
La organización pro derechos humanos señala que, según varias informaciones divulgadas en los últimos días, soldados estadounidenses podrían haber actuado contra la ley internacional al matar a insurgentes heridos y que no presentaban ninguna amenaza.
PARIS.- Amnistía Internacional (AI) ha pedido hoy a las autoridades de Estados Unidos e Irak que actúen para evitar la comisión de crímenes de guerra en Falujah, después de que se haya informado de posibles violaciones de la ley por parte de las tropas.
En un comunicado emitido hoy en Londres, la organización pro derechos humanos señala que, según varias informaciones divulgadas en los últimos días, soldados estadounidenses podrían haber actuado contra la ley internacional al matar a insurgentes heridos y que no presentaban ninguna amenaza.
Según la cadena americana NBC, la semana pasada marines estadounidenses dejaron a cinco insurgentes iraquíes heridos en una mezquita tras una batalla; al día siguiente, otro grupo de soldados entró y uno de ellos disparó a uno de los heridos en la cabeza.
Las autoridades estadounidenses -explica Amnistía- han dicho que investigan el incidente y que han retirado a un soldado del campo de batalla.
«Hay que dar, o reforzar, órdenes inequívocas al personal militar y civil de Estados Unidos e Irak para el tratamiento adecuado de los insurgentes desarmados y heridos», pide Amnistía.
Disparos deliberados a combatientes desarmados
Las tropas de ambos países «deben tener claro que, bajo la ley internacional, tienen la obligación de proteger y prestar atención médica a los insurgentes heridos que ya no representen una amenaza, así como a los civiles».
«Disparar deliberadamente a combatientes desarmados o que no plantean un peligro inmediato es un crimen de guerra», por lo que las autoridades estadounidenses tiene la obligación de investigar cualquier incidente de ese tipo y procesar a los culpables.
Las investigaciones deben ser «abiertas y transparentes» y los testigos deben ser protegidos.
Amnistía también pide a las tropas estadounidenses e iraquíes que garanticen que todos los heridos en el asalto a Falujah, insurgentes o civiles, reciben atención médica.
Además, deben dejar entrar a la organización humanitaria Iraqi Red Crescent Society para que pueda ofrecer ayuda a la población.
La organización pro derechos humanos subraya que los guerrilleros iraquíes también deben respetar la legislación internacional.