En una maniobra para evitar mayores daños a la imagen del ejército, y para intentar impedir que se siga hablando de la muy sensible instalación militar de la base de radares y comunicaciones de la Sierra de Aitana, las autoridades policiales y judiciales parecen haberse puesto de acuerdo.

Ni 24 horas han mediado entre la comunicación de la fecha para el juicio y la celebración del mismo. De esta manera se intenta que se produzca la indefensión del acusado, a quien no se deja tiempo material para recopilar pruebas y testigos que demuestren que efectivamente no llegó a entrar a la base, por lo que no puede haber delito alguno.

Por otra parte se impide la preparación de una campaña de apoyo que ponga sobre la mesa del debate social en la provincia de Alacant, lo injusto y absurdo de la militarización total de nuestra sierra de mayor entidad.

Y es que estamos tocando un tema muy delicado para ellos, y lo tienen que cortar como sea.

El juicio rápido se celebrará en el juzgado penal 1 de Alcoi, mañana 24 de mayo, a las 12’30 horas.

Rafa, el compañero de Albaida detenido y acusado del muy honorable y recomendable delito de “desobediencia a la autoridad” nos ha comentado su decisión de no presentarse a este juicio, decisión que ha estado meditando y consultado con gente de su colectivo y de otros cercanos a lo largo de todo el día. El motivo de no hacerlo es el entender que un juez no es quien para decidir sobre la legitimidad de su acción. Según Rafa “yo tengo mi propia conciencia y sé cuando algo que hago está bien o está mal, ningún juez puede suplantar mi conciencia”.

Cada cual que piense lo que quiera, pero el tortugo que redacta estas líneas comparte estas ideas, y aunque no las veo como la única forma posible de enfrentarse a la justicia (en Tortuga y en el MOC en general sí nos presentamos a los juicios y los aprovechamos para generar debates en la sociedad) sí me parece una opción personal y colectiva del todo válida. Y si se consigue explicar el porqué de la misma a la sociedad, pues mejor que mejor.

Posiblemente todo concluya con una multa de no gran entidad, que entre la gente que apostamos por la Desobediencia Civil, el Antimilitarismo y una sociedad horizontal y autogestionaria (que somos más de lo que pueda parecer) ayudaremos a enfrentarla.

Y si no quieren que se hable de la presencia militar en Aitana, que se vayan preparando.

Salut, y a seguir desobedeciendo.

Más información sobre la II Marcha por la Desmilitarización de Aitana, y el Mayo Caliente Desobediente


Noticia del Diario Información (24-5-05)

ACCIÓN ANTIMILITARISTA

Hoy se hará el juicio del joven detenido en Aitana

M.LL.

El joven de Albaida que fue detenido el pasado domingo por intentar entrar en el recinto de los radares de la base militar Aitana será juzgado esta mañana en el Juzgado de Instrucción número 1 de Alcoy, bajo la acusación de una falta de «desobediencia de a la autoridad».

Tal y como informó este diario ayer, el detenido trató de entrar al área donde se ubican los radares, a través de una valla de protección de las instalaciones mientras participaba en una acción antimilitarista en la que participaban miembros de varios grupos pacifistas de la provincia.

La vista se desarrollará por el sistema de juicio rápido esta mañana en Alcoy y según fuentes consultadas por este diario, la condena podría ser de una multa en metálico.

Desde el Grupo Antimilitarista Tortuga de Alicante, organizadores de la acción antimilitarista, consideran injusta la denuncia, ya que según explican el joven «no llegó a acceder al recinto». Por otro lado, valoraron positivamente el talante tanto de los participantes como de la Guardia Civil ya que «en ningún momento hubo enfrentamientos ni provocación».

Nota de Tortuga: La periodista omite declaraciones nuestras en las que sí denunciamos de forma contundente el hecho de que una persona fuera detenida por la Guardia Civil. Aunque en general su actitud a lo largo de la marcha es verdad que fue correcta (si salvamos el hecho de que están para lo que están, claro). Y decir también en honor a la verdad que hubo un agente de la guardia civil que nos dio una botella de agua en un momento en el que estábamos pasando mucha sed, a la bajada. A cada uno lo suyo.

Y es cierto que no hubo ni enfrentamientos, ni provocaciones, pero sí una confrontración a nivel político, con una desobediencia prolongada durante varias horas culminada con la entrada al recinto de la base, y unos cuerpos policiales intentando evitarlo en varios momentos, sin desencadenar una represión fuerte que parece ser no les interesaba en esta ocasión.