
El hermano del ex ministro Trillo acusa al ex general de la Guardia Civil Rodríguez Galindo y a Juan Carlos Rodríguez Ibarra del asesinato de un pastor en Badajoz
«El Solitario es un libertador del pueblo»
El abogado del famoso atracador monta una abracadabrante conferencia de prensa para proclamar la inocencia de su cliente
JESÚS DUVA – Madrid
Fue un circo. La conferencia de prensa convocada por José Mariano Trillo-Figueroa, abogado de El Solitario, empezó y acabó como el rosario de la aurora: muchos de los periodistas abandonaron el salón, molestos por el contenido, el tono y las formas de su comparecencia. «Me gustaría que nos aclarase cuál es el objeto de esta rueda de prensa», le llegó a espetar un informador radiofónico.
El tumultuoso y abracadabrante acto informativo se resumió en lo siguiente: Jaime Giménez Arbe, llamado El Solitario, es inocente del asesinato de los dos guardias civiles de Castejón (Navarra); y el ex general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo y el ex presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra están implicados en la muerte de un pastor que fue confundido con El Solitario. «Esto es de traca», apostilló con sorna un periodista.
Uno de los momentos más circenses fue cuando el abogado desplegó una pizarra sobre la que había pegado un manuscrito rubricado por El Solitario: «Yo soy inocente de la muerte de los dos guardias civiles de Castejón (Navarra) y de un policía local de Vall D’Uixó (Castellón). Es mi palabra de honor. No soy un asesino y si me he visto obligado a disparar a agentes del orden ha sido siempre contra mi voluntad y para eludir mi detención».
«Jaime trabajaba por la liberación del pueblo español. Dice que atracaba bancos porque los bancos son los que atracan a las personas. Su intención era pasar ahora a atracar aseguradoras. Y me ha dicho que cuando ha tenido que sacar las armas y hacer uso de ellas lo ha hecho siempre en legítima defensa», señaló Trillo-Figueroa. Éste dijo, además, que Giménez Arbe se compara a sí mismo con Curro Jiménez y que «se está dejando crecer las patillas» al estilo del bandolero del siglo XIX.
Durante la rueda de prensa, celebrada en el Gran Hotel Velázquez de Madrid, Trillo-Figueroa proclamó que, por encargo de su defendido, quería denunciar al general Galindo y a Rodríguez Ibarra por su presunta vinculación con la muerte a tiros de un pastor.
Según el abogado, Giménez Arbe atracó el 1 de mayo de 1996 una caja de ahorros de Zafra (Badajoz) y huyó en un Renault-4 al que le había colocado placas de matrícula de un vehículo similar, perteneciente al pastor. El atracador hirió a tiros a una pareja de guardias civiles que le salió al paso, pero él también recibió un balazo en el codo derecho. Pero después, según el abogado, la Guardia Civil mató al pastor al confundirle con el fugitivo. «Es un asunto sobre el que echaron tierra», agregó.

En 1996, Rodríguez Galindo era asesor del director de la Guardia Civil y su nombre ya figuraba incurso en los sumarios abiertos por el secuestro y asesinato de los etarras José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala en 1983. El 27 de mayo de 1996 -apenas cuatro semanas después de lo ocurrido en Zafra- Galindo fue encarcelado por el caso Lasa y Zabala.
Según el abogado del famoso delincuente, éste no fue quien mató a los guardias de Castejón, el 9 de junio de 2004, sino que lo hizo un compinche de la mafia marsellesa. La astracanada alcanzó el clímax cuando Trillo-Figueroa se hizo un lío: primero aseguró que El Solitario no pudo matar a los dos guardias porque ese día estaba en la clínica Cemtro, de Madrid, tras ser operado por el doctor Guillén de una dolencia en una pierna; y más tarde rectificó diciendo que estaba aquel día en Zaragoza.
Otro momento cumbre de la rueda de prensa fue cuando el abogado comentó: «Jaime está harto de que los funcionarios de la cárcel de Lisboa estén siempre tocándole literalmente los cojones y sometiéndole a constantes registros». La mayoría de los periodistas decidieron poner ahí punto final.
Diario El País
Jiménez Arbe, «El Solitario», niega haber matado a los guardias de Castejón porque estaba siendo operado en Madrid
OTR PRESS
Surrealista rueda de prensa hoy en un céntrico hotel madrileño convocada por el abogado de Jaime Jiménez Arbe, más conocido como ‘El Solitario’ para transmitir a los medios que robaba bancos porque ellos roban a los ciudadanos, y que él no fue quien acabó con la vida de los guardias civiles de Castejón porque estaba siendo operado de la rodilla en Madrid cuando ocurrió. El letrado, José María Trillo-Figueroa, hermano del ex ministro de Defensa, esgrimió un tono rotundo para dar credibilidad al textimonio de su cliente, y llegó a decir que «tiene dos cojones» y que luce patillas porque se compara con Curro Jiménez.
En medio de gran expectación periodística, Trillo-Figueroa dijo que Jiménez Arbe no mató a los dos guardias civiles de Castejón (Navarra) que intentaron detenerle en un control de carretera, el cargo más grave que pesa sobre ‘El Solitario’, porque estaba siendo operado de la rodilla ese día en una clínica de Madrid y que fue días después cuando se enteró de la noticia por la radio, mientras estaba en Zaragoza.
Aseguró que él y su defendido conocen la identidad del autor de los homicidios: un miembro de la mafia francesa, ex colaborador de ‘El Solitario’, del que no quiso revelar su identidad. Todos estos datos no han sido puestos a disposición de los tribunales españoles «porque es agosto y están cerrados», dijo el abogado. Por otra parte, trasladó el temor de su cliente a ser asesinado en España en caso de ser extraditado, aunque no especificó quien materializaría esa amenaza.

Por otro lado, el abogado trasladó el relato de su defendido, según el cual en 1996 la Guardia Civil mató a un pastor extremeño de cuyo coche había ‘doblado’ la matrícula ‘El Solitario’. De aquel supuesto crimen, Jiménez Arbe, por boca de su abogado, acusó de la autoría al ex general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo y de encubrimiento al ex presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra.
Asimismo, acusó a agentes de las Fuerzas de Seguridad españolas de dar una paliza a Jiménez Arbe durante su detención y posteriormente en dependencias policiales portuguesas. Cuando se le preguntó si hacía suyas las denuncias de su defendido de abusos sexuales y «palizas» de los funcionarios de prisiones portugueses –supuestamente le «manosean» al cachearle–, dijo que estos hechos son «evidentes».
PRETENDE LIBERAR AL PUEBLO ESPAÑOL
Expresiones como que Jiménez Arbe «tiene dos cojones», que no es un asesino y que simplemente es un atracador que luce patillas porque se compara a Curro Jiménez, porque pretende «liberar al pueblo español», provocaron que un periodista preguntara al abogado por el verdadero motivo de la rueda de prensa, entonara a continuación el ‘mea culpa’ en nombre de los medios de comunicación por asistir a la misma y terminara siendo aplaudido por parte de sus compañeros.
El hecho de que un redactor del programa de TVE ‘Por la mañana’ interrumpiera la rueda de prensa para preguntar en directo al abogado colmó la paciencia de muchos informadores, que decidieron en ese momento abandonar la comparecencia de Trillo-Figueroa. Más adelante, el abogado mostró una cuartilla blanca de grandes dimensiones en la que supuestamente Jiménez Arbe escribe que es inocente de los crímenes que se le imputan.
Minutos antes, por la imposibilidad de comenzar la rueda de prensa debido al ruido en la sala, el abogado se dirigió a uno de los presentes y le espetó: «Esta conferencia la he convocado yo, la pago yo y se hace lo que digo yo». Trillo-Figueroa reconoció que conocía desde hace tiempo a ‘El Solitario’ porque defendió en el pasado a un hermano suyo ya fallecido.
Asimismo, trasladó que su defendido, que no quiere ser extraditado a España, preferiría ser conducido a la cárcel de Picassent, donde tiene un amigo, aunque su abogado le ha aconsejado el centro penitenciario de Valdemoro. Allí cumple condena Emilio Rodríguez Menéndez, de cuya defensa también se encarga Trillo-Figueroa. Este letrado considera que ‘El Solitario’ se sentiría así más arropado.
Asimismo, el abogado, por cuenta propia, calificó de «fotomontaje» la instantánea en la que ‘El Solitario’ aparece sonriendo y levantando el dedo pulgar mientras es retratado por la Policía portuguesa, alegando que el traje de su defendido estaba extrañamente «muy bien planchado» para las palizas que, según él, había recibido anteriormente.
De sus encuentros en la cárcel con ‘El Solitario’ dijo que se emocionó cuando éste le abrazó, que él le devolvió el gesto y que le sorprendió esa actitud afectiva de alguien «con esos cojones». También trasladó que su defendido tiene «poco respeto y ningún cariño» por las Fuerzas de Seguridad españolas y que cuando ha disparado –en una de esas ocasiones mató presuntamente a dos guardias civiles y en otra falleció un policía municipal–, lo hizo «en defensa propia» y contra su voluntad.
Granada Digital
Abogados de verano y fusiones cómicas
Algunos se empeñan en dar la razón a Ambrose Bierce. En dar autoridad a la segunda definición de abogado de su «Diccionario del diablo». A ver: «Persona que tiene legalmente el derecho de desarreglar los asuntos de quienes no tienen la habilidad para fastidiarlos por sí solos». Luego dicen que en verano no pasa nada. En verano se da la especie de los abogados de verano. Vamos, como si El Solitario no tuviera bastante con su persona, con el pulgar arriba o con sus blocs de Piolín para anotar planes malignos, que va y contrata (aunque cualquiera sabe qué hay detrás) al brazo menos listo de los Trillo (pero el más lampante de focos).
La puesta en escena del presunto abogado de El Solitario ha sido insuperable. Y no estaba solo, contaba con la ayuda de dos azafatas que apenas llegaban al papel de embalar que tapaba, tachán, el folio manuscrito y ampliado del peculiar cliente (y que reposaba en un atril; el cliente no, el folio). Como Paris Hilton, de quien hemos visto su letra dando las gracias a una admiradora que se interesó por la rubia en sus tribulaciones, el atracador también tiene su carta (no sabemos si admiradores). A las azafatas les faltó, una vez desvelado el papelón, señalarlo como si se tratara de un escaparate de «El precio justo». La larguísima y «vintage» regla de madera con la que el abogado punteaba las frases también era para nota. Para quitársela y darle en el lomo.
Bueno, y cuando dice que El Solitario trabaja por la libertad del pueblo español, que se compara con Curro Jiménez y que se está dejando unas patillas bastante grandes (anda, podrían ser por Elvis, ahora que se va a cumplir el 30 aniversario de su muerte, yo también me estoy preparando el tupé). O cuando asegura que le ha recomendado ir al mismo centro penitenciario donde está Rodríguez Menéndez, amigo y cliente. El abogado del foulard ha sido otro de los servicios mínimos pero bien publicitados de José Mariano Trillo (como la parricida de Santomera, entre otras joyas; el caso es que a la prensa le pudiera interesar el asunto). Para rematar el sketch, Trillo ha denunciado que a su cliente (en la cárcel portuguesa donde se encuentra) «cada cinco minutos le están tocando sus partes manualmente, y eso le molesta». ¿Y qué quería, que se las tocaran a máquina? Menuda fusión cómica del par de dos.
Mientras, en una galaxia muy lejana hay choques y fusiones cósmicas que van a dar lugar a otra diez veces más grande que la Vía Láctea. Va a haber que mandar a unos cuantos. Y aquí, entretenidos con un biquini (voz que no recoge Bierce). Me preguntaba un amigo que por qué eran importantes las fotografias. Porque es la Princesa de Asturias. ¿Y qué? Mmm, porque no se había visto a la Princesa de Asturias en biquini desde que lo es. ¿Y? Iba a pedirme el comodín de la llamada cuando vi un rótulo en un programa de televisión donde, por supuesto, se estaba hablando del asunto de interés nacional: «Las fotos en biquini de Doña Letizia ofrecen una imagen saludable». Acabáramos. Eran importantes porque estábamos preocupados por su salud. El programa no era «Saber vivir», claro.
Diario ABC