
Rosa Roda
El tratamiento mediático de la comunidad musulmana sigue siendo uno de los desafíos más apremiantes en el panorama informativo español y europeo. Así lo evidencia el informe «Islamofobia en los medios de comunicación, 2017-2021», presentado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Este documento, coordinado por Pilar Garrido Clemente, profesora de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad de Murcia (UMU), y Pedro Rojo, presidente de la Fundación Al Fanar, analiza en profundidad la representación mediática de los musulmanes y propone acciones concretas para erradicar el discurso de odio en los medios.
Islamofobia: un problema histórico y complejo
La islamofobia no es un fenómeno reciente. Según el informe, tiene raíces históricas que se remontan al siglo XIX, aunque cobró relevancia en el contexto contemporáneo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. El término, que ha evolucionado desde su definición inicial como «prejuicios antimusulmanes», combina actualmente racismo, intolerancia religiosa y discriminación cultural.
Esta problemática, profundamente arraigada, se alimenta de estereotipos que separan a «nosotros» de «ellos», reforzando la idea de un islam homogéneo, inmutable y ajeno a los valores occidentales.
El alcance de la islamofobia en los medios españoles
El estudio analiza 6.279 artículos publicados entre 2017 y 2021 en medios nacionales como El País, La Razón, El Mundo, eldiario.es, y en agencias como EFE y Europa Press. La investigación revela que un 45,8% de los textos contienen contenido islamófobo, ya sea de manera explícita (22,2%) o implícita (23,6%). Estas cifras, aunque preocupantes, muestran una mejora respecto al 62% registrado en 2017. Este descenso se atribuye, en parte, a la influencia de informes previos que han generado mayor conciencia en las redacciones.
Uno de los hallazgos más destacados es el papel del tono en las publicaciones. Los artículos con enfoques positivos, que representan solo el 25,7% del total, contienen menos islamofobia (20,5%) que aquellos con temáticas negativas, como terrorismo o radicalización, donde el discurso islamófobo alcanza el 54,6%.
La imagen de la mujer musulmana: entre estigmas y avances
El informe subraya la problemática representación de las mujeres musulmanas en los medios. A menudo son mostradas únicamente en relación con su identidad religiosa, especialmente el uso del hiyab, desde una perspectiva paternalista que las presenta como víctimas pasivas de opresión. Aunque se han identificado avances en la diversificación de estas narrativas, sigue siendo común el enfoque limitado y estigmatizador.
Este fenómeno, conocido como islamofobia de género, combina actitudes xenófobas con discursos sexistas, intensificando la discriminación hacia las mujeres musulmanas.
Periodismo de proximidad: un modelo a seguir
El análisis destaca el papel positivo de los medios locales, como El Faro de Ceuta y Segre. Estos periódicos, más cercanos geográficamente a comunidades musulmanas, presentan menores índices de islamofobia en sus publicaciones. Por ejemplo, El Faro de Ceuta registra un 91,5% de artículos libres de islamofobia, en contraste con el 61,7% de contenidos islamófobos en La Razón. Este dato evidencia que la proximidad cultural y social favorece una cobertura más respetuosa y matizada.
Factores que fomentan la islamofobia en los medios
El informe identifica varios elementos clave que contribuyen al discurso islamófobo en los medios de comunicación. Entre ellos destaca la tendencia a presentar el islam como una entidad monolítica, ignorando la diversidad interna de esta religión y sus seguidores. Esta representación generalizadora refuerza estereotipos que limitan la comprensión de las múltiples realidades culturales y sociales del islam. Además, más del 72% de los artículos analizados vinculan a los musulmanes con temas de terrorismo y radicalización, consolidando prejuicios negativos y perpetuando una visión reduccionista y alarmista de la comunidad musulmana.
Otro aspecto fundamental es la notable ausencia de voces musulmanas en los reportajes y artículos periodísticos. Apenas el 17,3% de las noticias incluyen testimonios directos de miembros de esta comunidad, lo que perpetúa una narrativa externa y sesgada que no refleja fielmente sus experiencias ni perspectivas. A esto se suma el uso inadecuado del lenguaje, donde términos como “islam”, “islámico” e “islamista” se confunden habitualmente, y se recurre a una terminología cargada de connotaciones bélicas que refuerzan la percepción de conflicto.
Recomendaciones
Para contrarrestar esta situación, el informe ofrece recomendaciones dirigidas a los medios de comunicación con el objetivo de reducir la islamofobia y promover un periodismo más inclusivo. Entre las propuestas, se destaca la necesidad de evitar generalizaciones y estigmatizaciones, utilizando un lenguaje preciso y neutral que no asocie automáticamente el islam con actos de terrorismo. Asimismo, se subraya la importancia de diversificar la cobertura temática para incluir historias positivas y cotidianas que reflejen la riqueza y la pluralidad de las comunidades musulmanas.
Una medida esencial es fomentar la inclusión de voces musulmanas en las noticias, dando espacio a testimonios directos que permitan representar sus realidades de forma auténtica y equilibrada. También se enfatiza la importancia de capacitar a los periodistas en diversidad cultural y sensibilidad lingüística, para mejorar su comprensión y tratamiento de estos temas. Ampliar y profundizar los contactos con fuentes musulmanas resulta igualmente crucial, ya que construir lazos de confianza y conocer de cerca las experiencias de estas comunidades contribuye a un periodismo más constructivo y fiel.
Por otro lado, el informe recuerda la importancia de respetar el código deontológico de la profesión, especialmente al contrastar las fuentes, incluidas las agencias de noticias, para evitar sesgos y garantizar la veracidad de la información. Además, se hace un llamado a visibilizar la diversidad de las mujeres musulmanas, evitando las generalizaciones que suelen asociar sus experiencias únicamente con situaciones negativas o de opresión. Reflejar sus múltiples perspectivas contribuirá a una representación más completa y justa.
El informe enfatiza, en definitiva, que los medios de comunicación tienen un papel clave en la construcción de imaginarios sociales. Mientras que el discurso islamófobo perpetúa la exclusión y el racismo, un enfoque periodístico inclusivo puede ser una herramienta poderosa para fomentar la comprensión y la cohesión social.
Fuente: https://rrnews.es/2025/01/el-periodico-la-razon-lidera-los-contenidos-islamofobos.html