
Cèsar Palazuelos, Parcent
Manifestación de 2.000 personas contra los proyectos
Bajo la lluvia, más de 200 personas se manifestaron ayer frente al Ayuntamiento de Parcent en contra de la aprobación, por parte del equipo de gobierno, de tres PAI entre los que se incluye el de la empresa vinculada al cantante Julio Iglesias. Al interior del salón de plenos sólo se permitió la entrada de 50 personas, ya que según la alcaldesa, Mari Carmen López (PP), si entraba más gente no se podía garantizar la seguridad de los asistentes. En consecuencia, unas 200 personas más soportaron estoicamente le lluvia y permanecieron durante el transcurso de la sesión a la intemperie al exterior del ayuntamiento. Así, entre gritos de «especuladors», «fora els lladres de Parcent» y «alcaldessa dimissió», los pronósticos se cumplieron y los tres programas urbanísticos, que supondrán la construcción de más de 1.500 viviendas, salieron adelante justo a un día de la entrada en vigor de la Ley Urbanística Valenciana (LUV). De hecho, este fue uno de los argumentos que utilizó la oposición para preguntar al PP qué interés tiene en aprobar los PAI.

A la pregunta del portavoz de la oposición, Pere Far, el edil de Urbanismo, Ismael Reig, contestó una y otra vez que «lo hacemos por el bien del pueblo».
Una de las medidas propuestas por el equipo de gobierno del Partido Popular para intentar apaciguar el malestar que ha suscitado la aprobación de los tres planes parciales ha sido la reducción de la edificabilidad en las tres zonas. De este modo, las futuras 2.400 viviendas pasan a ser 1.600 casas según los cálculos del gobierno local que dirige la popular Mari Carmen López. Además, en el caso del PAI de la empresa ligada al cantante residente en Miami, Terres de l’Horta, también se ha incluido una cláusula por la que la mercantil correrá con los gastos de los costes de urbanización de la parte que le corresponde al ayuntamiento.
El enfrentamiento verbal no sólo entre los osados manifestantes y la alcaldesa, sino también entre el independiente Pere Far y la munícipe, llegó hasta el punto de que aquél se preguntó que «ahora tengo dudas sobre si hay corrupción». La primera edil le espetó que «eso no se lo permito, el tiempo dirá y los jueces también».