Médicos Sin Fronteras asegura que la tragedia de Calabria se podría haber evitado y que la guardia costera italiana podría haber navegado en condiciones adversas pero no lo hizo, según declaraciones realizadas a una conocida emisora española.

Este domingo 26 de febrero, un bote que transportaba migrantes chocó contra unas rocas durante una tormenta, muriendo al menos 60 personas, incluidos varios niños y niñas, frente a la costa del sur de Italia. Open Arms se refirió a esta tragedia recordando que “No mata el mar, sino las políticas migratorias”.

El barco había salido de Turquía varios días antes con inmigrantes de Afganistán e Irán entre otros países, y se dirigía a Italia. El incidente reavivó la discusión sobre la peligrosa dirección que lleva la política migratoria en el país, y éste hecho vuelve a detonar las exigencias de un cambio de enfoque para evitar más pérdidas de vidas en el mar. Si antes de llegar al poder la ministra italiana Meloni, ya había un criterio criminalizante, denegación de ayuda o permisos de desembarco de migrantes, en este momento la situación es decididamente peor y sin punto de retorno. La vida y muerte de las personas migrantes no le importan absolutamente nada a los gobiernos europeos, por lo cual la únicas medidas previstas es como evitar que estos seres humanos partan en esos barcos precarios rumbo al territorio europeo.

Según el coordinador de rescates de Médicos Sin Fronteras en el Mediterráneo central, Juan Matías Gil, entrevistado por la Cadena Ser “la tragedia se podría haber evitado y que la guardia costera de ese país sí podría haber navegado en condiciones adversas, pero no salió. Un avión de Frontex había detectado la patera desde el sábado”.

El barco chocó con rocas cerca de Steccato di Cutro, un balneario en la costa este de Calabria. El número provisional de personas fallecidas supera las 60, y se espera que aumenten. Las personas sobrevivientes pueden pasar del centenar y 20 están hospitalizadas, una de ellas en cuidados intensivos.

Uno de los hombres que sobrevivió fue arrestado por cargos de contrabando de inmigrantes, dijo la Policía de Aduanas de la Guardieste momentoma di Finanza. Los restos de la embarcación de madera, un velero turco, quedaron esparcidos por una gran franja de la costa. Curra, dijo que el barco partió de Izmir, en el este de Turquía, hace tres o cuatro días, y agregó que los sobrevivientes dijeron que había entre 150 y 200 personas a bordo.

Los que sobrevivieron eran en su mayoría de Afganistán, así como algunos de Pakistán y un par de Somalia, dijo, y señaló que identificar las nacionalidades de los muertos será más difícil.

Ignazio Mangione, funcionario de la Cruz Roja italiana, dijo a SkyTG24. que muy pocos de los niños y niñas que se creía que estaban en la barca sobrevivieron. Todavía no hay un número confiable de personas que estaban a bordo. Según algunos sobrevivientes, hubo alrededor de 180, mientras que otros sugieren que hubo al menos 250.

El número exacto no está claro. La tragedia ha generado una falsa y efímera controversia sobre la política de inmigración de Italia, y hay quienes piden un cambio de enfoque para evitar más pérdidas de vidas en el mar.

La primera ministra italiana, en un alarde de brutal hipocresía, Giorgia Meloni, expresó su “profundo pesar” por el incidente y prometió acabar con la inmigración irregular para evitar más muertes en el mar, con sus métodos, claro….

Su gobierno de ultraderecha, desde que asumió el poder en octubre, ha adoptado una línea más dura que la que existía en el anterior gobierno respecto del tema migratorio. Meloni ha cumplido con sus medidas anunciadas al restringir las actividades de las ONGs de rescate de inmigrantes con leyes nuevas y estrictas. Meloni acusa como todas las figuras protofacistas y xenófobas, a estos grupos de alentar a los inmigrantes a realizar el peligroso viaje por mar a Italia como los llamados “factores de atracción”.

Mientras tanto, las organizaciones rechazan estas definiciones, asegurando que los inmigrantes se van sin importar que haya botes de rescate cerca.

“El bloqueo de las ONG en el Mediterráneo solo tiene un efecto: más muertes en el mar”, tuiteó la organización de rescate española Open Arms en reacción al naufragio del domingo.

Italia es uno de los principales puntos de llegada de los inmigrantes que intentan entrar en Europa por mar. La llamada “ruta del Mediterráneo central” es conocida como una de las más peligrosas del mundo. El Proyecto Migrantes Desaparecidos de Naciones Unidas ha registrado más de 17.000 muertes y desapariciones en el Mediterráneo central desde 2014. Hasta el momento, se estima que más de 220 personas han muerto o desaparecido este año. Esta última tragedia es un recordatorio de la actual crisis humanitaria que afecta a las personas que intentan emigrar a Europa. Muchos de estos migrantes huyen de la guerra, la persecución y la pobreza en sus países de origen y arriesgan sus vidas para llegar a Europa en busca de seguridad y una vida mejor.

La Unión Europea tiene una alta dosis de responsabilidad en lo que ha sucedido este domingo y seguirá pasando de aquí en más.

Fuente: https://kaosenlared.net/el-mar-no-mata-matan-las-politicas-migratorias-60-migrantes-mueren-al-chocar-su-embarcacion-en-la-costa-italiana/

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