PINO ALBEROLA

La Conselleria de Sanidad pagará cerca de siete millones de euros a una empresa privada para que contrate a personal que se encargará de informar a los familiares de los pacientes que ingresen en Urgencias de los hospitales públicos de la Comunidad Valenciana, sirviendo de enlace entre éstos y los médicos.

El Diario Oficial de la Comunidad Valenciana recogía ayer las condiciones que deben presentar las empresas que opten a conseguir esta sustanciosa contrata por un plazo de dos años. Una adjudicación millonaria que se produce en un momento en el que el departamento que dirige Manuel Cervera «mantiene congeladas las partidas presupuestarias para el aumento de personal sanitario», explica Salvador Roig, portavoz del sindicato CC OO.

El servicio arrancó hace unos años de manera experimental en algunos hospitales de la Comunidad Valenciana, aunque no estuvo exento de polémica. Varias trabajadoras del Hospital General de Alicante denunciaron que habían sido despedidas, a través de un burofax, por no saber idiomas, condición que no se les había exigido con anterioridad. Según estas trabajadoras, la empresa que les contrataba les obligaba a hablar tres idiomas -inglés, alemán y árabe-, por un sueldo aproximado de 800 euros al mes.

Más personal

Desde los servicios de Urgencias de los hospitales públicos de la Comunidad no se discute el beneficio que supone un servicio de estas características, «sobre todo para los familiares que quieren saber cómo se encuentra un paciente que en esos momentos está siendo atendidos».

Sin embargo, fuentes de estas unidades recuerdan «la falta de personal sanitario que continuamente sufre Urgencias, por lo que el dinero que se va a destinar a la contratación de estas personas, a través de una empresa privada, debería haber sido utilizado para el incremento de las plantillas de facultativos». En algunos hospitales de la Comunidad, señalan estas fuentes, «sería necesario hasta un incremento del 50% de la plantilla para hacer frente a la saturación que sufren en Urgencias». Una falta de personal confirmada también por el presidente del Colegio de Médicos de Alicante, Antonio Arroyo, si bien no quiso entrar en valoraciones concretas sobre esta nueva adjudicación de la Conselleria de Sanidad.

Desde el sindicato CC OO se mostraron ayer en contra «de que se realicen este tipo de subcontrataciones». Según explica Salvador Roig, si se ha comprobado por parte de Sanidad que este servicio es útil y necesario, «debería incluirse en la cartera de servicios de los propios hospitales». Del mismo modo, el sindicato muestra su rechazo «al modelo que está fomentando la Generalitat Valenciana, basado en la externalización y privatización del sistema sanitario público».

El concurso para la adjudicación de este servicio se ha dividido en tres lotes. Las empresas interesadas tienen de plazo hasta el 25 de octubre para presentar sus ofertas.

DIARIO INFORMACIÓN