
Nota de Tortuga: para una mejor comprensión sobre el tema recomendamos la lectura de los artículos «Claves para Entender la Guerra del Agua», publicados en esta web, artículos a los que pensamos Su Santidad no ha tenido ocasión de acceder debido al grave deterioro de su estado de salud.
Diario INFORMACION de Alicante, 25-01-05
El Papa Juan Pablo II afirmó ayer, ante un grupo de obispos españoles, entre los que se encontraban los prelados de Aragón y Castilla-La Mancha, entre otros, que el debate sobre la distribución del agua en España provoca actualmente una «confrontación social» y un problema porque «no se puede despilfarrar ni olvidar el deber solidario de compartir su uso». El Pontífice hizo estas manifestaciones en el discurso que dirigió al grupo de obispos españoles, encabezados por el cardenal de Madrid, Antonio Rouco Varela, que se encuentran en el Vaticano en visita «ad limina», a la que están obligados a realizar al Papa todos los prelados del mundo cada cinco años.
«Las riquezas no pueden ser monopolio de quienes disponen de ellas, ni la desesperación o la aversión pueden justificar ciertas acciones incontroladas de quienes carecen de las mismas», afirmó el Papa, para lamentar la confrontación social que se vive en España por el reparto del agua.
Juan Pablo II no citó en ningún momento cuestiones concretas relacionadas con la polémica abierta en nuestro país desde la derogación del trasvase del Ebro del Plan Hidrológico Nacional, pero sus palabras se interpretaron como una clara alusión a la necesidad de trasvasar aguas entre las cuencas.
En este sentido, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, volvió a recordar ayer en Madrid que, de acuerdo con la Directiva Marco de Aguas, todas las cuencas hidrográficas deben optimizar el uso del agua antes de plantearse ninguna transferencia de caudales. Narbona, en declaraciones a los periodistas tras presentar varios convenios de colaboración con universidades de Valencia, reiteró que en España es preciso conocer «quién usa el agua, para qué y cuánta usa», y lamentó que en pleno siglo XXI las confederaciones hidrográficas tengan un «bajísimo» nivel de conocimiento de estas cuestiones. La ministra insistió en que «antes de conocer las respuestas a esas preguntas no es el momento de plantear ningún trasvase de agua, si bien observó que ésta es una solución que la directiva europea no descarta. La ministra subrayó que queda «mucho camino por recorrer» antes de que se pueda plantear un trasvase entre cuencas.
Cristina Narbona recordó, en relación al plan alternativo al trasvase del Ebro, que en España se desaliniza agua desde hace tiempo, «aunque en muchos casos sin ninguna exigencia ambiental», y aseguró que el Ejecutivo lo que pretende es aplicar esa tecnología pero minimizando los efectos medioambientales.
Desaladoras
Al igual que hizo la semana pasada el secretario general de Agua, Palop, Narbona reclamó al Consell y al Gobierno de Murcia que no pongan obstáculos «no justificados» en las actuaciones para ampliar la desaladora de Agua Amarga en Alicante y la puesta en marcha de la de San Pedro del Pinatar «ya que las dos infraestructuras redundarán en el beneficio de sus ciudadanos».