CLARA R. FORNER

El pleno del Ayuntamiento de Alicante aprobó ayer un nuevo reglamento de la Policía Local que militariza el saludo en este Cuerpo al obligar a utilizar la fórmula «a sus órdenes» frente a otras más habituales como un simple «buenos días». El nuevo documento endurece todo lo relativo al aspecto personal de los agentes.

La nueva regulación del saludo es uno de los motivos que han llevado a Comisiones Obreras y al Sindicato de Policías Locales de la Comunidad -SPPLCV- a anunciar que llevarán el reglamento a los tribunales, mientras que el texto ha recibido el voto favorable de los sindicatos SEP-IV, UGT y CSIF que consideran que resulta positivo en su conjunto.

El reglamento recibió en el pleno los votos a favor del PP, mientras que el PSOE y EU votaron en contra. El socialista Domingo Martín reprochó que se haya tardado dos años en sacar un texto que no resuelve los problemas del Cuerpo, mientras que EU lamentó que «se siga apostando por los órganos unipersonales en lugar de apostar por el trabajo en equipo». El edil del PP replicó que el texto no ha tenido votos en contra y que CCOO y el SPPLCV sólo se abstuvieron.

El texto establece en su artículo 67 la obligatoriedad del saludo como expresión de respeto. A continuación, en el 68, agrega que «se efectuará siempre que se vista el uniforme y consistirá en llevar con naturalidad la mano derecha con los dedos unidos, hasta el lateral de la visera de la gorra o sitio similar de la prenda de cabeza». Este párrafo reproduce prácticamente lo establecido en el decreto 19/2003 de 4 de marzo por el que se regula la norma-marco funcionamiento de las policías locales.

La diferencia en el decreto viene a continuación, cuando añade que el saludo se efectuará «en centros oficiales y en posición correcta y respetuosa se utilizará la fórmula a sus órdenes».

Pedro José Soriano, de CCOO, critica esta fórmula «militar», pues recuerda que la Policía Local es «un Cuerpo civil». «Vamos hacia atrás, mientras la Guardia Civil tiende a desmilitarizarse, aquí se introduce en el reglamento la obligación de un saludo como si estuviéramos en el Ejército», apunta Soriano, quien asegura que hasta ahora el saludo «se empleaba como fórmula de cortesía, pero de ahí a ponerte de pie…». El representante de Comisiones Obreras considera que este endurecimiento de la norma «es un fiel reflejo de quien dirige el Cuerpo, ya que los intendentes principales Luis Gómez, José María Conesa y Miguel Box, y Eduardo Domenech provienen del Ejército». Soriano asegura que incluso «pretendieron que se obligara a realizar el taconazo». Además, asegura que esta fórmula de saludo es de las más rígidas de España y de la Comunidad Valenciana, pues, por ejemplo, en la Policía Local de Valencia no se exige el polémico «a sus órdenes».

También Bienvenido Torres, vicesecretario local del SPPLCV, opina que esta fórmula de saludo parece «más propia de otras épocas» y apunta que la frase «sólo se ha conservado como reliquia del pasado» y se utiliza en ocasiones muy determinadas «más por tradición que por imposición».

Torres argumenta que «hay ordenanzas militares más flexibles que ésta» y lamenta que se «hile tan fino en este aspecto mientras se descuidan otros que interesan más al Cuerpo ya que servirían para modernizarlo y conseguirían que funcionara con más eficacia».

El reglamento señala que «la omisión del saludo o la dejadez en su realización a las personas a quien se tiene obligación de saludar» será una falta leve. La sanción podrá consistir en «la suspensión de funciones de uno a cuatro días y la pérdida de la remuneración por el mismo período, que no supondrá la pérdida de antigüedad» ni implicará la inmovilización en el escalafón. También podrá producirse un «apercibimiento».

Por otra parte, los dos sindicatos consideran que el texto atenta contra la libertad sindical al establecer que «las informaciones a los medios de comunicación de las actuaciones y temas relacionados con la seguridad interna, organización e imagen de la Policía Local se canalizará a través del jefe del Cuerpo, la Alcaldía o persona que ésta determine, absteniéndose de darlas cualquier otro miembro del Cuerpo, salvo autorización expresa».

Los dos sindicatos califican de «aberración jurídica» la indicación de que el horario de trabajo será establecido por la Alcaldía-Presidencia o por el concejal, por lo que consideran que atenta contra los derechos de los trabajadores; aseguran que no se regula debidamente el paso a la segunda actividad y critican que el cambio de una unidad a otra se pueda efectuar «a dedo».

Diario Información de Alacant