En el mundo al revés, los antimilitaristas no pueden subir a lo alto de una cumbre, de la cumbre más alta de Alicante, a contemplar el amanecer, ni a poner una bandera de la paz. Sólo los militares tienen derecho, porque la cumbre más alta está sustraída a la sociedad, convertida en “zona de interés para la defensa” y la única bandera que puede ondear allí es la del ejército y la violencia.

El mundo al revés se inventa leyes y castigos para quienes quieren enderezar las cosas y sueñan con el mundo al derecho.

Pero esta vez se han fastidiado, porque los antimilitaristas de Elche empurados por llevar la bandera de la paz a la cumbre de Aitana pueden tener el gozo de que esa bandera ahora, a pesar de que no la dejan tener allí, brilla más y más alto en un sitio que se llama dignidad, y encima un juez acaba de absolverlos porque no es delito llevar la bandera de la paz y hacerla ondear, incluso cuando se trata de un sitio secuestrado a la sociedad para que sólo el ejército disponga a su antojo de él.

Y nosotros no solo nos alegramos. Nos alegramos mucho por los compañeros que asistieron perplejos a un juicio por querer el mundo al derecho. Sobre todo nos alegramos porque la difusión de esta noticia puede abrir más de una mente y mostrar un camino ejemplar de lucha contra el mundo al revés.

Construir la paz sólo es delito donde la paz es mentira podrida. Y no queremos señalar…


Ver noticia en la web de Tortuga:
http://www.nodo50.org/tortuga/article.php3?id_article=7484