ABC

Tiene bajo su mando los Ejércitos españoles y dentro de ellos a más
de 110.000 hombres y mujeres de los que habla a la mínima ocasión con
franca admiración. Casi con reverencia. El militar con más autoridad de
España, sólo por debajo del Rey, general de Ejército Félix Sanz Roldán,
explica los planes del intenso proceso de transformación que atraviesan
las Fuerzas Armadas en las que sirven estos soldados, unas Fuerzas
Armadas, que, subraya sin ocultar el orgullo, han alcanzado un peso muy
destacado en el escenario internacional y particularmente en la OTAN. El
reconocimiento que, en el ámbito nacional, reivindica para estimular los
«sacrificios» y los «riesgos» que conlleva la tarea de servir a una España
por y para la que viven los militares. Con palabras medidas hast el
extremo, el jefe del Estado Mayor de la Defensa reflexiona además sobre la
importancia, y la preocupación, de que esa España siga siendo una.

ABC.- General, en más de una ocasión el ministro de Defensa ha hecho
mención a la Constitución para recordar el papel de los Ejércitos en el
mantenimiento de la unidad de España… ¿preocupa al Ejército la unidad de
España?

Félix Sanz Roldán.- Decir que la unidad de España no es una preocupación
de los militares no lo creería nadie. Es una gran preocupación, hemos
vivido por y para España desde el momento en que ingresamos en la
Academia. Otra cosa es que debamos participar de forma activa en el debate
sobre la vertebración del poder territorial. Pero qué duda cabe que existe
mucho interés para que esta España secular que tanta gloria e historia
acumula, siga siendo patria común e indivisible de todos los españoles.

-Usted es partidario de la participación de las Fuerzas Armadas en la
lucha contra el terrorismo, ¿piensa también en el terrorismo «nacional»?
y, en todo caso, ¿qué cometido desarrollarían los Ejércitos?

-Yo no distingo entre terrorismo nacional o internacional. Soy de la
opinión de que los terroristas no deben tener adjetivos calificativos: son
terroristas, punto. Dicho esto, un Estado debe poner en la lucha contra el
terrorismo cuantos recursos juzgue necesarios. España dispone de unas
Fuerzas Armadas, sus hombres, sus medios, sus procedimientos, su educación
y si los necesita, ¿porqué no los va a utilizar en la lucha contra el
terrorismo?. Creo que la mezcla de medios policiales y militares que se ha
utilizado hasta hoy es la adecuada. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en
vanguardia, y los Ejércitos a su lado, cada vez que sea necesario. Hay
países que utilizan los ejércitos desde hace cuarenta años, como los
británicos en el Ulster, aunque España prefiere el uso de la fuerza
policial para remarcar el carácter delincuente de los terroristas.

-¿Hay capacidad para anticiparse a un ataque del tipo que usted menciona?,
¿qué amenazas detectan en estos momentos?

-Para anticiparnos a ese tipo de ataques, tenemos tres herramientas:
inteligencia, inteligencia e inteligencia. Hay que partir del
reconocimiento a los éxitos, de la eficacia tremenda, que tienen las
organizaciones relacionadas con la Inteligencia. Ahora además tendremos el
CIFAS, que por la propia Orden Ministerial que lo crea se integrará en la
Comunidad de Inteligencia española.

-¿Es, a su juicio, practicable la propuesta de Ezquerra Republicana de
Cataluña de que los Ejércitos sean cogestionados por la Comunidad
Autónoma?

-Todos debemos tener claro una cuestión: ser militar supone cumplir cuanto
establecen las leyes. Eso excluye que los militares podamos manifestarnos
en contra del cumplimiento de una ley.

-¿Le preocupan las presiones en Cataluña, pero también en el País Vasco,
que reclaman la desmilitarización de ambas Comunidades y la desafectación
de instalaciones militares infrautilizadas?

-Mi trabajo no va por ese camino. Igualmente le digo que existe diferencia
entre manifestar mi consejo leal y sincero al ministro de Defensa, incluso
la opinión que pueda recoger entre mis compañeros y mis subordinados, y
entre manifestar lo anterior en un medio de comunicación.

-En un año se ha proyectado una nueva Ley Orgánica de la Defensa, otra de
Tropa y Marinería y se está a la espera de la reordenación del código y la
carrera militares. ¿Qué Ejército recibió y hacia qué Ejército se camina
con estos cambios?

-Yo recibo unas Fuerzas Armadas sometidas a un largo periodo de reformas,
pero con aspectos que no están bien cuadrados. El primero, adaptar la
estructura de los Ejércitos a unos números de cuadros de mando y tropa
ajustados a la realidad. Se había trazado una estructura cifrada entre
102.000 y 120.000 hombres y mujeres en las clases de tropa y era más que
patente que no lo íbamos a conseguir. Ya estaba resultando un mal endémico
y como las estructuras estaban trazadas para esa cifra, vivíamos dentro de
una permanente frustración. Para mí era una necesidad vital vencer esa
situación y para eso propusimos unas nuevas cifras de entre 85.000 y
90.000 soldados y marineros y alrededor de 50.000 cuadros de mando,
sabiendo ahora que, a través de la Ley de Tropa y Marinería, hay manera de
alcanzarlos.

-Hechas estas consideraciones ¿entiende que hubo demasiadas prisas a la
hora de la profesionalización?

-Es cierto que se dieron unos plazos muy breves. Los Estados Unidos han
tardado 17 años años en encontrar realmente el modelo que necesitan en
cantidad y en calidad, y no será por falta de recursos para financiarlo.
¿Cómo podemos decir que nuestro modelo, que va por el cuarto año, ha
fracasado?. No es así, estamos haciendo justamente lo que se debe hacer,
trabajando en la depuración del modelo. Tenemos 71.000 soldados y más de
40.000 cuadros de mando , en total más de 110.00 hombres y mujeres
profesionales al servicio de España. Que nadie interprete que esto es un
fracaso.

-¿No choca la ambición del modelo con un presupuesto que este año ha sido
del 0,93 por ciento del PIB?

-No creo que ningún JEMAD de la UE o la OTAN diga que dispone de
suficientes recursos, pero yo debo reconocer que no dispongo sólo de ese
0,93 del Producto Interior Bruto que figura como cifra para determinar el
presupuesto de Defensa de España. El Gobierno paga con otros capítulos
presupuestarios las operaciones en el exterior, su preparación y los
despliegues, y nos permite utilizar fondos procedentes de la enajenación
de suelo en los programas de adquisición de material: el esfuerzo no se
limita a ese 0,93 por ciento. En realidad, estamos cerca del 1,5.

-El ministro de Defensa ha abierto el debate acerca de la subida salarial
en el Ejército, pero pidiendo para ello un apoyo y una complicidad social;
¿echan en falta reconocimiento para las Fuerzas Armadas?

-Nuestra misiones conllevan en ocasiones graves riesgos, y eso hace que
necesitemos sentir que el sacrificio que hacemos es respaldado. No es sólo
dinero lo que los militares esperan de la sociedad, si fuera así
estaríamos hablando más de mercenarios que de soldados. Queremos que,
simultáneamente, se valore el servicio que desempeñamos. Los militares
tenemos la tendencia de ver España como un todo, y lo que queremos recibir
de esa España es un apoyo que justifique los sacrificios que hacemos. Ese
reconocimiento existe, pero no en todos los momentos ni en todos los
lugares por igual. Pero lo que si deseo es que, cuando miro a España vea,
sin poner el foco demasiado estrecho, que mis conciudadanos reconocen lo
que hago.

-¿Compromete la falta de personal la capacidad operativa de los Ejércitos?

-Cierto es que hablamos de un Ejército cuya estructura se ha trazado para
disponer de 80.000 soldados y sólo dispone de 50.000. Pero existen
unidades donde se sirve con más sacrificio por carencias de personal y hay
españoles que quieren servir a España en una determinada unidad a pesar de
ello. El ejemplo son unidades muy arraigadas a un área geográfica como
Infantería de Marina en San Fernando, donde el trabajo es duro, y sin
embargo la sociedad donde está encardinada nunca permitiría que Infantería
de Marina no estuviera bien servida. Hay una forma ya inventada, y es
conseguir que cada soldado, cuando está vestido e investido de soldado,
sienta como que está sirviendo a España en la mejor unidad del mundo.
Ustedes hablan de sueldos y medios, yo como no podía ser de otro modo,
hablo además de motivación como un aspecto fundamental y esa es la gran
labor de los cuadros de mando.

-¿En qué fase está la aplicación de la reforma del Estado Mayor de la
Defensa que le pidió el ministro?

-La reorganización y misiones del Estado Mayor de la Defensa está
contenida en una Orden Ministerial, recientemente emitida, que no me da
plazos, aunque yo entiendo que es de extrema urgencia. Puedo decirle que
el Estado Mayor Conjunto está simultáneamente desestableciéndose de su
forma anterior y estableciéndose en una nueva y, de la misma manera, su
mando de Operaciones está trabajando ya con un núcleo de Operaciones. El
tercer gran elemento, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas,
está prácticamente establecido y operando. Pero aquí no podemos pararnos,
porque queremos ser mejores y esa necesidad también nos impulsó a la
reforma.

-Para que nos entendamos todos, ¿por qué motivo, según sus propias
palabras, ésta es la reforma más importante de las Fuerzas Armadas en los
últimos veinte años?

-La OTAN ha acuñado un concepto que es la Transformación y que nos remite
a un proceso continuo de cambios pero que tiene momentos más intensos,
como el que atraviesan hoy las Fuerzas Armadas españolas. Por qué, porque
hay nuevos retos, nuevas amenazas, nuevas formas de enfrentarnos a ellas y
además porque España tiene en el mundo un papel diferente. Es un país
importante, con gran peso político y una capacidad militar muy notable. Si
los españoles piensan que las Fuerzas Armadas son cosa de poco están muy
equivocados, tienen un peso muy señero en Europa y en la Alianza, y además
con una calidad que, si dijera aceptable, me quedaría corto, porque en
algunos casos, es puntera. Ya no se trata de que los tanques del Pacto de
Varsovia vayan a salir, porque ni existe Pacto ni van a salir, pero sí
podría ocurrir que un loco un día trate de estrellar un avión contra un
edificio. Tenemos que enfrentarnos a otra cosa a la que nunca nos habíamos
enfrentado y ejecutar otras misiones y con otros medios, otra doctrina,
otra mentalidad. Eso es la transformación.

-En un mes, España asume el mando del componente terrestre de la Nato
Rapid Response Force (NRF) de la OTAN, ¿hay capacidades suficientes para
lo que se exige, se está a la altura?

-Tiene suficientes, sin tener todas, y tampoco las tendrán los siguientes.
La NRF se diseña en estado ideal, y a continuación , se viste con lo que
tenemos. Siento mucho pudor al decir que la NRF española va a ser mejor o
peor, pero es una gran NRF. Ya tenemos la organización creada y pronto
constituiremos «la guardia» de la Alianza. Durante el semestre que
desempeñamos esta función creo que no va a ser necesario desplegar la NRF
con el total de sus efectivos para una crisis, pero seguro que habrá que
poner en marcha alguna organización operativa.

-Como por ejemplo las elecciones afganas de septiembre…

-Es posible, pero habría que añadir la decisión política que la ponga en
marcha. En todo caso, la multinacionalidad ha traído a las Fuerzas Armadas
valores añadidos que antes no tenía: sólo disponíamos de nuestras propias
unidades nacionales en las que, si tenías carencias las tenías. Ahora con
el espíritu de la Alianza, si existe una sección NBQ magnífica, pongo por
caso, en la República Checa, se puede contar con ella. Eso hace que las
unidades salgan más redondas, a base de descubrir tus defectos y las
virtudes de otros puedes cuadrar unidades muy eficaces.

-En ese marco, ¿cuáles serían las «virtudes» de las Fuerzas Armadas
Españolas dentro de la OTAN?

-España tiene una Fuerza Naval que, sin dar juego al chovinismo, es la de
mayor calidad en Europa. En el Ejército del Aire podemos hablar de
nuestros escuadrones de F-18, y en el Ejército de Tierra, pocos países de
la Alianza tienen su capacidad de integrarse en organizaciones
internacionales. Por esto podemos redondear una NRF… Si me quejo de
algo, y me quejo, es que en la NRF la multinacionalidad no está en los
niveles en los que debiera. La NRF se pensó como una fuerza que tuviera
hasta un 51% de una determinada nación, la nación marco, y el resto sería
proporcionado por otros países. Y en la nuestra, España está dando
bastante más de ese 51%. He escrito a todos los Jefes del Estado Mayor de
la Defensa de la OTAN y mandos estratégicos haciéndoles ver que esta no es
la situación deseada. Que si yo pongo 9.000 soldados en la NRF, es porque
alguien no está haciendo sus deberes, y hay que hacerlos.

– Usted acompañó a José Bono en su viaje a Estados Unidos, país al que
usted acusó de mantener unas relaciones, digamos, asimétricas con España.
Tras esta visita, ¿han cambiado las cosas?

-He aprendido que los balances en las relaciones entre dos países no son
compartimentos estancos. Esto no es una balanza de pagos. Las relaciones
bilaterales son más amplias. En el ámbito concreto de lo militar, pueden
presentar desequilibrios, pero a lo que hay que tender es a ver las
relaciones en su conjunto, y hoy, en el ámbito de la Defensa están en su
sitio. Si quiere un ejemplo, los aviones C-17 norteamericanos llevarán
material español a Afganistán.

3 thoughts on “El jefe del estado mayor español dice que hay que emplear el ejército para acabar con ETA”
    1. > El jefe del estado mayor español dice que hay que emplear el ejército para acabar con ETA
      esto parece que se esta poniendo peligroso. Como los politicos no hagan algo, sospecho que va a pasar algo:

      1. > El jefe del estado mayor español dice que hay que emplear el ejército para acabar con ETA
        Sinceramente, creo que se nos avecina una Guerra Civil, y Dios no quiera que sea verdad. No solo va a ocurrir con los terroristas de ETA, sino con Al Quaeda. Están entrando a nuestra patria tanto gentío de musulmanes que al final tendrá que pasar algo malo. Hasta ellos mismos lo dicen.

        El General tiene razón con lo de que hay que utilizar al ejército para acabar con ETA. Pero estas decisiones las tendría que adoptar el Rey, que es el Capitán General de los tres Ejércitos, y es mas importante que el JEMAD.

        Un Saludo

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