250 AÑOS DE MILITARISMO VERSUS 25 AÑOS DE INSUMISION EN NAVARRA

250 años tiene de existencia el regimiento América 66 y muchos más el ejército y por ello desde las instituciones navarras les quieren agradecer los servicios prestados con una exposición de su gloriosa trayectoria.

25 años han transcurrido desde que comenzó la insumisión, aunque su historia es tan antigua como la del ejército, porque allá donde hubo un ejército que quiso defender a los poderosos, hubo alguien que quiso escaquearse o escapar para no ser carne de cañón.

25 años de decir no al servicio militar obligatorio, muchos más por no querer apoyar los gastos militares (objeción fiscal), por no estar de acuerdo con los afanes de conquista en tierras extrañas (América, Filipinas, Marruecos, Irak, Líbano etc) y en definitiva de apuesta por una sociedad desmilitarizada.

Es curioso que quienes dicen representar a toda la sociedad navarra ofrezcan solo la posibilidad de utilizar la ciudadela (fuerte militar construido con el dinero de los impuestos) a quienes defienden la guerra y no la ofrezcan a otros grupos sociales.

Nuevamente queremos reafirmar los valores antimilitaristas, basados en una sociedad sin militarismo, que dedique los impuestos a defender la sanidad, educación y otros menesteres socialmente más provechosos, que defienda un reparto equitativo de la riqueza y que rechace la violencia como forma de solución de los conflictos.


Militarismoaren 250. urteurrena vs. Intsumisioaren 25. urteurrena Nafarroan

250 urte bete ditu América 66 erregimentuak, eta askoz gehiago ejertzito berak. Horrexegatik, ibilera laudoriotsu horretan zehar emandako zerbitzuak eskertu nahi dizkiote Nafar erakundeek.

25 urte pasa dira intsumisioaren hastapenak eman zirenetik, baina bere historia ejertzitoarena bezain zaharra da. Azken batean, boteretsuak defendatzeko ejertzitoak sortu zirenetik, beti egon da norbait horretan aritzeko uko egiteko prest.

25 urte derrigorrezko zerbitzu militarra ezabatzeko, baina askoz gehiago dira gastu militarrei objekzio fiskalaren bidez uko egitekoak, beste lurraldeetako (Amerika, Filipinak, Maroko, Irak, Libano…) konkista eta parte-hartze militarrak gaitzestekoak, edota, finean, gizartearen desmilitarizazioaren alde lan egitekoak.

Nafar gizartea ordezkatzen omen dutenek gerra defendatzen dutenei eskaintzen diete gotorlekua, gure zergekin ordaindutako eraikuntza hau beste zereginetarako erabili ordez.

Berriro ere gure balore antimilitaristak aldarrikatu nahi ditugu, baliabideak benetako beharrak betetzeko erabiliko duen gizartea eraikiz, osasuna, hezkuntza eta halako zerbitzuak defendatuz, aberastasunaren banaketa bultzatuz eta gatazkak konpontzeko bortizkeria alboratuz.


ANTIMILITARISTAS DEL AA KEM-MOC DE IRUÑEA REALIZAN UNA ACCIÓN INFORMATIVA FRENTE A LA POLÉMICA EXPOSICIÓN DEL REGIMIENTO AMÉRICA 66

En la memoria reciente de la sociedad civil navarra queda de modo imborrable la lucha antimilitarista que acabó con la mili obligatoria tras el paso de más de 600 jóvenes insumisos por la cárcel en calidad de objetores de conciencia al ejército y contra la preparación de la guerra.

Frente a un ejército que sembró el terror a las órdenes de Mola e impuso «la paz de las cunetas» (con más de 3500 fusilados en la retaguardia Navarra) la lucha antimilitarista trabaja por la paz y modelos de defensa civil que no tienen nada que ver con la guerra y sus consecuencias. Estuvimos y estaremos contra la mili, contra el polígono de tiro de las Bardenas, contra el enorme gasto militar y en general frente a cualquier expresión de la cultura de la guerra.

La acción ha transcurrido de modo pacífico con el reparto de folletos fuera del recinto porque se ha impedido el acceso a los antimilitaristas y se ha obstaculizado el trabajo de algunos profesionales de la prensa.


La Policía Nacional blinda la Ciudadela en la inauguración de la muestra militar ‘América 66’

I. De Carlos/A. Ibarra – Unai Beroiz

La exposición sobre la historia del regimiento América 66 ha abierto este viernes sus puertas con una tensa normalidad en la Ciudadela de Pamplona. En la imagen, parte de la muestra.

La de ayer fue una oportunidad perdida para «pedir perdón» para y «lavar moralmente la mancha» de los crímenes cometidos por el batallón Arapiles en Valdediós (Asturias, 1937) por parte de las denominadas Brigadas Navarras , aseguraba el historiador Rubén Vega, doctor en historia por la Universidad de Oviedo y experto en este desleznable episodio de la Guerra Civil.

pamplona – El Batallón América 66 -«antiguas Brigadas Navarras»- en el que se encuadra la unidad militar Arapiles fue «responsable» del asesinato, destacó, de 17 trabajadores del hospital de La Cadellada . Un episodio que «no tiene nada que ver con los combates puesto que se produjo «después de que «cayera Asturias». «Ni el batallón Arapiles, ni el regimiento América, ni el Ejército español, ni ninguna unidad vinculada a esta memoria, nunca jamás reconoció este episodio ni crimen alguno», revela Vega. Así, envuelta en esta triste polémica por el papel de este regimiento durante la Guerra Civil y el respeto a las víctimas de la guerra cuestionado, la exposición del Regimiento América 66 organizada por el Ministerio de Defensa abrió ayer sus puertas en tres espacios centrales de la Ciudadela de Pamplona donde permanecerá hasta el próximo 1 de junio. Una apertura rodeada de fuertes medidas de seguridad, del todo innecesarias ante la presencia pacífica de un pequeño grupo antimilitarista y teniendo en cuenta que la manifestación convocada por Ahaztuak había sido prohibida. Los dos pecados capitales que contiene la muestra serían, a juicio de I-E, además del, por un lado las ocho condecoraciones franquistas en el escudo del regimiento provisto de las dos laureadas y las cinco medallas, así como la mención, así como la «exaltación» de su papel en la guerra: «A lo largo de la contienda, los batallones de América constituyeron una eficaz fuerza de combate», recoge uno de los paneles informativos. Señales que justifica, según el portavoz de la Asociación d e Familiares de Fusilados Ioseba Eceolaza, la vulneración de las leyes de protección de la memoria histórica, tanto estatal como foral. «Hay una relación exhaustiva de las fechas en las que recibieron esas condecoraciones entre el 36 y el 39, hay una descripción de su actuación en términos de guerra y de bandos que es absolutamente indignante para las familias, e incluso la bandera de la República está con el morado tachado en negro», criticó Eguino.

No hubo acto de inauguración y, también llamó la atención, la no presencia regionalista del Ayuntamiento ni del Gobierno. Así, asistieron, entre otros, la delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, la parlamentaria del PPN Amaya Zarranz, la concejala del PPN en el Ayuntamiento de Pamplona Cristina Sanz y el diputado de UPN Carlos Salvador, además del jefe de la Policía Municipal Simón Santamaría, de paisano. En relación a las quejas que ha habido por el hecho de que no se indique nada de 17 asesinatos del regimiento en Asturias, Alba afirmó que «en 250 años de historia todo el mundo pasa por diversas etapas, unas mejores que otras». Lamentó que ayer era «un día triste» porque «hay una exaltación de la participación de este regimiento en la Guerra Civil y en los distintos acontecimientos de la Guerra Civil donde fueron protagonistas y, además, Franco los laureó y los homenajeó con distintas medallas por eso».

En defensa de su contenido, el Coronel Jefe del Regimiento en Navarra Ángel Atarés, aseguró ayer que la muestra expresa un «respeto absoluto a la legalidad» y muestra los «diferentes conflictos civiles» de la sociedad española desde el siglo XIX. Abundó que la mayoría de los regimientos del Ejército de Tierra muestran sus condecoraciones en diferentes contiendas «muy anteriores a la Guerra Civil». «Es un reconocimiento al valor heroico en combate, sin ninguna consideración a las circunstancias políticas de la época», y ni la ley de memoria histórica ni las forales hace mención a ello, aseguró. «No son una exaltación de la Guerra Civil ni del régimen franquista sino del valor militar en combate».

ubn_4615_jpg_20140523203505_8966_1.jpg

«El suceso de Valdediós fue terrible pero los crímenes los cometen las personas no las instituciones. Las llamadas Brigadas Navarras llegaron a acumular cerca de 60.000 combatientes y unos 50 batallones, muchos de ellos soldados de reemplazo movilizados para las unidades militares, y tenían un componente ideológico; los soldados del Regimiento eran de reclutamiento obligatorio», remarcó. «Y ningún soldado de los batallones del Regimiento América participó en los hechos de Valdediós», abundó. «De lo que cometieron puntualmente 300-400, un batallón, ¿vamos a criminalizar y extender la responsabilidad a todos los 60.000 combatientes, muchos soldados movilizados? ¿Porqué pararnos en las Brigadas Navarras? Podemos hacerlo extensivo a todo el Ejército nacional, a todo el bando nacional y, en definitiva, a toda la sociedad española que es la que fracasó estrepitosamente?», señaló Atarés. «Si hay una institución que tiene superada esa situación es nuestro Ejército». En el Regimiento hubo 2.027 muertos en combate en la Guerra Civil, y la mención a unidades «eficaces» significa que estaban «bien organizadas y entrenadas frente a otras unidades militares».

Noticias de Navarra