que están sufriendo».
Esta mañana, el ministro de Fomento, José Blanco, ha pedido a la ONU que haga un «esfuerzo» para reforzar el diálogo con Marruecos porque, a su juicio, es la «única» vía para poder resolver el problema del Sáhara Occidental. Además, ha criticado al PP por tener principios de «quita y pon» y por querer ser «ahora» el partido de los Derechos Humanos. En declaraciones a Telecinco, Blanco ha asegurado que es «positivo» que el Frente Polisario siga en la mesa de diálogo porque, ha recalcado, «sólo» resolviendo ese problema se pueden «resolver otros».
Dos comisarías conjuntas: Tánger y Algeciras
España y Marruecos contarán con dos comisarías conjuntas en Algeciras (Cádiz) y Tánger, según el protocolo suscrito hoy por los ministros de Interior de ambos países, Alfredo Pérez Rubalcaba y Taib Cherkaui.
Ambas comisarías, tal y como ha explicado Rubalcaba en rueda de prensa tras reunirse con su homólogo marroquí, funcionarán de forma similar a las que ya están en marcha entre Francia y España y en las que colaboran todas las fuerzas de seguridad de los dos países.
Entre los objetivos de las dos comisarías figura la lucha contra la inmigración ilegal y el narcotráfico, ha subrayado Rubalcaba.
Precisamente, los dos ministros también han suscrito un acuerdo para combatir el tráfico de drogas, dada la preocupación de ambos países por la proliferación de vuelos incontrolados, básicamente de helicópteros y avionetas, entre Marruecos y España que trafican con sustancias estupefacientes.
Según Rubalcaba, los ministerios de Interior español y marroquí llevan tiempo rabajando en este asunto, preocupados «no tanto por el volumen de droga que se mueve, que es relativamente pequeño, sino porque es una vía abierta por la cual se puede introducir hoy droga y mañana cualquier otra cosa». Por ello, el acuerdo prevé una serie de actuaciones conjuntas para evitar este tipo de vuelos.
Además, Rubalcaba y Cherkaui han suscrito otro acuerdo para que haya dos oficiales de policía de enlace, uno en Barajas y otro en Casablanca, con el objetivo de agilizar los trabajos para la lucha contra el tráfico de droga.
Efe
Diario El País
El gobierno español finalmente se moja en la cuestión del Sahara: apoya a Marruecos
Mi opinión es que los políticos de los partidos importantes son todos unos artistas de teatro, y su trabajo consiste en representar la comedia de que gobiernan, y de que tienen ideas diferentes y discrepancias entre ellos para que parezca que hay diferentes opciones. Todos sabemos que cuando unos llegan al poder y los otros vuelven a la oposición intercambian sus discursos, de tal modo que esté quien esté al frente del estado, las políticas importantes (económica, internacional, militar) siempre son las mismas.
Pues bien, el alto concepto en que les tenía como artistas de teatro se me cae por los suelos al ver la tremenda torpeza de los dirigentes del PSOE en el gobierno a la hora de enfrentar el problema del Sahara.
Silencios, balbuceos, declaraciones entre dos aguas… Todo ello para acabar diciendo la sarta de tonterías que llevan pronunciadas hoy la señorita Trini y el señorito Alfredo. A saber:
– que las explicaciones del gobierno de Marruecos son convincentes y «aclaran las graves acusaciones»
– que Marruecos se ha comprometido a investigar lo que le pida España
– que no podemos decir nada (condenar a Marruecos) hasta saber lo que ha ocurrido
– que Marruecos es un buen vecino
– que es una prioridad para España venderle armas a Marruecos, porque si no estaríamos en grave peligro.
Y así unas cuantas tonterías más. Y además es curioso ver a ambos: Alfredo y Trini temblones, dudosos, cayendo en lapsus mientras se esfuerzan en largar su sarta de torpes explicaciones que saben de sobra, como sabemos todos, falsas.
Ojalá esto sirva para que alguien se dé cuenta de que la clase política solo sirve los intereses de unos cuantos mercaderes sin escrúpulos, y que los estados (el de españa, el de marruecos…) son instituciones para proteger esos intereses, nunca a las personas.