
El número de población reclusa es tal que los responsables del centro penitenciario de Fontcalent se han visto obligados a colocar, en algunos módulos, a tres presos por celda, cuando en su origen debería residir una sola persona. La cárcel de Villena no está mejor y los reclusos preventivos se mezclan con los de cumplimiento e incluso con algunos ingresados con enfermedades mentales muy graves.
TERRA.- Overbooking. Esa sería la palabra que mejor define a los centros penitenciarios de la provincia de Alicante, según denuncian representantes de UGT. Hace muchos años que las cárceles de Fontcalent y Villena han superado el máximo, pero el incremento de la población reclusa obliga a esa presión asistencial.
Representantes de UGT denunciaron que el centro de Fontcalent cuenta, a fecha del pasado 20 de octubre, con 1.021 presos, aunque se construyó para 450 internos. Esta cifra obliga a que en varios módulos los reclusos tengan que compartir celda, lavabo y water con otras dos personas.
Además, las celdas de Fontcalent son muy pequeñas -por su antigüedad- y comparan esta situación con los centros penitenciarios de Marruecos, que son menos insalubres y acomodados. En este caso, es la dirección del centro la que escoge a los presos menos problemáticos para evitar que haya enfrentamientos, pero aún así es inevitable que los reos, -algunos peligrosos- se peleen cuando duermen en literas triples en calabozos no acondicionados para ello.
UGT denuncia también que en Fontcalent se están mezclando los presos preventivos con los reclusos con sentencia firme. El hacinamiento también ha obligado a que convivan juntos reos reincidentes con presos por delitos de guante blanco o con violadores.
El hacinamiento de la prisión de Fontcalent obliga a que convivan tres reos en una celda y a mezclar presos preventivos con penados
Así no hay rehabilitación que valga. Esto sigue siendo Banaña. Qué necia es esta sociedad que se piensa que la tremenda corriente nunca les va a arrastrar, cuando ya nos está arrastrando a todos los pobres y humildes de este desgraciado y nauseabundo país.